Rosquetes tucumanos: la deliciosa receta tradicional que es muy fácil de hacer y nunca falla
Conocido como uno de los platos más tradicionales de Tucumán, consiste en un pan anillado que está cubierto con una fina capa de merengue suizo. Conocé cómo elaborar la receta de rosquetes tucumanos.
El feriado “se presta” para juntarse con la familia o amigos y merendar algo bien rico que conecte con las tradiciones más respetadas de nuestro país. Por ello, la mejor alternativa es poner “las manos en la masa” y sorprender a todos con alguna receta clásica de las fechas patrias.
Dentro de la variedad de opciones, el rosquete tucumano es un pan legendario, similar a las donas, que se completa con un merengue dulce que se endurece al hornearse brevemente. De hecho, se presenta como una delicia que vale la pena degustar.
Ingredientes para hacer los tradicionales rosquetes tucumanos Para los pancitos- 500 gramos de harina 0000.
- 3 yemas.
- 200 mililitros de leche.
- 30 gramos de levadura fresca.
- 1 cucharada de manteca o grasa.
- 1/2 cucharada de anís en polvo.
- 2 cucharadas de azúcar.
- 1 cucharadita de esencia de vainilla.
- 3 claras.
- 200 gramos de azúcar común.
- Unas gotas de jugo de limón.
1. Sobre la mesada o una bandeja amplia, hacer una corona con harina y colocar las yemas de los huevos en el centro. Sumar la levadura fresca, el azúcar, el anís en polvo, la leche a temperatura ambiente y la esencia de vainilla.
2. Luego amasar, obteniendo una masa firme, y dejar leudar por unos 30 minutos. Estirar hasta que quede del grosor de un dedo y formar bollos del tamaño deseado. Permitir que las unidades vuelvan a descansar y cocinar en una fuente, previamente enmantecada o aceitada. El horno debe estar a temperatura a media y se deben dejar 20 minutos.
3. Mientras se cocinan los pancitos, hacer el merengue suizo. En un bol, colocar las claras junto con el azúcar. Llevar a baño María, con el agua en mínimo, y batir hasta que el dulce se haya disuelto por completo. Tener sumo cuidado con que la temperatura no pase los 60°, ya que se coagulará la clara del huevo.
4. Una vez que se haya disuelto el azúcar, retirar del fuego y comenzar a batir con batidora eléctrica a velocidad media. Sumar las gotas de jugo de limón y continuar batiendo hasta que el merengue esté firme y brillante. Cuando se termine de condensar, dejar enfriar a temperatura ambiente.
5. Cuando ambas preparaciones estén frías, tomar las unidades de pancitos y pasar por un abundante baño de merengue. Volver a colocar en una fuente y dejar secar. Finalmente, servir con unos ricos mates, algún té saborizado o el infalible café amargo.

