Cómo hacer una tarta de pollo y espinaca increíble: la receta alta en proteínas y nutritiva para resolver cualquier comida
Esta tarta sin harinas es ideal para quienes buscan una receta nutritiva y fácil de preparar para un almuerzo o cena.
Las tartas son de las recetas más prácticas que existen a la hora de resolver una comida casera. Su versatilidad permite adaptarlas a distintos ingredientes y preferencias, convirtiéndolas en una opción accesible, rendidora y fácil de preparar tanto para el almuerzo como para la cena.
En este caso, la combinación de pollo y espinaca no solo aporta sabor, sino también un importante valor nutricional. Ambos ingredientes se destacan por su contenido de proteínas y hierro, lo que convierte a esta preparación en una opción equilibrada y saciante.
Además, esta receta tiene un diferencial clave: no utiliza masa tradicional. En su lugar, se elabora una base a partir de papa, lo que no solo evita el uso de harinas, sino que también suma nutrientes y genera una textura más suave y sabrosa que las tapas de tarta industriales.
Cómo preparar la tarta de pollo y espinaca
Para realizar esta receta se necesitan los siguientes ingredientes:
- 700 g de papa
- 2 cucharadas de fécula de maíz
- 1 pechuga de pollo
- 1 paquete de espinaca congelada (o 400 g de espinaca hervida y bien escurrida)
- 30 g de manteca
- 2 cucharadas de harina (puede ser de arroz o fécula para una versión sin trigo)
- 350 ml de leche
- Sal, pimienta y nuez moscada a gusto
- 2 huevos
- Queso fresco a gusto
Procedimiento:
- El primer paso consiste en hervir las papas con cáscara hasta que estén tiernas. Luego se pelan y se hace un puré liso, al que se le incorpora la fécula de maíz y un huevo. Se condimenta con sal y pimienta y se mezcla hasta obtener una preparación firme. Con esta masa se cubre la base y los bordes de una tartera previamente enmantecada.
- Por otro lado, la pechuga de pollo se cocina en agua con sal o al vapor. Una vez lista, se desmenuza en hebras pequeñas. En paralelo, la espinaca se cocina (o se descongela, en caso de usar la versión congelada), se escurre bien y se pica.
- Para el relleno, se prepara una salsa blanca: en una cacerola se derrite la manteca, se agrega la harina o fécula y se mezcla. Luego se incorpora la leche de a poco hasta lograr una consistencia espesa. Se condimenta con sal, pimienta y nuez moscada.
- En un bol, se integra el pollo desmenuzado con la espinaca y la salsa blanca. Se suma un huevo batido para darle mayor consistencia a la mezcla.
- El relleno se coloca sobre la base de papa y se cubre con trozos de queso fresco. La tarta se lleva a horno precalentado a 180 °C durante 25 a 30 minutos, hasta que la superficie esté dorada y el queso fundido.
- Una vez cocida, se recomienda dejarla reposar unos minutos antes de cortarla, para que mantenga su forma. Puede consumirse tanto tibia como fría.
Tips para mejorar la receta e ideas de acompañamientos
- Para potenciar el sabor, se pueden sumar cebolla o ajo salteados al relleno.
- También es posible reemplazar el queso fresco por otras variedades como mozzarella o port salut.
- Si se busca una versión más liviana, se puede utilizar leche descremada en la salsa blanca. En tanto, quienes prefieran intensificar el valor nutricional pueden agregar semillas o incorporar otras verduras al relleno.
- Como acompañamiento, esta tarta combina bien con ensaladas frescas, especialmente de hojas verdes o tomate, lo que equilibra el plato y aporta mayor frescura.

