CLÁSICO

Los tres pasos simples para un puchero crillo bien potente

Con pocos ingredientes y una cocción lenta, el puchero se mantiene como una de esas recetas tradicionales que convierten cualquier almuerzo común en una comida memorable.

El puchero es una de esas comidas tradicionales que nunca pasan de moda. Con ingredientes simples y mucho sabor, este plato típico argentino se convirtió durante generaciones en el gran aliado de los almuerzos familiares, especialmente en los días frescos. Su combinación de carnes cocidas lentamente, verduras tiernas y caldo casero logra una preparación abundante, nutritiva y muy rendidora.

Aunque muchos lo asocian directamente con la cocina criolla argentina, el puchero tiene raíces españolas y fue adaptándose con el tiempo a los ingredientes locales. Cada casa tiene su versión: algunos le agregan choclo, otros prefieren batata, zapallo o incluso garbanzos. Lo cierto es que siempre mantiene la misma esencia: comida casera, simple y hecha con paciencia.

Además de ser económico y fácil de preparar, el puchero tiene algo especial: ese aroma que invade toda la cocina mientras hierve despacito. Es una receta ideal para quienes disfrutan de los platos de olla, llenos de sabor y perfectos para reunir a todos alrededor de la mesa.

La historia del puchero: cómo nació esta receta tradicional que pasó de Europa a las mesas argentinas

El origen del puchero se remonta a España, donde ya se preparaban guisos y cocidos similares hace varios siglos. Con la inmigración europea, la receta llegó a la Argentina y rápidamente se transformó en una de las comidas más populares de las casas y fondas. La clave estaba en aprovechar distintos cortes de carne junto con verduras de estación para lograr platos abundantes y nutritivos.

Con el tiempo, cada región fue sumando sus ingredientes típicos. En Argentina se volvió común usar falda, osobuco o carne con hueso, además de papa, zanahoria, zapallo y choclo. En algunos hogares incluso se sirve separado: primero el caldo y después las carnes con las verduras.

Ingredientes para preparar un puchero casero abundante y lleno de sabor: 

  • 1 kilo de falda o roast beef 
  • 2 osobucos 
  • 1 chorizo colorado 
  • 4 papas medianas 
  • 2 zanahorias 
  • 1 trozo grande de zapallo 
  • 2 choclos cortados en ruedas 
  • 1 batata grande 
  • 1 puerro 
  • 1 cebolla 
  • 2 ramas de apio 
  • Sal y pimienta a gusto 
  • Perejil fresco 
  • Agua, cantidad necesaria


Cómo hacer puchero casero y llenar la mesa de sabor en esos días donde el cuerpo pide comida de verdad.

1. Hervir las carnes lentamente para obtener un caldo lleno de sabor

Colocá en una olla grande la falda, los osobucos y el chorizo colorado. Cubrí con abundante agua fría y llevá a fuego medio. Cuando empiece a hervir, retirale la espuma que se forma arriba con una cuchara para que el caldo quede más limpio y sabroso.

Sumá la cebolla cortada al medio, el puerro y el apio. Cociná durante aproximadamente una hora y media a fuego bajo. El secreto del buen puchero está justamente en la cocción lenta, porque así las carnes quedan tiernas y el caldo toma muchísimo sabor.

2. Incorporar las verduras según el tiempo de cocción de cada una

Primero agregá las zanahorias y la batata porque necesitan más tiempo. Después de unos 15 minutos sumá las papas y el choclo. Finalmente incorporá el zapallo para evitar que se deshaga demasiado dentro de la olla.

Cociná todo junto hasta que las verduras estén tiernas pero sin romperse. Probá el caldo y ajustá la sal y la pimienta recién al final para controlar mejor el sabor.

3. Servir el puchero de manera tradicional y aprovechar todo el sabor del caldo

Mucha gente prefiere servir primero un plato de caldo caliente con un poco de perejil picado. Después se presentan las carnes cortadas junto con todas las verduras en una fuente grande al centro de la mesa.

Si querés darle un toque extra, podés acompañarlo con mostaza, salsa criolla o un poco de queso rallado sobre las papas calientes.

El clásico puchero argentino que combina carnes, verduras y caldo reconfortante en una receta rendidora, simple y perfecta para compartir en familia.
El clásico puchero argentino que combina carnes, verduras y caldo reconfortante en una receta rendidora, simple y perfecta para compartir en familia.

Consejos simples para hacer un puchero todavía más rico y adaptarlo a distintos gustos

El puchero es una receta súper versátil y fácil de adaptar. Si te gustan los sabores más intensos, podés agregar panceta o un trozo de gallina. Para una versión más liviana, reemplazá parte de la carne vacuna por pollo.

Otro gran truco es guardar el caldo sobrante para usarlo después en sopas, arroces o salsas. Incluso al día siguiente suele quedar todavía más sabroso. Y si querés una versión bien criolla, unos garbanzos cocidos le quedan espectaculares.

Esta nota habla de: