DE MAL EN PEOR

River atraviesa su peor racha en 15 años

River Plate, bajo el mando de Marcelo Gallardo, está en una tremenda racha desde que fue eliminado de la Copa Libertadores de América.

River Plate atraviesa uno de sus momentos más delicados en sus últimos años ya que, tras la dura eliminación en cuartos de final de la Copa Libertadores frente a Palmeiras, acumuló una serie de cuatro derrotas consecutivas.

Este registro negativo, inusual en el último tiempo en el equipo de Núñez, retrotrae inevitablemente a 2010, uno de los años previos al descenso a la Primera B Nacional.

La mala seguidilla de River en este 2025 comenzó con la caída por 2 a 1 frente a Palmeiras en el estadio Monumental, por la ida de la Libertadores. Luego, con un equipo alternativo, volvió a perder por 2 a 1 pero esta vez ante Atlético Tucumán por el Torneo Clausura de la Liga Profesional.

El golpe más fuerte llegó en la revancha en San Pablo, con una caída por 3 a 1 que significó la eliminación y la tercera derrota al hilo en pocos días. Finalmente, perdió por 2 a 1 ante Deportivo Riestra en Núñez, cerró una racha que golpeó al plantel y genera preocupación en los hinchas.

 

Se trata de la peor seguidilla de derrotas en los últimos 15 años y esto marca un contraste con la etapa reciente de conquistas y obliga a trazar un paralelismo con el pasado, cuando los resultados negativos eran algo común en un River muy distinto.

La última vez que River había perdido cuatro partidos consecutivos fue en 2010, durante la gestión de Leonardo Astrada como entrenador. Aquel equipo, que necesitaba mejorar su promedio tras campañas irregulares, sufrió un inicio de Torneo Clausura marcado por la irregularidad.

 

La racha se abrió con una la derrota por 2 a 0 en el Superclásico ante Boca en La Bombonera, con dos goles de Gary Medel. Después llegaron tres caídas más, todas por la mínima diferencia frente a Argentinos Juniors en el Monumental, ante Lanús en La Fortaleza y contra Newell’s Old Boys nuevamente en Núñez.

Esa serie fue el preludio de una etapa oscura que terminaría en el descenso de 2011, mientras que hoy, en un contexto muy distinto, River revive un fantasma que no aparecía desde entonces y que lo obliga a cambiar su mal presente.

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