CRÓNICA DEL ASCENSO

Gastón González hizo un fuerte análisis de la victoria de Deportivo Morón en el clásico ante Almirante Brown

Gastón González habló tras el triunfo en el derbi de Deportivo Morón contra Almirante Brown, sumando así 23 de los últimos 27 puntos en juego.

Ya no es una simple racha sino la resultante de un buen juego. Deportvio Morón conjuga dos G: gana y gusta. A veces, como ocurrió en los partidos con Talleres de Remedios de Escalada y Defensores Unidos, le adosa la tercera pues golea. Pero por lo general propone, no especula y hace lo más importante que es sumar de a tres. Como ocurrió el último fin de semana nada menos que en el clásico con Almirante Brown, donde puso nuevamente sobre el césped las dos G a las que honra. Entre los intérpretes de ese gran resultado que extendió la felicidad del hincha del Gallo, estuvo la voz de la experiencia que también conjuga dos G en su nombre y apellido: Gastón González. El volante, que cerró la victoria con un lindo gol, el tercero en esta campaña, habló con Crónica del Ascenso de la jornada inolvidable en el Nuevo Francisco Urbano y de lo que se le viene al equipo que es escolta en la Zona B de la Primera Nacional.

-Contanos la sensación de convertir en un clásico...

-Hacer un gol ya es especial, lindo; en un clásico es hermoso. Son goles que quedan marcados en tu historia y la del club. Me da mucha felicidad. Me había tocado hacerlo con Chacarita y Chicago, pero con Almirante no había podido convertir. La verdad, es un momento hermoso y te da una alegría increíble. Terminás quedando en una página de la historia del club.

-Se dio una actuación muy buena pero con un resultado exiguo por cómo se dio...

-Sentimos lo mismo. Desde el primer minuto fuimos protagonistas del partido. En el primer tiempo tuvimos muchas situaciones, pero erramos bastante. Quizá hubo otras situaciones que pudimos haber tenido pero terminaron siendo aproximaciones porque fallamos en el último pase. Pero siempre había olor a gol; como que se venía otro. Parece que el resultado quedó corto por lo que fue el transcurso del encuentro. Lo importante es que se ganó, se hizo muy bien y le dimos una alegría a la gente que lo vivió de una manera especial por tratarse del clásico.

-Por tratarse de un partido especial ,¿se puede encuadrar entre las mejores actuaciones del campeonato?

-No sé si fue la mejor actuación pero sí que estuvimos sólidos en todo sentido. Nos faltó terminar de cerrar las jugadas con mayor claridad pero en ningún momento sufrimos. Cuando nos tocó defender, ellos prácticamente no tuvieron chances. Fue un partido muy bueno en líneas generales, pero en lo que va del año venimos haciendo varios encuentros en este nivel. La idea es mantenerlo y seguir mejorando.

 

-¿Cuál es la clave de este equipo para sumar 23 de los últimos 27 puntos?

-Para mí fue fundamental no relajarnos. Walter (Otta) y el cuerpo técnico no nos dejan que nos relajemos. Tenemos una competencia interna muy buena donde el que entra lo hace bien. Por ejemplo en éste último partido le tocó entrar a Burruchaga y lo hizo bárbaro. A Juancito Olivares le tocó jugar por primera vez después de una lesión importante y también rindió en gran forma. Entonces la clave es esa: hay una competencia interna fuerte y no nos relajamos. Sabemos que esto es muy largo, que todavía no logramos nada y que el objetivo es otro. Esto hace que juguemos cada partido como si fuese una final.

-Además tienen una virtud que no es común en la divisional: juegan bien...

-Bueno, eso habla también de los intérpretes. Al que le toca salir a la cancha, se siente y está bien. Tenemos jugadores de mucho desequilibrio y calidad individual. Estamos pasando por un momento que es muy bueno pero el saber que aún no logramos nada nos hace querer un poco más. Es por eso que seguimos de esta forma.

-¿Qué te pasa cuándo mirás la tabla y ves al equipo a tres unidades del líder?

-Me gusta que estemos ahí porque es lo que queremos pero es una responsabilidad más grande. El estar ahí hace que tengamos más cerca nuestro objetivo. Sigue alimentando nuestra ilusión y ganas de seguir creciendo. Obviamente es lindo pero queda mucho. Hemos escalado en la tabla pero todavía hay un equipo por encima nuestro. El objetivo es apuntar a lo mejor. Esto hace que sigamos apretando el acelerador para poder lograrlo.

-Hace poco dijiste que no se sentían candidatos; ¿mantenés el pensamiento?

-Yo dije que era muy temprano para ver si éramos candidatos. Hay un montón de ejemplos en estos torneos de la B Nacional donde un equipo empezó muy bien y terminó afuera del Reducido. Un ejemplo es Güemes, hace unos años. Estuvo mucho tiempo primero y quedó afuera en la última fecha, precisamente contra Morón. Por eso, poner un candidato, seamos nosotros u otros, sería una falta de respeto para los demás equipos. Vamos partido a partido y hay muchísimo por delante. Cuando falten tres o cuatro fechas, veremos para qué estamos. Obvio que ilusiona vernos dónde estamos pero tampoco nos tenemos que comer el cuento porque hay mucho camino por recorrer.

-Lo que es imposible es sacarle la ilusión a la gente...

-Lógicamente que no vamos a quitarle la ilusión que es la misma que tenemos nosotros. La diferencia es que nosotros no creemos que está consumado el hecho. Como dije, falta mucho y en el fútbol como en la vida, las cosas cambian de una semana a la otra. De esta manera conseguimos lo que vengo manifestando: que no nos relajemos. Es la forma en que nos manejamos dentro del vestuario y que haremos hasta que termine el torneo.

 

-Estás transitando tu tercer ciclo en Morón; ¿puede decirse que es el mejor?

-Creo que a nivel individual y colectivo, todos la pasamos bien, no solo yo. Más allá de que tenemos una obligación, cada vez que vamos a entrenar lo hacemos al 100%, de una manera distinta. Se generó algo lindo que en los años anteriores quizá no pasaron. Y si sucedieron, se dieron por momentos sin poder mantenerse en el tiempo. Eso terminó siendo determinante para que los resultados no fueran los esperados.

-¿Sentís que te debés algo lindo en éste club con el que tanto te encariñaste?

-Si, claro. En lo personal, después de tantos años me encantaría devolverle al club toda la confianza que depositó en mí. También a la gente, que me demuestra su cariño en forma permanente, no sólo cuando salgo a la cancha. Para mí es muy especial y ojalá pueda lograr el objetivo que tengo y tenemos en mente. Sería una linda manera de regalarles y regalarnos una alegría después de tantos años que la luchamos. Pero debemos tener en claro que no deja de ser una ilusión porque hoy está lejos.

Esta nota habla de: