CRÓNICA DEL ASCENSO

Darío Lema y su arribo a San Telmo: "Si no estaría convencido, no aceptaba"

Darío Lema dejó Colegiales para asumir el desafío de mantener a San Telmo, que está último en la Zona A de la Primera Nacional.

El fútbol es una caja de pandora; nunca se sabe que termina ofreciendo. Lo que sí, por lo general retribuye a quien no baja los brazos y persiste en la búsqueda de un objetivo. Darío Lema tenía el gran deseo de dirigir en la Primera Nacional y en tres oportunidades estuvo cerquita por lo que hizo con su anterior club, Colegiales, que se quedó a las puertas en definiciones dramáticas.

Como la perseverancia es una de las principales llaves que se consigue en cualquier cerrajería del fútbol y que termina abriendo la puerta buscada, al entrenador le llegó ese anhelado sueño de mostrar su capacidad táctica en la más importante de las categorías del ascenso porque uno de sus exponentes valoró su trabajo en la divisional inferior inmediata. Entonces el progreso se le dio debido a que San Telmo posó sus ojos en él y lo convenció para tomar un hierro caliente. Y debido a que el Chavo es un apasionado de los desafíos y considera que en el lugar había material para cortar la racha de cuatro caídas seguidas y de salir lentamente de la zona de descenso, se mudó a la Isla Maciel. Con tan sólo dos prácticas salió a la cancha con un equipo motivado para jugar en una cancha que a él le ocasionó una de sus grandes decepciones: la de Flandria, donde estuvo a 15 segundos de conseguir por su cuenta el salto a ese Nacional en el que terminó debutando de la mejor manera. Exultante por un 4 a 1 impensado pero con los pies sobre la tierra, Lema habló con Crónica del Ascenso sobre su llegada al Candombero y las expectativas.

-¿Cómo se dio esta llegada repentina a SanTelmo?

-Fue una propuesta de su dirigencia. Se trató de una decisión bastante dura porque llevaba más de dos años en Colegiales, donde hicimos un lindo trabajo y era difícil salir. Pero el desafío que tenía de dirigir el Nacional B fue lo que pesó en la balanza para agarrar. La verdad es que la insistencia que tuvieron conmigo ayudó a la decisión de venir a dirigir en esta categoría.

-¿En Colegiales entendieron tu decisión?

-Siempre tuvimos una excelente relación porque en todo momento nos manejamos desde la palabra. Habíamos rechazado unas ofertas de las que estaban al tanto. Y ellos también rechazaron alguna porque ya estábamos dirigiendo y en ésta ocasión volver a decir no a una oferta no me parecía que estuviera bien de mi parte. Le comuniqué a los dirigentes de Cole que iba a rescindir mi contrato, a cortar la relación porque se había presentado San Telmo y me seducía la chance de dirigir en el Nacional.

-Seguramente sentiste que más allá de la última posición en la tabla había material para sacarlo adelante...

-Siempre que tenemos un llamado de otro equipo, lo primero que hacemos es mirar la calidad de jugadores que hay, estudiar al plantel y al club. Se reunieron todas las condiciones. San Telmo tiene buen plantel, buena gente y nos decidimos a eso. Al estudiar bastante al grupo tomamos la decisión de venir y creo que no nos equivocamos. Hay jugadores con mucha capacidad y calidad como personas. Creo que metiendo la impronta nuestra, no te digo que vamos a estar en los primeros puestos pero sí sacaremos al equipo del fondo de la tabla.

-¿Con qué te encontraste? El equipo llevaba cuatro derrotas seguidas...

-Un equipo golpeado desde lo anímico. Teníamos que salir de este momento todos juntos: cuerpo técnico, jugadores, dirigentes e hinchas. Estoy seguro de que lo vamos a conseguir. Nos tenemos mucha confianza. Tal vez sea eso lo que le faltaba al plantel y se lo estamos dando. Con Flandria estuvimos a la altura de las circunstancias.

-¿Debutar en cancha de Flandria fue especial por esa final increíble que se te escapó con Colegiales?

-El desenlace fue duro porque estuvimos a nada de ascender. Pero bueno, son partidos de fútbol. El domingo fuimos a enfrentarlos con San Telmo, en distinto escenario. Sabíamos que había que hacer las cosas bien para arrancar de la mejor manera y por suerte lo conseguirlo.

-¿Y por tratarse del primero en el Nacional?

-No. Yo creo que este es un paso importante que dimos. He jugado en la B Nacional y ahora me toca como entrenador. Con total tranquilidad y trabajando que es lo principal para que el equipo logre mejorar. De especial no tuvo nada.

-Como ex goleador, ¿hablaste mucho de la falta de definición del equipo?

-Lo primero que tenemos que hacer es cerrar nuestro arco para poder atacar el de enfrente. Recibimos una cantidad de goles importante (23). Para mi forma de ver, son muchos. Primero tenemos que cuidar el cero y despúés empezar a jugar y atacar. Obviamente hablamos con los delanteros de muchas cosas. Pero cerrando nuestro arco vamos a tener chances de convertir.

-¿Cómo se cierra un arco que sufrió muchas caídas?

-Y bueno... trabajando, cerrando la defensa más de lo habitual, estando atentos, ordenados. Sabemos que hay que tener una concentración al máximo. Tendremos que dejar todo en el campo de juego: la actitud y la piel para poder salir de esta situación. Estos chicos cambiaron el chip rápido y jugaron el partido importante que se mandaron el otro día.

-Ganaron dos partidos solo de locales; ¿se plantearon hacer de su cancha una fortaleza?

-Y si. Hoy estamos con los números rojos, tanto de local como de visitante. Es una realidad. Tenemos que empezar a cambiar esa imagen y que la Isla sea un escenario duro para el que venga a jugar. Hacerse fuertes y empezar a ganar en casa que sería importante. Pero todos los equipos de esta divisional son fuertes como locales. Nosotros estamos en el debe en ese aspecto y esperemos empezar a saldarlo en el próximo compromiso frente a Alvarado.

-¿Y había que modificar también la mentalidad para jugar fuera de la Isla, donde antes de ir a Jáuregui sacaron sólo un punto?

-Si, un 2 a 2 en Río Cuarto después de ir ganando 2 a 0. Pienso que al equipo hay que darle un orden y a partir de allí jugar para tratar de ganar. Y si no se puede ganar, empatar. Si te traés un punto de visitante, lo podés valorizar ganando después ante tu gente.

-Te noto muy convencido...

-Es que si no lo estuviera, no hubiera venido. Estoy convencido de que podemos salir, que es una cosa transitoria y que tenemos plantel para pelear. El objetivo ahora es salir del fondo de la tabla y empezar a mejorar. Los jugadores lo entendieron y lo que me dijeron se vio reflejado en la cancha de Flandria.

-Nadie puede prometer más que trabajo, ¿ahora puede garantizarle al público de San Telmo que se quedarán en la primera Nacional?

-Es que faltan muchísimas fechas. Morón, All Boys y Alvarado están a tres puntos, hay dos o tres a cuatro. Hay casi 70 puntos en juego. Somos realistas de que tenemos que empezar a ganar para comenzar a salir. Y cambiar la imagen, la actitud y la entrega. Cuando se logra eso empieza a venir el juego. Nada está perdido. No es que faltan cinco fechas y nos encontramos con la soga al cuello. Es un campeonato largo. No terminó la primera rueda y la empezamos a pelear desde el domingo pasado. Creo que los muchachos lo entendieron al sacar adelante la primera batalla en Jáuregui.

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