Rubén Cousillas, la mano derecha de Manuel Pellegrini en Betis que la rompió como arquero de San Lorenzo
Rubén Cousillas integró el equipo de San Lorenzo de Almagro que recibió el apodo de “Camboyanos” porque se sobreponía a todo, y le tocó dirigirlo mientras integraba el plantel. Fue campeón en la B, también en 2001 como asistente de Manuel Pellegrini y dijo que “lo de los hinchas conmigo ha sido increíble y yo creo que no le di tanto”
El Flaco Rubén Cousillas nació en Roque Pérez, el 9 de mayo de 1957, y tiene 68 años. En la actualidad, y desde comienzos de este siglo es asistente técnico de Manuel Pellegrini, con grandes resultados en Betis de España. Claro que para llegar a este momento tuvo una enorme carrera como arquero, cuyo nombre se lo relaciona principalmente con San Lorenzo, aquí en nuestro país, y en Colombia formó parte de un histórico equipo que se consagró tricampeón en 1987.
Se mostraba firme bajo los tres palos, era un arquero atajador y en los centros era muy buen tiempista para calcular la distancia con saltos elásticos, con lo cual ganaba altura.
Se ilusionó con el fútbol cuando debutó en Almagro donde mostró sus condiciones. El 17 de abril de 1977 se sentó por primera vez en el banco de suplentes de San Lorenzo, siendo Ricardo La Volpe el titular. Su estreno, extraoficialmente, se dio en una gira amistosa por Brasil, el 29 de junio de ese año en el Estadio de Villa Belmiro, en donde San Lorenzo cayó 1-0 frente a Santos. Cousillas pasó a préstamo a Almagro, en donde se lució en más de 30 encuentros y regresó a San Lorenzo, en donde tuvo su debut con Carmelo Faraone como DT, el 31 de agosto de 1980, en Avellaneda en un 0-0 con Independiente.
En 1981 no fue un año bueno para San Lorenzo, que terminó con el descenso a Primera B y el Flaco, que entre metro y Nacional atajó 31 cotejos, lo sufrió. Había que afrontar el certamen de ascenso para pegar la vuelta, en lo que fue un inolvidable 1982, cuando el hincha se puso el equipo al hombro y fue clave para el retorno.
Primero con el Toto Lorenzo y luego con el Piojo Yudica, los arqueros eran Suárez, Quiroga y el Flaco, que atajó 15 partidos, con 11 vallas invictas y una maldita lesión en una mano que le impidieron estar en los partidos finales. El dia del festejo, con Banfield, firmó planilla con el número 15 y fue uno de los más mimados de los hinchas.” Fue un verdadero capitán, en todo el sentido de la palabra”, contó Yudica.
Ese Ciclón siguió embalado y en 1983, con el Bambino Veira como técnico, fue un equipo que jugaba a todo o nada, avasallante, y que estuvo ahí nomás de ser campeón, con Cousillas en 29 partidos, y en 1984 en principio no tuvo tanta participación y en la parte final, sí.
Su “debut” como DT
La llegada de José Luis Chilavert en 1985 lo fue desplazando de a poco a Cousillas, quien el 7 de septiembre de 1986 quedó en la historia cuando nacieron “Los Camboyanos”. El 7 de septiembre venció 1-0 a Independiente como visitante, en medio de un caos institucional, en el cual los jugadores no cobraban, no habían entrenado y se había ido Nito Veiga, el entrenador. Para visitar al Rojo, los jugadores decidieron que Cousillas ocupara el puesto de técnico y fue con victoria.
Su despedida en San Lorenzo se dio en 1987. Ese año atajó en 6 encuentros, destacándose dos, ante una sanción que había sufrido Chila. Triunfo 2-1 ante Independiente y empate 0-0 con Instituto. ¿Saben quién fue la figura en ambos cotejos? Sí, el Flaco.
“Este equipo va a quedar en la historia del club y en el corazón del hincha”, dijo sin dudar, y admitió en cuanto a su rol que “creo que tendría que volver a jugar Chilavert, porque estaba en el arco y le corresponde. Es lo correcto”.
Su último cruce defendiendo el arco azulgrana fue el 2 de mayo de 1987, en una goleada 5 a 2 a Talleres de Córdoba, en La Bombonera. La desvinculación fue 15 de junio de 1987.
Fue a Millonarios de Bogotá, y luego en Mandiyú de Corrientes (del ’88 al ’91), Vélez (1991), Deportivo Morón (1992) y Argentinos Juniors (del ’92 al ’95). Pasó por Huachipato de Chile en el ’95 y en 1996 se retire en el club donde nació, Sarmiento de Roque Pérez, cumpliendo allí la triple función de arquero, técnico y presidente.
Dirigía al club de su pueblo mientras al mismo tiempo era ayudante del técnico de Argentinos, algo que repitió con Oscar Ruggeri y Manuel Pellegrini en San Lorenzo. “Fue una linda locura que hice con el corazón. Era una promesa que había hecho y no podía dejar de cumplirla”, contó.
Esa ovación
Con el Flaco atajando en Argentinos Juniors, los hinchas le demostraban lo que lo querían con constantes ovaciones y contó que “lo de la gente de San Lorenzo conmigo ha sido increíble y yo creo que no le di tanto. Me alentaba tanto que me apuraba para sacar, porque sentía que le fallaba a la hinchada de San Lorenzo si demoraba”.
Siguieron los éxitos
Tras su retiro como DT comenzó la parte técnica, como asistente en Talleres (ascendió de la B Nacional a Primera ganándole a Belgrano en 1998) y en Argentinos con Chiche Sosa, y luego en San Lorenzo con Oscar Ruggeri. Y su carrera “explotó” con el Ingeniero Manuel Pellegrini. Juntos lograron el inolvidable título de San Lorenzo en 2001, con el sprint final de 11 triunfos seguidos, que al continuar en el siguiente certamen fueron 13, récord en nuestro fútbol en torneos locales. En el Ciclón también lograron la Copa Mercosur. Ya en River consiguieron el Clausura 2003 y al año siguiente ya se establecieron en Europa: Villarreal (ganaron la Copa Intertoto), Real Madrid, Málaga y Manchester City. De ahí a China, a Hebei Fortune, para regresar a Europa: West Ham y desde 2020 en Betis de España, en donde ganaron la Copa del Rey en 2021 y hoy continúan con grandes resultados allí.
9 EQUIPOS
Lo tuvieron en el arco: Almagro, San Lorenzo, Millonarios (Colombia), Mandiyú, Vélez, Morón, Argentinos, Huachipato de Chile y “su” Sarmiento de Roque Pérez
426 PARTIDOS
Disputó en su carrera, entre ellos 118 en San Lorenzo
4 TÍTULOS
Son los que logró como jugador: 1 con San Lorenzo (Primera B 1982) y 3 con Millonarios (Apertura 1987, Finalización 1987 y el Octogonal Final que le dio el título de Campeón). Como asistente técnico consiguió 6
Una historia emotiva: El recuerdo de su hermano
Su carrera siguió con mucho éxito en Millonarios de Bogotá, con el que consiguió los tres títulos del Fútbol Colombiano en 1987, y luego en Vélez, Huachipato de Chile, Deportivo Morón y Sarmiento de Roque Pérez en el que puso fin a su carrera futbolística.
Cuando firmó con Millonarios, hacía 9 años que el equipo no salía Campeón. Festejó por triplicado logrando tres títulos en la temporada. Y allí reveló una historia muy emocionante en un penal que contuvo en un clásico ante Independiente Santa Fe.
“Yo tenía en el guante mío la foto de mi hermano. Cuando ingresé a la cancha, con la humedad de la noche y del rocío, se me había desteñido la foto y quedó parte de la cara de mi hermano en el guante. Cuando iba a rematar Taverna le dije a mi hermano: ‘Ayúdame, tengo que atajar este penal’. Y no sé por qué, me tiré para la izquierda, una cosa rara porque Taverna los tiraba siempre a la derecha. Me lancé hacia la izquierda y lo atajé. Por eso después le agradecí al cielo porque fue una cosa extraña, son cosas del destino y una alegría muy grande para toda la gente de Millonarios. Nos ayudó a ganar el título. ¡Necesitaba contarlo! Y bueno, después al final la vida me brindó la posibilidad de ser Campeón pero él ya no estaba entre nosotros. Se fue 15 días antes en que levantamos la Copa”.
“San Lorenzo me marcó como hombre”
Cousillas quedó muy marcado con San Lorenzo, y los hinchas siempre le demostraron mucho cariño, por lo vivido en épocas muy duras del club. De ahí sus palabras años después, que la revista “El Cuervo” publicó, en las que el “1” sostuvo que "San Lorenzo me marcó como hombre, porque yo fui de muy pibe. Vivía en la institución y le tomé un cariño muy grande a esos colores, a esa gente, así que yo hasta el día de hoy soy hincha de ese club y le estoy muy agradecido”.
Y siguió hablando de esa época: “Viví momentos muy lindos y muy duros. San Lorenzo pasó una época económica muy mala, nos llegaron a deber seis meses de sueldo y nosotros salíamos a la cancha igual, poníamos el hombro y eso nos dio un gran reconocimiento de la hinchada. La tristeza más grande fue haber perdido la categoría. Nadie pensaba que a San Lorenzo le podía ocurrir. Pero era algo que tenía que pasar, porque fue un descenso más institucional que futbolístico. Cuando descendimos la gente se unió más que nunca. Y el campeonato de Primera B del 82, para mí fue lo más grande que me pasó como jugador, porque tuve la oportunidad de ser capitán de ese equipo, de ganar el campeonato por 8 o 10 puntos de ventaja y de jugar todos los partidos con 30 o 40.000 personas en la cancha, que fue histórico y nunca se volverá a repetir algo así en la B".




