La maldición de los centrales de Boca: el rendimiento de los jugadores que no funcionaron
Bruno Valdez, Facundo Roncaglia y Carlos Zambrano llegaron a Boca Juniors pero no estuvieron a la altura. Ahora, Cristian Lema y Aaron Anselmino son las nuevas esperanzas xeneizes.
Cada vez que un defensor llega a Boca tiene como obligación el rendimiento inmediato. Sin embargo, tras la salida de la dupla Carlos Izquierdoz - Lisandro López, el Xeneize no pudo encontrar una alternativa confiable durante las ausencias de Nicolás Figal y Marcos Rojo, al punto de que las tres contrataciones de la gestión de Jorge Amor Ameal se fueron con números muy pobres.
A fines del 2020 llegó al club el peruano Carlos Zambrano, un central con experiencia en su selección y que había jugado ocho temporadas en el fútbol alemán. El Xeneize pagó 1.800.000 euros al Dynamo de Kiev para adquirir su pase. Pero el arribo de Marcos Rojo en febrero del 2021 lo relegó al banco de suplentes.
En total, jugó 62 partidos, de los cuales 58 los empezó de titular, y marcó dos tantos. Acumuló dos expulsiones y, justamente, una tuvo lugar contra River en La Bombonera, un hecho que lo marcó en la consideración de los hinchas. Rescindió su contrato a fines de 2022 luego de tener diferencias con la dirigencia y el entrenador Hugo Ibarra. Ahora viste la camiseta de Alianza Lima.
Si bien había tenido un buen pasado en el club, Facundo Roncaglia volvió a Boca en el tramo final de su carrera con 35 años. Había pasado por varios equipos del fútbol español e italiano, pero venía de una experiencia de poco rodaje en Chipre. Apenas 1.590 minutos disputó en 2023, pero le metió un gol a Racing por la Supercopa Internacional. La dirigencia decidió no renovarle el contrato en diciembre y ahora está sin club.
A Bruno Valdez llegó al club tras un buen rendimiento en América de México, donde estuvo durante seis años y ganó tres campeonatos locales. El zaguero paraguayo llegó en condición de libre en enero del 2023. La imagen suya estancado en el césped del Nuevo Gasómetro por una lesión, mientras Iván Leguizamón se encaminaba al gol, sirvió para que los hinchas le bajaran el pulgar, además de que no convirtió ni un solo gol en su paso por el club.
Jorge Almirón prefirió utilizar a Nicolás Figal de segundo marcador central y apostó por el joven Nicolás Valentini para que integrara la zaga de la final de la Copa Libertadores ante la suspensión de Rojo. Estas decisiones denotan que el entrenador no lo tenía muy en cuenta para ser un titular fijo, a pesar de tener 34 partidos disputados, en los que vio dos tarjetas rojas. Con la intención de liberar un cupo de extranjeros para traer al chileno Carlos Palacios, la dirigencia lo cedió a Cerro Porteño por un año y con opción de compra.
La llegada de Cristian Lema desde Lanús y la aparición de Aaron Anselmino renovaron las ilusiones xeneizes. Ambos parecerían ser los indicados para reemplazar a la dupla Figal-Rojo cuando no jueguen por distintos motivos.




