Luli Mancini y su recordadas victorias ante Boris Becker y André Agassi, marcaron su carrera
El oriundo de Posadas ganó 3 títulos a nivel individual y llegó a ser 8 del mundo.
Alberto “Luli” Mancini nació en Posadas, provincia de Misiones, el 20 de mayo de 1969; en pocos meses cumplirá 54 años. Su familia, a los pocos años se estableció en Rosario y fue en esta ciudad donde se contaminó de tenis. Debutó como profesional en 1987, ganando el siguiente año su primer torneo de ATP, el de Bolonia.
Mancini había explotado semana atrás conquistando el torneo de Montecarlo, con victorias significativas frente al sueco Mats Wilander, segundo del mundo, en semifinales y ante el alemán Boris Becker, tercero, en la disputa definitiva. Y sin dudas 1989 fue el mejor año de su carrera; ese año también exhibió su mejor participación en torneos de Grand Slam, logrando la cuarta ronda de Roland Garros
Aunque la confirmación de que estaba para lograr grandes metas, lo demostró el 21 de mayo de 1989, a los 20 años, con el histórico triunfo en la final del Abierto de Italia, en Roma, nada menos que contra el estadounidense André Agassi, por entonces número cinco mundial, y una de las estrellas más valiosas del circuito, un símbolo transgresor que destruiría, a posteriori, varios libros de historia tenística.
Luli había llegado al Foro Itálico como 25º del ranking. Allí dejó en el camino al español Francisco Clavet (321º), al norteamericano Lawson Duncan (68º), al español Emilio Sánchez Vicario (13º), al italiano Omar Camporese (120º) y al español Jordi Arrese 70º. Durante toda la semana Alberto, soportó un fuerte dolor de una tendinitis en la muñeca derecha.
Si bien, es cierto, que Agassi no había comenzado a edificar la leyenda en la que muy pronto se convertiría, con ocho conquistas de Grand Slam, el oro olímpico en singles y una cantidad incontable de torneos de calibre, si partía como el favorito en una definición que le habría dado su primer título equivalente a los actuales Masters 1000 –el primero, en efecto, lo ganaría al año siguiente en Miami, ante el sueco Stefan Edberg–.
El día previo a la final, el 20 de mayo, Mancini acababa de superar a Arrese en las Semifinales y recibió una grata sorpresa: desde la organización del torneo, cuando ni siquiera había dejado la cancha, ingresaron con una torta de cumpleaños por su festejo número 20.
“Estoy feliz de celebrar mi cumpleaños justamente acá, en Italia, junto con ustedes; es una alegría extra porque mis padres me ven jugar por primera vez en Europa. Pero por hoy basta: el festejo completo lo dejo para mañana, espero poder jugar mejor…”, expresó, micrófono en mano, el día previo a la hazaña.
Entrenado en ese momento por Pancho Mastelli, quien dos años después se convertiría en capitán de la Copa Davis, Luli Mancini desplegó todo el repertorio digno de un jugador de calibre internacional surgido de las entrañas del polvo de ladrillo sudamericano. Ni las horas de batalla, ni los vaivenes, ni el match point en contra que debió afrontar cuando estaba 4-5 abajo en el cuarto set. Nada de eso lo pudo frenar.
Aquel día Luli honraría las míticas andanzas de los argentinos en la capital de Italia, desde la primera final que jugara Enrique Morea en 1954 a las más recientes definiciones protagonizadas por Martín Jaite en 1987 y Guillermo Pérez Roldán en 1988, con los títulos de Guillermo Vilas en 1980 y José Luis Clerc en 1981 en el medio.
Más allá de los dolores en la muñeca derecha, solucionados en buena parte en la previa de la final por el doctor Raúl Madero, quien se encontraba en el Foro Itálico de forma ocasional esperando la llegada de Carlos Bilardo para un amistoso de la Selección Argentina, el día siguiente frente al equipo local, Mancini logró sobrellevar una final de mucha tensión que lo tuvo en ambos lados del ring: fue dominador y también se sintió contra las cuerdas.
Match point abajo…Comenzó con un tenis arrollador, bien a su estilo y sin rastros de las molestias en su mano, pero todo cambió cuando la figura entrenada por Nick Bolletieri se quedó con los dos siguientes sets y comenzó a mandar 3-6, 6-4 y 6-2. Si Agassi ya era favorito antes de la final, entonces en aquel lo era el doble. Nadie habría apostado una moneda por Mancini. Mucho menos después de haber estado match point abajo.
Pero la valentía del argentino se vio a partir de ese instante de peligro: un passing perfecto de drive lo haría escapar del apremio y la entereza lo llevaría a quedarse con el tie break por 7-2. En el quinto set, a diferencia del resto del partido, ya no hubo dos tenistas: Seguro, agresivo y preciso. Mancini sacó de la final al Kid de Las Vegas y sentenció una victoria para el recuerdo por 6-3, 4-6, 2-6, 7-6 (7-2) y 6-1.
“Para mí fueron fundamentales la confianza y la mentalidad ganadora que me dieron los triunfos ante Wilander en Key Biscayne. (meses antes, en marzo, su primera victoria ante un Top 5) y ganar en Montecarlo. Por eso entré a la final de Roma a jugar de igual a igual sin importarme si fuera Agassi o quien estuviera enfrente”, analizó el propio Mancini. Una epopeya que quedará grabada por siempre en los anales del tenis argentino.
Este formidable diestro, intervino en los Juegos Olímpicos de Barcelona en 1992. Dejó un grato recuerdo como capitán de Copa Davis, llevando al equipo argentino a disputar la final en 2006 y 2008. Por su trayectoria destacada en el desarrollo de capitán de la Davis, recibió la distinción del Premio Konex en 2010.
Como entrenadorSe retiró profesionalmente del tenis en 1994 y otra etapa digna de ser destacada fue su ciclo de entrenador de Guillermo Coria, Mariano Puerta, finalista de Roland Garros derrotado por Rafael Nadal en 2005; el vigente italiano Fabio Fognini que lleva ganados 13 títulos de ATP, el profesional uruguayo Pablo Cuevas que se encuentra entre los mejores tenistas de la historia de Uruguay junto a Marcelo Filippini y Diego Pérez. Cuevas con 6 títulos es el que más competencias de ATP ha ganado hasta este momento, y el ecuatoriano Nicolás Lapentti que posee 5 títulos de ATP, entre los más notables.
De esta manera, Luli dejó en claro que su vida pasa por el tenis, desde distintos aspectos.
- NÚMERO 8: Su mejor ubicación en el ránking de la ATP, en 1989, y fue finalista en otros 5
- 3 TÍTULOS: Conquistó como singlista: Bologna (1988), Masters de Montecarlo y de Roma (1989)
- 4 TORNEOS: Logró en dobles: Saint-Vincent (con Christian Minuissi) en 1988, Boston y Ginebra en 1989 (ambos con Andrés Gómez) y Niza, en 1990, con Yannick Noah.
- 148 PARTIDOS: Ganó de manera profesional a lo largo de su carrera.
Un ciclo brillante que no pudo coronarse
Luli Mancini fue el capitán del equipo argentino de Copa Davis que llegó dos veces en tres años a la final. Lamentablemente, la chapa del resultado indica que se perdieron ambas, pero no puede dejarse de lado la importancia de haber arribado a esa instancia. Y si bien en 2016 se ganó la Ensaladera, la caída con España en 2008, en Mar del Plata, y sin Rafael Nadal, todavía duele.
Ese año se le ganó 4-1 a Reino Unido y a Suecia, 3-2 a Rusia y en choque decisivo, con todo a favor, España fue el vencedor 3-1, una historia muy conocida.
Tiempo después, Luli hizo referencia a esa final y contó que “llegar a una final cuesta mucho, muchísimo. Como jugador, capitán y como hincha, me hubiera gustado ganarla, y si tengo que analizar mi proceso como capitán, sostengo que fue exitoso”. A la vez, de ese 1-3 con España, en el cual Juan Martín del Potro venía desgastado por jugar el Masters en China, Mancini reveló que “si Juan Martín no se lesionaba, la Davis terminaba de nuestro lado. Tuvimos un poco de mala suerte, también”.
Cuando se le preguntó por la relación entre Nalbandian y Del Potro, reveló que “no sé cuando se rompió esa relación, pero en los días previos a jugar, la presión fue subiendo. Con respecto a Del Potro y el Masters, hay que entenderlo. Fue su determinación y hay presión de los sponsors…”. Y en relación a cómo se sintió tras la derrota, su respuesta fue simple: “ese domingo me fui a la cama muy mal. Estaba vacío…”.
Previamente, en 2006, Argentina jugó la final, de visitante, con Rusia. Mancini convocó a David Nalbandian, Agustín Calleri, Juan Ignacio Chela y José Acasuso, más Guillermo Cañas, quien acompañó al grupo. Tampoco faltaron los roces allí, hay que siempre se mencionó un cruce entre Nalbandian con Mancini, por la elección del segundo singlista Chela, en lugar de Calleri), luego desmentida.
Nikolai Davydenko le ganó a Chela, y David igualó venciendo a Marat Safin. El dobles quedó para los locales Dimitri Tursunov y Safin, ante Calleri-Nalbandian, con lo cual el domingo había que imponerse en los dos singles. Nalbandian dio el golpe ante Davydenko, y con el 2-2, Acasuso no pudo con Safin.
Dos años después, la derrota en Mar del Plata con España. Pero el ciclo de Luli Mancini dejaba su huella, con dos finales, siempre luchando contra los mejores del mundo.
Como jugadorVarias series jugó Mancini representando a Argentina y hay algunas muy recordadas. Una de ellas, la victoria a Alemania 3-2 en 1990, el día que Martín Jaite hizo llorar a todo el Lawn Tennis por su emocionante triunfo ante Stich, que ponía el 2-2. Y ahí, Luli le dio el 3-2 ganando el quinto punto sobre Steeb, en un duelo que comenzó el domingo y terminó el lunes.
Y en 1992, en Hawaii enfrentaron a Estados Unidos, que tenía a Andre Agassi y Pete Sampras. Jaite y Mancini fueron los singlistas, y poco pudieron hacer ante un equipo sensacional que ese año ganó la Davis.




