La fuerte confesión del Dibu Martínez sobre la final con Francia en Qatar
El arquero de la Selección Argentina Emiliano Dibu Martínez dejó fuertes confesiones de lo que fue la conquista en Qatar 2022 tras la final con Francia.
El Dibu Martínez fue el protagonista de una nueva edición de Llave a la Eternidad, el programa de la TV Pública en el que la periodista Sofi Martínez va entrevistando a cada uno de los miembros de la selección campeona del mundo en Qatar y dejó muchas frases sobre lo que fue la final ante Francia.
“La final con Francia fue el partido que más disfruté porque los chicos estaban con confianza, no dejaban espacios y ellos habían hecho dos cambios, no sabían qué hacer y tiraban la pelota afuera... Internamente sabía que ese partido lo ganábamos. No hubiera aceptado volver a jugar al fútbol si hubiera perdido la final con Francia”, arrancó confesando el arquero.
En aquel partido, él fue protagonista cuando sobre el final le tapó un mano a mano increíble a Kolo Muani. “No me puse nervioso a la hora del tiro, fui acomodando adonde yo quería que vaya... Después, te puede pegar o no. A la hora de achicar y hacerme grande, creo que hice todo bien”, relató sobre esa mítica atajada.
Al mismo tiempo, recordó los instantes siguientes: “Me levanté rápido por una segunda jugada. Salimos jugando y me arrodillé después de la chance de Lautaro, quería que cabeceara cruzado como quiso hacer... Pero se le fue afuera”. Y reconoció que le hubiera gustado que el Toro hubiese sido el gran héroe de la final: “Les dije a los chicos que hubiera estado más feliz si le ganábamos ahí que en los penales porque Lautaro venía sin meter goles y me hubiera puesto orgulloso que nos diera el Mundial en ese minuto”.
Para finalizar, el Dibu admitió que si el resultado de aquella final no hubiese sido el que fue, le hubiera costado reponerse: “Sabía que iba a estar a la altura, pero pensaba en si volveríamos alegres o tristes. Yo no pensaba volver triste, no tenía otro fin. Muchos jugadores han jugado apenas terminó el Mundial, yo si perdía no hubiera sido capaz por dos o tres meses por el dolor que hubiera sentido. Algo así como un duelo, como perder a alguien”.




