"'Agapornis' era una joda al principio, y quedó"
EXCLUSIVO Orgulloso por lo obtenido, el guitarrista de la popular agrupación musical habló a fondo con DiarioShow.com. Su palabra, en la nota.
@perez_daro
El grupo pionero de la cumbia pop se la juega con un nuevo tema en colaboración con otro artista, y en este caso de cumbia más tradicional. El tema “Flasheaste amor”, que mezcla la fiesta de Agapornis con el romanticismo de Hernán y La Champions Liga es, más allá de una propuesta de baile y diversión, también una especie de unión en la grieta dentro del género. Charlamos con Juan Martín Garriga, uno de los creadores del grupo platense.
-¿Cómo surgió este encuentro?
-El año pasado habíamos hecho una canción con El Polaco, que estuvo buena, sonó un poco en los boliches, pero no tuvo mucha repercusión. Con Hernán pegamos buena onda hace un tiempo y decidimos hacer este tema, que la verdad está dando resultados espectaculares.
-¿Piensan mucho en cuánto pega un tema?
-Sí, hoy con tanta oferta de música, se pone difícil competir y dejar un tema bien arriba. Más que nada en la música está muy fuerte el género urbano, el reggaeton y el trap, y la cumbia bajó, entonces cuando saca un single se da cuenta rápido si funciona. Con “Flasheaste amor” los números son muy buenos.
-¿Cómo te llevás con estos cambios de moda y evolución constante en la escena?
-Hoy con una computadora podés hacer sonar a una banda entera, es una cuestión de globalización y modernización. Nunca una banda va a sonar como un DJ, pero quieras o no, a nivel costos es más fácil salir con una persona que haga la música que con un grupo de ocho o diez personas. Lo vamos a ver cada vez más. Pero en la cumbia no es tan fácil, porque no nace del beat, sino que es anterior a esa era. Nosotros defendemos el show con la banda completa.
-¿Se les ocurrió adaptarse al trap?
-Se piensa. Sabemos quién está en la escena, qué es lo que suena. Para nosotros está bueno renovarnos todo el tiempo, porque, si nos quedamos en los covers que hicimos hace ocho años, perdemos energía. No vamos a dejar de hacer covers, pero hoy nuestra búsqueda está en los sonidos nuevos, sin perder la esencia de la cumbia.
-Por hacer “cumbia pop” siempre fueron señalados. ¿Se acostumbraron a las críticas?
-Esos prejuicios están siempre. Al principio estaban un montón, hacían fila para decirnos cosas. Por jugar al rugby, por ser chetos, porque no éramos músicos, por hacer covers. Hoy ya casi no existen. Van mejorando las cosas en ese sentido. La cumbia pop tuvo una explosión y marcó una era. Hoy vas a un boliche y dos o tres temas de Agapornis escuchás. Hay una validación por el tiempo y el trabajo.
-¿Se sienten sobrevivientes dentro del subgénero?
-Nosotros fuimos los primeros, y cuando se dio el boom surgieron un montón de bandas y quedaron en la escena los profesionales, los que vinieron a hacer las cosas bien. Algunos aprovecharon la volteada y lo hicieron bien, se respeta. Pero no es fácil mantenerse tantos años. Es mucho esfuerzo. Nosotros somos ocho amigos, reales, que nos divertimos pero nos comprometemos para seguir. Agapornis era una joda y quedó. Y después lo tomamos seriamente, por eso el grupo es sinónimo de fiesta, y sentimos que marcamos un momento. Antes de nosotros el género no existía.
-Nunca hubo una diferenciación de algún integrante, ¿a qué se debe?
-Siempre nos quisimos dar a conocer como banda, y no nos interesó la exposición. El valor siempre fue el de Agapornis, y quisimos fortalecer eso. La gente quiere conocer la vida personal de cada uno, pero por ese lado no nos interesó nunca. Hoy en día ves a alguien de camisa blanca y corbata roja y pensás en Agapornis.



