ENTREVISTAS

Joe Fernández: "La Argentina es de Cáncer, medio adolescente y aniñada"

Comenzó escribiendo frases en sobrecitos de azúcar, fue cantante, estudió astrología y se recibió de sommelier. Joe Fernández combina todo esto para ser un personaje todoterreno en los medios, y sus stand up se llenan en cada función.

@_IvanaBelen

Joe Fernández logró hacerse un lugar en los medios, adonde llegó primero haciendo música, hasta que descubrió que su verdadera pasión era la radio. Hoy además combina a la perfección el humor con sus otras dos profesiones: la astrología y la carrera de sommelier.

Actualmente trabaja en la “Rock And Pop” en el programa “Nadie nos para” y tiene varias fechas con sus stand up astrológicos: el 1 de junio en el Paseo La Plaza, el 4 en Café Berlin, el 14 en Quilmes y el 29 en Lanús.

 

-¿Cuándo te diste cuenta que querías trabajar en los medios?

-Ya tenía inquietudes artísticas desde chiquito, cuando empecé a tocar la guitarra en las misas del colegio, había algo de la exposición que me seducía. Después con los años tuve mi banda de rock, luego fui solista, toqué en un Pepsi Music. A través de la música iba mucho a las radios y me fui dando cuenta que era un espacio que me encantaba, mucho más que la tele, porque tiene la seducción y el misterio típico de no saber quién está detrás del micrófono. Después de eso tuve la posibilidad de hacer radio. Cumplí el sueño de trabajar en la radio que escuchaba de chiquito, que es como jugar en el equipo del cual sos hincha. De pibe escuchaba la Rock and Pop con Mario Pergolini, Eduardo de la Puente y Bobby Flores; hoy hago radio con algunos de ellos, fue como una profecía autocumplida para mí.

"Cumplí el sueño de trabajar en la radio que escuchaba de chiquito, que es como jugar en el equipo del cual sos hincha. De pibe escuchaba la Rock and Pop con Mario Pergolini, Eduardo de la Puente y Bobby Flores"

Joe Fernández: "La Argentina es de Cáncer, medio adolescente y aniñada"
Se divierte en las mañanas radiales junto a Beto Casella.

-¿Y el stand up, cómo llegó?

-A partir de hacer un consultorio astrológico en la radio, un productor se me acerca y me dice: “¿a vos te gustaría hacer algo en el teatro?”, y yo lo veía medio raro, pero me terminaron convenciendo de que era una buena idea. Evidentemente había gente que tenía más fe en mí que yo mismo, y así arrancamo. En 2016 hice unas tres funciones tímidas, y ya han pasado ocho años y más de 1.000 funciones que nos hacen dar cuenta de que estábamos en el camino correcto.

-¿Estudiaste astrología?

-Sí, en “Casa Once”. Cuando conté en mi casa que iba a estudiar astrologia, que es una carrera de 4 años, me dijeron “estudiá un año más y recibite de contador”.

-Hoy hay muchos que hacen humor con astrología, ¿te imitan?

-Es que sí; o sea, no sé si me imitan, pero tomaron prestada una idea -o afanaron la idea- de eso no hay duda. Antes nadie lo hacía y ahora veo gente que antes hacía stand up hablando de perros y ahora están haciendo humor hablando de “Virgo”, entonces evidentemente hubo gente, que “se inspiró” -es la forma políticamente correcta de decirlo- pero sí, se copiaron del recurso y lo están explotando. La gente me dice “está bueno, que te copien significa que hacés las cosas bien”, trato de tomarlo así, pero es feo sentir que vos inventaste un formato o una temática y la gente se colgó de eso.

Joe Fernández: "La Argentina es de Cáncer, medio adolescente y aniñada"
En el teatro, sus standup son furor.

-¿Con los vinos te pasa igual?

-Sí, al ser sommelier también hago algo que se llama “Doce vinos, doce signos”, que es un vino para cada signo del zodiaco y ahora veo un montón de chicas que dicen, “vinito más astros, sumáte”; hija de pu**, que se te caiga una idea.

-¿También estudiaste la carrera de sommelier?

-Me recibí en la Escuela Argentina de Vinos. Es una carrera que me encantó hacer y después me empecé a dar cuenta que por ejemplo Luciana, mi mujer, de Acuario, es loca, creativa, distinta, disruptiva y diferente; le aburrían los vinos convencionales, la aburría el Malbec, el Cabernet Sauvignon. Siempre quería un vino distinto, un rosado, un naranjo, ¿por qué le gusta lo distinto? Porque es de Acuario, que siempre se aburre de lo tradicional. En cambio yo soy Capricornio: tradicional, clásico, y amo el Cabernet Sauvignon, un vino vieja escuela. Es increíble cómo empecé a darme cuenta que, según tu signo, ténes cierta preferencia por algunas cepas.

-Siendo tan distintos con tu pareja, ¿Cómo se unen esos polos opuestos?

-La verdad, con mucha garra, sobre todo en los primeros meses. Ya nos pasó en la primera cita que dije: “sí, llegó 8.30” y como me di cuenta que no iba a llegar, le avisé que llegaba 8.40. Ella se quedó en silencio como diciendo, “8:30, 9:30 es lo mismo” y para mí era terrible, me acuerdo que pensé “ya arranco mal, ¡10 minutos tarde en la primera cita!”. Acuario es muy cambiante, por ahí a la mañana es vegetariana, a la tarde carnívora y en la noche arranca una dieta Keto; entonces con toda esa locura creo que ella me da a mí espontaneidad y creatividad, a mí me cuesta mucho ser espontáneo. Y yo le doy estructura y formalidad a ella.

Joe Fernández: "La Argentina es de Cáncer, medio adolescente y aniñada"
Con su novia Luciana lleva 4 años de relación.

-Hoy es muy común que las personas se “justifiquen” con los signos, ¿no?

-Sí, yo le llamo la “astro-excusa”. La gente empezó a echarle la culpa a los signos zodiacales: “sos re infiel. “y bueno, ¿qué queres? Soy de Géminis"; "me contestaste mal ¿y bueno, qué querés? soy de Escorpio”.

-¿Qué pasa con Mercurio retrógrado que ahora se habla mucho de él?

-Pasa un poco lo mismo que con la astro-excusa, en realidad lo que hace Mercurio retrógrado es ampliar lo que está pasando, es como que pone una lupa. Entonces si vos estás enamorada de tu pareja, feliz y contenta, se te va a salir el corazón, vas a querer viajar, casarte, tener hijo. Si en cambio estás mal en el laburo, vas a querer renunciar. Cuando le empezás a dar bola a la astrología, entendés que nos condiciona mucho más de lo que creemos.

-¿Qué le depara a la Argentina este 2024?

-La Argentina tiene un problema de base, así como cada persona tiene una carta astral, la Argentina tiene su carta astral. Argentina nació el 9 de julio, es Cáncer, entonces tiene esa parte medio adolescente, aniñada, añorando la melancolía, el tango, el pasado; tiene que ver con nuestra energía. Y tenemos como ascendente Libra, eso significa que siempre tiene que tener a un otro. El ascendente en Libra está esperando que venga un otro a salvarlo y la Argentina no escapa a esa condición, por eso desde tiempos inmemoriales iba a venir un “otro” a salvarnos: o Rosas o Urquiza o San Martín o Perón o el FMI o Néstor o Cristina o Macri y ahora Milei, siempre hay un salvador. Por último tenemos luna en Capricornio, malas noticias: nunca va a pasar chicos, vamos a ser siempre ese niño o niña que está intentando que alguien lo salve.

"Argentina nació el 9 de julio, es Cáncer, entonces tiene esa parte medio adolescente, aniñada, añorando el pasado; tiene que ver con nuestra energía. Y tenemos como ascendente Libra, eso significa que siempre tiene que tener a un otro que lo salve"

-Seguro alguien intentó cambiar la fecha ya. ¿Es así?

-Hay una conjunción de astrólogos que querían refundar a Argentina, cambiar la fecha de fundación de Argentina para sacarle como esta “luna negra”. Querían que se traslade al 25 de mayo.

-¿Es verdad que escribías las frases de los sobres de azúcar?

-Si, gracias a una empresa familiar llamada “Café el continente”. Yo me había dado cuenta que había mucha gente en los bares que agitaba el sobrecito, lo ponía para un lado, para el otro, lo daba vuelta y jugaba y dije, "¿si en vez de que diga 2,5 gramos de Industria Argentina le ponemos un mensajito?" Y ahí surgió la idea del sobre de azúcar con frases. Aparecieron frases muy divertidas como “todo lo que vale la pena, bien vale la espera”, esa frase nos trajo un montón de mails y mensajes de gente que decía: “che, me junté con un chongo de Tinder, el tipo no aparecía y dije: ‘Bueno, me tomo un café y me voy’ y me pedí un café y me llegó esa frase, así que esperé, y finalmente llegó, se había quedado sin batería en el auto, vino con las manos engrasadas y hoy es el padre de mis dos hijos y tenemos esa frase de azúcar pegada en la heladera”. Como esa historia, miles.

Joe Fernández: "La Argentina es de Cáncer, medio adolescente y aniñada"
Desde que estudió astrología, está más conectado con la naturaleza.

-¿Cómo te definís?

-Soy curioso, inquieto, no me conformo, yo me podría haber quedado ahí en la empresa familiar escribiendo sobres de azúcar y vendiendo café toda mi vida, pero me di cuenta que había una pulsión mía ligada a lo artístico, a la comunicación, a estar en movimiento. Me gusta hacer reír a la gente.

-Cuesta creer que te consideres tímido.

-En un asado yo voy a ser el que menos hable seguro, como que tengo ese rol mío tan preponderante y protagonista en el escenario que cuando bajo me gusta ser uno más, no me gusta ser ese que entra al lugar y se roba todas las miradas, como Martín Bossi. Viste que a él le gusta ser protagonista, cuando lo entrevistan se mueve, se levanta, yo siempre pienso en el pobre director de cámara, lo está volviendo loco. Hay gente que le gusta ser el jugo de naranja de un trago, te invade todo, cobra demasiado protagonismo, a mí me gusta más ser un gintonic, que es rico, perfumado, pero que tiene bajo perfil.

"Cuando bajo del escenario me gusta ser uno más, no me gusta ser ese que entra al lugar y se roba todas las miradas, como Martín Bossi por ejemplo"

-¿Cómo desconectás?

-Amo mucho la vida familiar, pero muchísimo, hace cuatro años que estoy en pareja con Luciana y ella tiene un hijito que se llama Galo. Si me preguntás cuál es el plan perfecto para un fin de semana, te diría ir a Rondinella, que es una cantina italiana a comer fucciles al fierrito con Galo y Luciana; o podría ser comer un domingo a la noche en casa, una pizza en la cama, los tres viendo una peli. Empecé a entender y a disfrutar de los pequeños planes y de la mesa chica. Son pequeños placeres.

-¿Te gustaría ser papá?

-Es que yo ya siento un poco que soy papá de Galo. Como que hay algo con él, la conexión que encontré con él no la había encontrado nunca. Luciana al principio me dijo “mirá que yo no cerré la fábrica” y yo estaba que sí, que no, y después de cuatro años de relación entendimos que Galo es hijo mío también. Somos una familia perfecta en donde cada uno aporta algo y somos muy felices.

-¿Cómo manejás el hate?

-No tengo haters, me siento en un lugar casi privilegiado. Yo veo cuando a veces atacan a Nati Jota o a Jimena Barón, minas que son divinas, que no le hacen mal a nadie y las recontra critican. Las nombro a ellas pero hay miles, Homero Pettinato, Migue Granados. El otro día vi que Migue le contestó a una que le dijo: “no me haces reír” y él le puso: “sí, pero me seguís en Instagram y en Twitter; algo te divierto”, y yo pensaba "¿para qué te enganchás?". Con los miles de mensajes buena onda que tenés. Pero después yo hago lo mismo, me ponen “no estoy de acuerdo con lo que dijiste de Sagitario” y me quedo enculado pensando en qué es lo que no le gustó a Graciela de Banfield. Evidentemente los giles que tenemos que subirnos a un escenario o hablar atrás de un micrófono, tenemos un tema con la aprobación y con la validación del afuera.

-¿Sufriste la “cancelación” hace años?

-Fue hace ya seis o siete años, creo que fue en 2018, en pleno auge del feminismo extremo, en donde si eras hombre, ya eras casi un asesino en potencia. En ese contexto apareció un anónimo que decía una fantasía -por suerte nunca contesté ni nada- me pareció que lo más certero era hacer oídos sordos a palabras necias porque no hubo nada de eso, de hecho fue algo anónimo, nadie dio la cara. Pero como estaba en auge, la parte más recalcitrante del feminismo, quedabas cancelado solamente porque alguien ponía en redes lo que tenía ganas y así le pasó un montón de bandas, de personas. Como que en ese momento se convirtió en una cacería de brujas, pero bueno, por suerte la vida acomoda todo. En el teatro el 90% de mi público son mujeres y el 10% son hombres que acompañan a sus mujeres a verme. Trabajo mucho, con mucho amor y respeto, por lo que en ese momento me molestó; porque dije “están intentando opacar la carrera de un pibe que nació escribiendo un sobrecito de azúcar”.

-¿Tenés amigos del medio?

-Muy pocos, la verdad es que creo que ese también es un poco mi cable a tierra, mis amigos son de la gastronomía, no tienen nada que ver con el rubro. Tengo buena onda con muchos, por ejemplo con Benja Rojas fuimos juntos a varios mundiales pero el otro día fui a La Plata y no fui a la casa. Con Beto Casella lo mismo, trabajo con él pero nunca lo invitaría a comer. Si caigo en cana, no los llamaría a ellos. Mi novia se ríe en los eventos, porque el famoso abraza mucho, ella me pregunta: “¿pero lo conocés?” y yo le digo que no, pero el famoso es boludo; ve a un famoso y lo saluda, en el fondo son un poco cholulos. Me cruzo a Matías Ale y me dice: “Joecito, te amo, me cambiaste la vida” y no tengo ni el teléfono de él, pero cada vez que nos vemos la gente debe pensar que fuimos juntos al colegio.

 

Los signos y sus rasgos más salientes

-El que tiene más plata: Tauro.

-Los más infieles: Géminis.

-Los más enamoradizos: Libra.

-Los suertudos: Sagitario.

-Los más ortivas: Capricornio.

 

Joe Fernández: "La Argentina es de Cáncer, medio adolescente y aniñada"
Los signos y sus rasgos más salientes. 

 

¿Qué nos depara el 2024?

"Estamos atravesando Júpiter en Tauro, eso significa que es un año para concretar", aseguró Joe.

-Aries: Viene de un 2023 muy intenso, así es que tiene que lograr un 2024 con templanza.

-Tauro: Tiene mucho para hacer y concretar.

-Géminis: Debe comunicar con más certeza, menos biri biri.

-Cáncer: Es un año para progresar, salir de donde está.

-Leo: Siempre brilla, pero este 2024 le propone que ilumine al resto.

-Virgo: Este año tiene que ser protagonista, es algo que a Virgo le cuesta mucho.

-Libra: Siempre duda y piensa en el otro. Tiene que tomar decisiones, algo que le va a costar mucho.

-Escorpio: Es siempre blanco o negro, muerte o vida, todo o nada, tiene que aprender a ser sutil.

-Sagitario: Explosión, tiene que darlo todo.

-Capricornio: Debe trabajar y hacer. Es un año donde se le va a dar muy bien lo laboral y lo económico.

-Acuario: Siempre vive colgado, así que tiene que concretar, ordenarse por sobre todo.

-Piscis: Este año le pide bajar de la “luna de Valencia” y ser más racional.

I.F

 

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