ENTREVISTAS

Carlos Rottemberg: "Se matan por ir primeros, a mí, me importa permanecer"

EXCLUSIVO. En diálogo con DiarioShow.com, el productor teatral hace suyo un pensamiento de Alberto Closas y define convicciones. 

@Rfilighera

En su cálida y coqueta oficina que posee dentro de las instalaciones del complejo Multiteatro, lleva a cabo su agenda laboral. Carlos Rottemberg es dueño de salas y hombre de teatro, uno de los más importantes de toda la historia del país. Es que Rottemberg se encuentra cumpliendo por estos días, nada más ni nada menos, que cincuenta años de derrotero profesional. Ha corrido mucha agua debajo del puente desde que aquel muchacho, menor emancipado por sus padres a los 17 años, se iniciara como inquilino del entonces abandonado cine teatro Ateneo en Paraguay y Suipacha en calidad de exhibidor de cine. 

En una charla con DiarioShow, "Carlitos" como lo suelen llamar sus colegas y allegados habla del pasado y del presente de una profesión que hoy en día encuentra a su hijo Tomás como ferviente continuador de una pléyade con el corazón mirando hacia aquellas plateas que fueron y siguen ocupadas por varias generaciones de argentinos.

-¿Cómo vivís tus primeros 50 años de profesión?

-Comencé a los 17 como menor emancipado por mis viejos y tengo ahora 67. Y realmente no lo pensé demasiado porque siempre hice lo mismo. Hasta los muebles que me acompañan en la oficina son siempre los mismos. Entonces, la gran satisfacción es que uno le ha podido dar continuidad a este camino que otros pueden definir como trayectoria o actividad permanente.

-¿Cuando te miras al espejo qué ves?

-Si uno se mira al espejo todos los días pensas que sos siempre el mismo. La única manera de darte cuenta si estás más gordo, con más arrugas o si se te cayo el pelo es mirar una foto de hace 20 años atrás. Y en la profesión se da similar circunstancia. Como yo vengo haciendo siempre lo mismo tengo la sensación de que estoy comenzando. Cuando apelo a las imágenes del recuerdo ahí sí certifico los cambios que imperan. Me siento cómodo y muy feliz de pertenecer a este ambiente.

-Tu familia no perteneció al mundo del espectáculo, ¿Cómo empezaste?

-Comencé proyectando cine infantil en el Ateneo- Paraguay y Suipacha- y, en este sentido, no conocía, en el trato personal, a ningún actor. Los primeros que conocí fueron a Beatriz Bonet y Juan Carlos Dual. Ellos llegaron para hablar con el empresario y no creían que yo fuera el mismo. Les expliqué que era menor emancipado, con 17 años y que me dedicaba, exclusivamente, a pasar cine. La querida boletera Luisa Santoro ayudó para que me pudieran creer y finalmente así sucedió. Ellos me dijeron que estaban haciendo de gira con la comedia "Mi amiga, la gorda" y que querían continuarla en Buenos Aires, ahí comenzó todo.

Carlos Rottemberg y Mirtha Legrand. 
Carlos Rottemberg y Mirtha Legrand. 

-¿Si mirás para atrás qué es lo que ves de tu carrera?

-A mí me gusta apelar a las cosas que me dijeron los antepasados en esta profesión. En una ocasión que pude viajar hacia La Feliz, en diciembre de 2004, para la inauguración del Teatro Mar del Plata con mi auto y acompañado por Osvaldo Miranda, el legendario actor, a modo de declaración aseveró: "Yo siento plenamente lo que vos me estas comentando, pero en esta profesión como en cualquier otra, el secreto radica en hacer los deberes bien". Reflexionando en el devenir de la vida llego a la conclusión que hice bien los deberes y tengo la devolución esperada de la gente del ambiente.

“Reflexionando en el devenir de la vida llego a la conclusión que hice bien los deberes y tengo la devolución esperada de la gente del ambiente”

-¿Cuáles son los circuitos determinantes en el terreno teatral?

-Hay tres circuitos específicos: el comercial que algunos, por otro parte, lo llaman el profesional; el oficial que tiene que ver con el Estado tanto municipal como nacional y provincial y la corriente escénica de ribetes independientes.

-Te bancaste situaciones complejas y varias crisis, ¿Siempre solo?

-Nunca he necesitado ni acudido al Estado para paliar circunstancia alguna. El rol del Estado ha estado y debe estar con su segmento de cultura con aquellos sectores necesitados de ser subsidiados. Es un patrimonio de la comunidad en cuanto a que el Estado subvencione cultura ya que forma parte del presupuesto nacional de todos los países del mundo. Yo tengo aquella famosa frase que reza: "no puedo ser capitalista en el éxito para convertirme en socialista en el fracaso". Si soy capitalista, soy capitalista siempre.

 Carlos Rottemberg.
 Carlos Rottemberg.

-¿Pasaste por situaciones complejas a lo largo de tu carrera?

-Siempre he tratado de quedarme con fotografías del momento para armar la película completa. En una oportunidad, en ocasión de tener que ser operado le dije a una figura del momento la siguiente reflexión: Por más que uno tenga una enorme audiencia y gran convocatoria en los sectores que sea, cuando tenés que ingresar al quirófano la mano solo te la va a dar tu familia y tus afectos. Ninguno de esos millones de lectores o seguidores, de oyentes, de televidentes, de público que viene a verte, ninguno, te va a acercar la mano. Los puntos de rating o la cantidad de entradas vendidas en el cine o en el teatro, vuelvo a insistir, no lo tenes en el momento de ingresar a la sala de operaciones.

-¿Algo que no haya cambiado?

-Hace cuarenta años yo me presentaba como Rottemberg jefe de prensa de Rottemberg. Y lo sigo haciendo actualmente. Aprendí que la relación con la prensa, en este ambiente, de manera histórica, el empresario la tenía mano a mano. Y yo sigo atendiendo el teléfono y organizo las reuniones y las charlas como lo estoy haciendo ahora con vos.

“Aprendí que la relación con la prensa, en este ambiente, de manera histórica, el empresario la tenía mano a mano. Sigo atendiendo el teléfono y organizo las reuniones”

-El teatro perdura desde los griegos hasta el presente. ¿La tecnología no lo ha podido sacar del mapa?

-El teatro es artesanal. En un escenario de 24 metros cuadrados pasa todo y está a la vista de la gente. Una actriz y un actor malo te pueden engañar los primeros diez minutos de la obra. ¿Cómo hacen para engañarte una hora y media? El talento garpa. El talento y la creatividad, al final, generan el reconocimiento de parte de la gente. Lo efímero baja más rápido de lo que uno se imagina. No porque uno se lo desee sino porque ya lo ha visto pasar. Alberto Closas me decía con su especial sabiduría: "Diablillo (así lo llamaba a Rottemberg), a mí dame un teatro con solo 10 filas vendidas... (realizaba unos segundos de silencio y luego expresaba) pero toda la vida". Con esto puntualizaba la trayectoria. Que todos se maten, en definitiva, subrayando: "Yo voy primero, yo voy primero". Closas había visto mucho que estaban, en alguna oportunidad, primero y que luego desaparecían.

Carlos Rottemberg junto al elenco de
Carlos Rottemberg junto al elenco de "Brujas".  

-¿Cuál crees que fue tu receta para el éxito?

-Para dedicarme a lo que yo me dedico, tenés que ser más teatrista que empresario y, a la vez, más psicólogo que teatrista. A veces, los periodistas no comprenden porque se tarda tanto en plasmar un proyecto. Y esto se debe a que los actores son individualidades: un tema de familia, una cuestión inmobiliaria, un embarazo, el cuidado de los perros, todo puede coadyuvar, muchas veces, a demorar un emprendimiento.

“Para dedicarme a lo que yo me dedico, tenés que ser más teatrista que empresario y, a la vez, más psicólogo que teatrista”

-¿En pandemia, pudiste conservar las fuentes de trabajo?

-Sucedió que la pandemia nos agarró con muchos años de profesión y con la espalda para poder hacerlo. Cuando hablamos de la trayectoria, no es lo mismo que te agarre una pandemia cuando comenzaste hace 45 años que te tome si te iniciaste ese mismo año. Hace poco un amigo me hablaba de la meritocracia y le dije: "para un poquito. Yo podría decirte que creo en la meritocracia porque creo en el esfuerzo y en el laburo. No obstante, aclárame y decime como arranca cada uno. Decime, también, de que cuna venís y qué tipo de herramientas económicas, sociales y culturales atesoras para saber, en definitiva, si vos tenés las mismas posibilidades o no".

R.F.

 

Esta nota habla de: