Cinthia Fernández logró lo imposible contra una de las redes sociales más importantes del mundo: "El juez nos dio la razón porque fue tremendo"
EXCLUSIVO. La panelista habló con DiarioShow tras ganar una pulseada difícil con una de las redes sociales más importantes del mundo, y consiguió que la Justicia ordene revisión humana antes de cualquier sanción en su Instagram.
Cinthia Fernández logró un fallo sin precedentes en la Justicia, al ganarle una pulseada a Facebook y Meta. La panelista, que perdió mucho dinero y contratos, consiguió que le restituyan la cuenta y no la penalicen por denuncias sin fundamento ni revisión humana, lo que también ayudaría a muchos usuarios que utilizan las redes como herramientas de trabajo. Una victoria que resuena fuerte en el mundo digital, y la palabra de Cinthia, en exclusiva para DiarioShow.
El Juzgado Federal de Campana ordenó a la filial argentina abstenerse de suspender automáticamente su perfil y dispuso que toda denuncia reciba análisis de una persona antes de aplicar sanciones. En diálogo exclusivo con DiarioShow, Cinthia no escondió su emoción. Después de tanto pelearla, el alivio le ganó al cansancio. "Estoy feliz. La verdad que es un fallo que es difícil de conseguir porque con Facebook, todo el mundo me decía para qué lo iba a hacer, que era en vano, es Facebook, y que nadie me iba a atender", soltó con una sonrisa que se le escapaba por teléfono.
Y contó la odisea que arrancó en plena Navidad: "Los chicos (sus abogados) se movieron, me acuerdo que plena víspera de Navidad hicieron las presentaciones, lo rebotaban de un domicilio, nadie se hacía cargo, el tema del domicilio con Facebook es tremendo". La insistencia dio frutos: "Recorrimos cuatro edificios, insistentes y no íbamos a parar hasta notificar esa demanda. El juez con mucho criterio nos dio lugar porque lo que me pasó fue tremendo".
El caso tiene aristas que duelen. Durante 2024, la cuenta de Cinthia sufrió seis suspensiones por acusaciones automatizadas de "abuso infantil" . Una acusación pesada, infundada y automática, que ella desmiente con la frente alta. "Me adjudicaban abuso infantil, porque las denuncias y las cancelaciones de cuentas eran por ese motivo. Y cualquiera que ve mi Instagram, se va a dar cuenta que nada más alejado de eso, no hay nada más familiar que mi Instagram desde que nacieron mis hijas, es toda mi familia", se sincera. Y tira data de cómo se gestó todo: "Es muy raro, por un trend que estábamos haciendo con las gemelas, de esos que son virales y clavaron un bot que lo bajó por una denuncia por abuso infantil y nadie chequeó".
La panelista sabe que muchos no dimensionan el problema. "Quizás es bastante naif al escucharlo de una persona porque no dimensiona que es una herramienta de trabajo, o sea, para la gran masa de la sociedad usa Instagram como entretenimiento", explica. Ella vive de eso: "En cambio, yo tengo dos empresas, de hecho, para que te des una idea, yo tenía un local y lo había puesto con los mejores amigos en sociedad y yo vendí mi parte tras la pérdida, porque adquirí muchas deudas. Cada vez que recuperaba la cuenta, desde 2000, 3000, 5000 dólares ponerlos, así de una, y hubo meses que me la bajaron dos veces en el mismo mes".
La desesperación la llevó a invertir fortunas para destrabar el problema por afuera de la vía legal. "Invertí un dineral por desesperación para recuperar las cuentas, era la única vía que tenía porque la vía legal en cuanto a notificaciones era muy compleja, no te atiende nadie ni en Instagram, ni en Facebook, no se hacían cargo, derivan todo a Estados Unidos", contó. Hasta que la Justicia local puso un freno: "El juez dijo que se tenían que hacer cargo". Es que la filial argentina quiso despegarse diciendo que la gestión es de Meta Platforms en Estados Unidos, pero el magistrado consideró que "se muestra como sede comercial local y genera una apariencia de unidad frente a los usuarios del país". Ahí nomás, les rechazó el argumento.
El daño no fue solo económico, aunque las pérdidas fueron "abismales", como ella misma las califica. "Fue muy difícil, mi familia me ayudó un montón, mis hijas me vieron llorar, me vieron vomitar, un estado de nervios tremendo, deudas en todos lados, colegio, demás, mi pareja ayudándome en todos los sentidos, morales, es desesperante, por eso cuando me veían llorar y algunas personas se reían, porque no dimensionan por el uso que le dan ellos a las redes sociales, el daño fue tremendo", suelta con el nudo en la garganta que se le arma al recordar.
También perdió vacaciones y tuvo que devolver guita de convenios: "Hago convenios con muchas empresas y tener que devolver ese dinero, es una suma altísima, y en un lapso muy corto de tiempo".
Lo más pesado fue juntar todas las pruebas para que la causa tenga peso jurídico. "Vos tenés que mostrar todas las capturas del dinero que perdiste, del dinero que tuviste que poner para que te recuperen las cuentas, las causas injustificadas por las que te denunciaban, las acusaciones por las cuales te denunciaban, vos tenés que probar todo", detalla.
Por eso valora el laburo de sus abogados y el criterio del juez. "Lo nuestro fue jurídicamente respaldado con una cantidad probatoria muy alta, entonces yo siento que se hizo justicia y estuvo buenísimo y es un fallo que marca precedentes porque hay un montón de emprendimientos que atraviesan por cosas similares".
Tanto es así que en menos de 24 horas, más de mil personas se contactaron con ella para consultar: "Realmente hay muchas personas afectadas. Y sobre todo por lo económico, porque hoy si no tenés Instagram o no tenés la venta digital, quedás afuera del sistema". Un fallo que, como ella dice, les devuelve la esperanza a muchos laburantes digitales.



