El escándalo de las supuestas infidelidades de Horacio Cabak estalló después de que su pareja por más de 27 años, Verónica Soldato, descubriera pruebas de los engaños. Desde entonces se convirtió en uno de los temas más comentados en los últimos días.

Soldato se ocupó de mediatizar su crisis al enviarle toda la información a Ángel de Brito, quien se encargó de sacar a la luz cada una de los detalles del caso. 

Mientras que algunos están de acuerdo con la forma de "escrache" que eligió Soldato, otros se encuentran del otro lado de la brecha y una de ellas fue Analía Franchín, quien se manifestó en contra del accionar de la mujer y mostró su preocupación por los hijos de la pareja. 

Soldato echó al conductor de su casa.
Soldato echó al conductor de su casa.

“No soy de las que creen que porque alguien trabaja en la tele tiene que resolver sus temas ahí. No me va. Si tu cónyuge te es infiel y trabaja en un super, no vas ahí a contárselo a todo el mundo. No está bueno hacerlo nunca, pero mucho menos si hay hijos. Los exponés a ellos. Además el chat de mamis se hace un festín y Google se llena de datos que no los sacás más”, aseguró convencida la subcampeona de "MasterChef Celebrity".

En esa línea, la periodista se sinceró y recordó una de sus relaciones tóxicas: “Yo fui más de revisar celulares de que me lo revisen. Tuve épocas en la que los celos no me permitían vivir en paz. Cuando se torna enfermizo es insalubre para uno, para el otro y probablemente termine con la pareja. Yo por suerte reaccioné a tiempo y lo pude revertir. Hoy tengo los celos normales, los necesarios para una pareja”.

La exangelita expresó que su límite son los hijos en una separación pública.
La periodista aseguró que su límite son los hijos en una separación pública.

Dejé de hacerlo cuando vi lo imposible que le estaba haciendo la vida al otro, injustamente”, admitió sobre la forma en que superó aquel vínculo. “Si fui cornuda no me enteré. Probablemente me haya pasado. Siempre digo que no perdonaría una infidelidad pero hoy en día con una familia formada creo que valdría la pena sentarse a conversar. Ahora, si decidís continuar la relación tiene que hablarse mucho, mucho porque si, ante cualquier pavada, vas a sacar la mier.. a flote, no tiene sentido”, concluyó en diálogo con Gente.