Jana Maradona, hija de Diego Maradona y querellante en la causa que investiga la muerte de su padre, se presentó en la fiscalía de San Isidro para interiorizarse acerca de las indagatorias que se llevarán adelante esta semana.

La joven no hizo declaraciones y estuvo acompañada por su abogado. A partir del mediodía, los fiscales que investigan la muerte del ex futbolista comenzaron a tomar las primeras indagatorias a los dos enfermeros que cuidaron en sus últimas horas de vida al ídolo y a su supervisor, tres de los siete imputados por "homicidio simple sin dolo eventual".

Se trata de Ricardo Omar Almirón, Dahiana Gisella Madrid y Mariano Ariel Perroni, todos ellos empleados de la empresa tercerizada por la prepaga Swiss Medical para el cuidado domiciliario de Maradona en la casa del country San Andrés de Tigre donde había sido trasladado para una internación domiciliaria y donde falleció el pasado 25 de noviembre.

La ronda se cerrará el lunes 28 de junio con la declaración de Leopoldo Luque, el neurocirujano de 39 años que oficiaba como médico de cabecera de Maradona y fue el responsable del cuidado del astro en sus últimos días. El informe de los peritos concluyó que Luque "evitó asistir y/o al menos propiciar la debida atención médica a Maradona, ya que no garantizó su debido seguimiento con controles y estudios cardiológicos, ni convocó a especialistas en materia cardiovascular, hepática y renal, conforme su cuadro requería, librando su destino a su suerte". La investigación judicial se abrió porque Maradona murió en su domicilio y ningún médico había firmado el acta de defunción del ex jugador con historial de adicciones y problemas cardíacos.

Según el informe médico, el equipo de profesionales a cargo de Maradona sabía "cabal y acabadamente la posibilidad del resultado fatal respecto del paciente" y sin embargo fueron "absolutamente indiferentes a esa cuestión".