La opinión de Luis Ventura: Luis Miguel y Cristian Castro vienen, arrasan y se van
TE LO DICE ÉL. El paso de los mexicanos por la Argentina no sólo nos llena de escándalos sino que también se llevan importantes fortunas en dólares en estos, los meses más duros del país, además de nuestras mujeres más bellas.
@LuisVenturaSoy
Primero fue el hijo de la estrella azteca Verónica Castro y el productor "Loco" Valdez que vino a nuestras tierras con el ánimo radicarse aquí y reinventar su vida personal y artística desde la lógica y el ordenamiento. Así arribó a la Argentina con sus acostumbradas turbulencias amorosas en las que no faltaron travestis, mujeres de la noche y adictos a todos los excesos.
Y en eso de sus presentaciones conoció a la hermosa agente inmobiliaria Mariela Sánchez, que ofrecía venta de propiedades en Córdoba y alquiler de mansiones y residencias en Villa Carlos Paz. Ambos se flecharon y durante un mes y medio no evitaron enamorarse. Dibujaron una pareja que parecía "para toda la vida" hasta que se produjo un terremoto amoroso, con los peores estallidos volcánicos.
Después de prometerse amor eterno, aunque al hijo adolescente de Mariela, Toto, no le gustaba Castro por su fama de mujeriego irremediable, ambos viajaron a México para alojarse en la mansión de Verónica Castro y allí la cordobesa la pasó muy mal.
Ex novias, viejas yuntas de Cristian, se abalanzaron sobre la pareja, que reventó en pedazos. Por otro lado, los celos de Castro no le permitían a su novia ni ir al baño sola. Él entraba junto a Mariela por sus enfermizos celos. Ella se cansó de, por ejemplo, no poder explicar una viaja foto con un amigo. Así fue que la bella Sánchez renunció a su amor y volvió a su Córdoba natal.
Todo esto iba siendo monitoreado por todos los medios de comunicación, mientras el viejo rival de música y galantería de Castro llegaba a la Argentina para cumplir con varios conciertos súper vendidos, que comenzaron en La Rural, con una gala de 1.000 espectadores que, a razón de mil dólares por cabeza, recaudó en un chasquido de dedos nada menos que 1.000.000 de dólares.
Luis Miguel sigue con su gira por Argentina y otras plazas internacionales, lo que le ayudará a recaudar a fines de año algo así como 146 millones de dólares.
Entonces ¿a quién le importa si su madre Marcela Basteri está viva o muerta, o si está internada en el psiquiátrico Moyano de Barracas? Si se presenta él mismo -en persona o con un extra o doble que lo reemplace- disfrutando pisos de hoteles de alta gama.
Con esos números nadie ve nada, nadie toma cartas en el asunto y todo el mundo canta sus canciones en recitales, discos, plataformas o lo que fuere. En el medio de todo esto, los mexicanos siguen visitando nuestras tierras y nos llenan de escándalos que, si fueran nuestros, ya estaríamos condenando a estos personajes con historias criollas. Te lo digo yo.
L.V



