FARÁNDULA

La opinión de Luis Ventura: Dios, perdona nuestros pecados

TE LO DICE ÉL. Es estremecedor, la sociedad se encuentra en caída libre. En la nota se analiza la pérdida de valores, el individualismo extremo y la falta de empatía que atraviesan a todas las generaciones.

@LuisVenturaSoy

Con la velocidad del rayo, en el que cada día se agigantan los parches que va sufriendo nuestra sociedad que va en una caída libre hacia la terapia intensiva, por hechos que nos conmueven y a la vez tratamos de no incorporarlos para que no nos terminen dañando en lo personal. En los últimos días fuimos testigos, a través de los distintos medios de prensa, hechos bochornosos, que nos avergüenzan como un país normal y civilizado, referidos a situaciones policiales o de violencia extrema que abarcaron todos los horarios de los distintos canales, radios, redes sociales, streaming, diarios y revistas. 

Nos hacemos preguntas, cómo un adolescente de 15 años entra en una escuelita de una pequeña localidad en Santa Fe matando e hiriendo a compañeritos, manipulando un arma como si estuviera capacitado para po- der hacerlo de una manera casi perfecta, y siempre poniendo un rótulo donde el apoyo familiar y profesional brilló por su ausencia. 

O de una joven profesional que viajó a otro país a pasar unos días de vacaciones y termina presa por casi 3 meses por haber sido denunciada por racismo y mal comportamiento ante cámaras, y personas que fueron testigos de este hecho, difundidos por todos lados, pudiendo recuperar su libertad hace unos pocos días, después de haber pedido perdón y haber pagado una abultada suma de dólares con el soporte de su padre. 

Un padre que luego de la liberación de su hija a los pocos días sale en algunas tapas de diarios y en diferentes medios de comunicación, haciendo gestos de racismo y homofóbicos, como lo había hecho su hija, emulando la imagen de un chimpancé con perdón del monito, y después nos queda esa pregunta y nos da vuelta en la cabeza, "de donde sale todo esto", una verdadera vergüenza, en la que nos pone a todos en un semáforo con una luz roja permanente sin miras a corto plazo para que tengamos un cambio.

Tampoco quiero dejar en la nada los casos de los enfermeros muertos, por causas de la intoxicación con Propofol y Fentanilo, nadie controla las "Propofest" ni los robos de los residentes en los centros de salud, en fin si seguimos levantando la alfombra nos encontraremos con mucha más basura de lo que esperábamos, vivimos en un tiempo muy difícil, donde la solidaridad y la empatía no siempre van de la mano y permanentemente nos hace conjugar las acciones miserables.

Parten de las altas esferas hacia los que lamentablemente tienen menos recursos y quisieran una Argentina con igualdad de derechos,arrasada por los actos de egoísmos y de miseria humana. Seguimos con la delicada situación que vive el campo de la discapacidad y el funcionamiento de las instituciones por las faltas de desembolso de los pagos para esas prestaciones y para poder sostenerlos. 

En algún momento, sectores perfectamente identificados tendrían que tener un gesto para con esta sociedad tan golpeada, "no soy Moisés" para dictar los mandamientos, pero en algún momento tendríamos que recordarlos y desde ya, cada uno sabe donde nos aprieta el calzado. Qué sea justicia. ¡TE LO DIGO YO!

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