Luciana Salazar, angustiada por las dificultades que padece su hija en cuarentena
La modelo reveló cuánto impactó el distanciamiento social en su pequeña Matilda y detalló cuáles son los recaudos que toma para cuidarla. Enterate de todo en la nota.
La permanencia en el hogar las 24 horas del día modificó los hábitos y rutinas de todos los argentinos y los más chicos no fueron la excepción. Por eso, tras más de 80 días de cuarentena obligatoria por coronavirus, Luciana Salazar reveló que el aislamiento social impactó sobre el carácter de su hija, Matilda.
Instalada en la casa de sus padres en Nordelta, zona norte de Buenos Aires, la modelo celebró tener compañía y ayuda en los quehaceres domésticos en estos tiempos difíciles. "Desde todo punto de vista fue la mejor elección, mis papás me ayudan, mi mamá juega con la nena y así se divierte un poco que está muy solita porque no tiene hermanos", detalló.
Pero ante las medidas de seguridad por la expansión del COVID-19, la niña vio interrumpido su paso por el jardín. Al respecto, la modelo se lamentó: "Justo se perdió la salita de dos que era la de terminar de desarrollar el habla, la sociabilidad, le faltaba solo un día de adaptación".
"La veo a mi gorda, cuando yo estaba por irme al canal, me agarraba con desesperación y llanto de que quería salir, me decía ‘vamos, mamá, vamos’ y a mí me angustia. Quiere ver a otros nenes, mi mamá la llevó a un súper y dice que cuando vio a otra nena se desesperó como si estuviera en Disney", aseguró en diálogo con "La Once Diez".
Sobre cómo intenta aminorar la angustia de su beba, la ex de Martín Redrado explicó: "Está haciendo caprichos que nunca hizo antes, yo veo su proceso. Trato de distraerla, de que disfrute, que no se angustie, que no vea nada de violencia. Ella no tiene mucha conciencia de lo que pasa, pero trato de tenerla en un ámbito de amor, de diversión, que además del juego físico pinte, dibuje".



