Mario Pergolini recordó a su madre en su último programa antes de su muerte: "Cuanta verdad..."
El conductor de "Otro día perdido" suspendió las grabaciones de este jueves tras la triste noticia. En la emisión del miércoles, habló con humor de las enseñanzas de Beatriz.
El 7 de mayo murió Beatriz, madre de Mario Pergolini. La noticia llevó a la suspensión de las grabaciones del programa "Otro día perdido" en El Trece. Horas antes, en la emisión del miércoles, el conductor se había referido a su madre con tono humorístico y reflexivo, sin saber aún el desenlace. Habló de sus enseñanzas, de la ropa interior y hasta del fanatismo de ella por Eduardo Feinmann.
En la última emisión del Late show, un día antes de que las grabaciones fueran suspendidas, Pergolini relató una experiencia reciente vinculada a un consejo clásico de su madre. "Está la frase de las madres que siempre dicen que tenés que cambiarte los calzoncillos para que el de la ambulancia te vea bien vestido, aunque estés todo ensangrentado y te falte un ojo", expresó entre risas.
El conductor explicó que pasaba mucho tiempo en una clínica (no por motivos personales) y que en emergencias observó a pacientes en condiciones poco presentables. "Justo pasó uno con una combinación horrenda y dije ‘mirá mi mamá cuánta verdad'", agregó.
El año pasado, Eduardo Feinmann participó como invitado en el ciclo. Pergolini recordó la relación de su madre con el periodista. Mario le explicó que debía elegir el horario para llamarla, porque ella prefería ver a Feinmann en televisión. "Nunca la llamo por teléfono cuando vos estás al aire, porque me dice: ‘Estoy viendo a Feinmann'", relató. "Te das cuenta que tu vieja es inteligente", respondió el conductor de A24.
Pergolini coincidió: "Mi mamá es inteligente, es cierto. Pero además tiene un fanatismo. Ella está pensando: ‘Él dice lo que yo digo'". Feinmann le envió un saludo especial, y Pergolini bromeó que su madre estaría "insoportable" con sus amigas.
La visita de Julieta Díaz y Pilar Gamboa, protagonistas de la obra "Las hijas", permitió a Pergolini abordar cómo fue su relación con su madre y los cambios que percibió con el tiempo. Afirmó que Beatriz lo educó con mucha libertad, aunque esa comprensión llegó en su adultez. "Siempre pensé que la tenía todo el tiempo encima, pero cuando vi la vida que tuve, lo que había hecho y lo que me dejó hacer, dije: ‘La verdad, esta tipa me dejó volar un montón'. Me sentí prisionero estúpido, porque la verdad que no fui", afirmó.
El empresario también había hablado en otras oportunidades sobre cómo en los últimos años, después de que su madre quedó ciega, le armó un sistema con inteligencia artificial en su casa para hacerle la vida más fácil. "Le armé un sistema que le lee los diarios, le cuenta las noticias, le dice qué hay en la heladera. Todo con voz", detalló. Una demostración de amor práctico, lejos de los gestos vacíos.
Mario Pergolini despidió a su madre, tal vez sin saber que lo hacía. El programa del miércoles fue, sin querer, un homenaje en vida. Habló de ella con humor, con cariño y con esa mezcla de ironía y ternura que lo caracteriza. La muerte de Beatriz, como todas las muertes de madres, es un antes y un después. Pero Pergolini, fiel a su estilo, ya le había dedicado las últimas palabras públicas.


