FARÁNDULA

Murió Angelo Milano, el peluquero de las estrellas, a los 85 años: dejó un legado imborrable

El reconocido estilista falleció, dejando un vacío enorme en el mundo del espectáculo. Luis Ventura, Marisa Andino y otras figuras lo despidieron con emotivos mensajes.

Dolor en el mundo del espectáculo por la noticia de que murió Angelo Milano, el peluquero de grandes estrellas que fue testigo privilegiado de la fama y el poder. Con él se fue algo más que un nombre asociado al brillo de las celebridades: se apagó una historia de inmigración, oficio, lealtades y confidencias que atravesó décadas de la vida cultural y social argentina. Nacido en Sicilia, llegó al país con diez años y construyó una carrera que lo puso en el centro de la escena.

El primero en poner en palabras ese vacío fue Luis Ventura, quien eligió una imagen compartida para sostener la despedida. No fue un mensaje más. Fue un texto cargado de memoria y afecto: "Te fuiste, amigo de mil ilusiones... Angelo Milano, algún día volveremos a juntarnos donde vos estés... Me duele mucho la previa a tu último adiós... Te voy a extrañar, Tano". En esa frase, el apodo, el dolor anticipado y la promesa de reencuentro delinearon una relación que iba más allá de la peluquería: la de dos hombres que compartieron años, charlas y silencios.

Las redes, ese territorio donde la memoria se vuelve colectiva, empezaron a poblarse de recuerdos. Marisa Andino eligió un tono íntimo, casi familiar: "Mi papá se cortaba con él, ¡lo quería mucho!". Una frase breve, pero reveladora sobre el inolvidable Ramón, fallecido en 1985. Porque Angelo no era solo el peluquero de las figuras: era también el de las historias cotidianas, el de los vínculos que se transmitían de generación en generación, el de las charlas que comenzaban con un corte de pelo y terminaban en confesión.

El cantante Orlando Netti, en cambio, construyó un retrato más amplio, atravesado por el respeto y el afecto: "Falleció el querido Angelo Milano, peluquero emblemático de Buenos Aires, nacido en Sicilia, Italia, y argentino por adopción desde sus 10 años. Pasaron por sus tijeras muchas celebridades". Y luego, en un giro que lo devuelve a lo esencial, agregó: "Desde que empecé a cantar, ‘el Tano' me cortaba el pelo con gran dedicación y mucho afecto. Gran tipo, cálido, simpático, afable, comunicativo y amistoso. Mi recuerdo sentido y colmado de cariño para él. Angelo Milano Milano - 1940-2026 - Q.E.P.D.".

La enumeración de nombres impresiona, pero no define del todo la dimensión de su recorrido. Por sus manos pasaron Sandro, Palito Ortega, Alberto Olmedo, Jorge Porcel, Julio Iglesias, Raphael y Luis Miguel, entre tantos otros. Pero lo que lo distinguía -según coinciden quienes lo conocieron- era su capacidad de generar cercanía. Angelo no solo cortaba el pelo: escuchaba, opinaba, aconsejaba. Era parte de la escena. Tuvo madrinas como Nélida Roca y Nélida Lobato, dos nombres fuertes que confiaron en su talento cuando aún estaba construyendo su camino.

Su historia, como la de tantos inmigrantes, comenzó lejos. Nació en Sicilia el 14 de julio de 1940, en un contexto atravesado por las sombras de la guerra. A los diez años, su destino cambió: un tío que vivía en la Argentina lo llamó, le ofreció un futuro posible. Ese viaje no fue solo geográfico; fue también el inicio de una identidad nueva.

Angelo nunca pensó que sería peluquero, pero la vida lo llevó a ese salón donde trabajaba su tío. Y ahí, entre tijeras y espejos, descubrió su vocación. Con la muerte de Angelo Milano no solo se va el "peluquero de las estrellas". Se despide un testigo privilegiado de una época, un hombre que supo construir confianza en un ámbito donde la imagen lo es todo.

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