FARÁNDULA

Murió la actriz y docente Patricia Gilmoure, a los 77 años: "Dejó una huella perdurable..."

La Asociación Argentina de Actores comunicó el fallecimiento de la artista que marcó la escena nacional con Teatro Abierto, elencos estables y décadas de formación.

El teatro argentino viste de luto. Patricia Gilmoure, actriz y docente de larga trayectoria, murió a los 77 años este 13 de mayo. Vivía en la Casa del Teatro, rodeada de colegas. La Asociación Argentina de Actores destacó su "huella perdurable" en la cultura nacional. Una vida dedicada a las tablas, la televisión y la enseñanza.

La noticia golpeó fuerte al ambiente artístico. La Asociación Argentina de Actores informó el fallecimiento de Patricia Gilmoure el 13 de mayo de 2026. La actriz, nacida el 2 de octubre de 1948, desplegó una extensa labor en teatro, televisión y formación artística durante más de cinco décadas. Su muerte no es solo la pérdida de una intérprete, sino la de una maestra que formó a generaciones enteras.

Gilmoure, afiliada a la entidad que agrupa a los actores desde 1975, residía en la Casa del Teatro al momento de su deceso. La acompañaban miembros de la comunidad artística en ese espacio emblemático, que cobija a quienes dedicaron su vida a la escena. El texto emitido por la Asociación subrayó el reconocimiento y pesar que suscita su partida, remarcando el papel que desempeñó como referente entre colegas, discípulos y amigos.

La formación de Gilmoure estuvo influida por monstruos sagrados como Augusto Fernandes, Raúl Serrano, Lito Cruz, Inda Ledesma y Beatriz Matar. Arrancó su carrera artística en los años setenta, en plena ebullición del teatro independiente, y no paró más. Integró el Elenco Estable del Teatro Municipal General San Martín, uno de los escenarios más importantes del país, e interpretó personajes tanto del repertorio nacional como internacional. Su presencia en ese elenco la consolidó como una figura de peso.

Un hito fundamental en su carrera fue su participación en el primer encuentro de Teatro Abierto en 1981. Ese evento, organizado durante la dictadura militar, se convirtió en un símbolo de resistencia cultural. Subirse a esas tablas era un acto de valentía. Gilmoure estuvo ahí, entre los que dijeron "presente" cuando la cultura estaba acorralada. Eso le valió el respeto eterno de sus pares.

Además, trabajó en el Teatro Nacional Cervantes, en producciones independientes y en decenas de obras reconocidas. Entre los títulos más destacados aparecen "Sorpresas", "Relojero", "El pelícano", "El casamiento de Laucha", "La casa de Bernarda Alba" y "Desconcierto". Su trayectoria también incluye "Penas sin importancia", "Lo que no se dice", "Brilla por ausencia", "Música rota", "Traición", "Asunción", "El malentendido", "Relato directo", "Ifigenia en Áulide" y "El lugar perdido". Una carrera de aquellas.

Más allá de los escenarios, Patricia Gilmoure se desempeñó en importantes ficciones televisivas argentinas. El público la recuerda en "Guapas", "Alta Comedia", "Historias del corazón" y "Cuenteros". También apareció en "Estado civil", "La mujer del presidente", "Fiscales BA" y "La condena de Gabriel Doyle". En cine, actuó en el largometraje "Séptimo" y en el cortometraje "Una madre es demasiado". La amplitud de su carrera le permitió destacarse tanto en salas teatrales como frente a las audiencias masivas.

Pero quizás su legado más profundo está en la docencia. Según la Asociación Argentina de Actores, Gilmoure desarrolló una labor pedagógica intensa durante más de tres décadas. Formó nuevas camadas de intérpretes y promovió la enseñanza actoral con una vocación inquebrantable. 

Su tarea se desplegó tanto de modo particular como en instituciones de renombre: el Centro Cultural General San Martín, la Fundación Amigos del Teatro San Martín y el Centro Cultural Rector Ricardo Rojas, donde ejerció funciones de coordinación académica. En los últimos años, ofreció cursos especializados para mayores de 60 años, promoviendo la inclusión artística dentro y fuera de las aulas tradicionales.

Esta nota habla de: