FARÁNDULA

Tras el asalto que sufrió su mamá, Sergio Lapegüe estremeció con un relato desgarrador: "Me agarró la mano y no me la soltaba..."

El periodista contó en "Intrusos" el momento más íntimo después del violento asalto que sufrió su madre, Elba, de 90 años. La emoción del conductor al escucharlo y la frase que resume el amor en medio del dolor. Leé los detalles en esta nota.

En las últimas horas, un hecho de extrema violencia golpeó de lleno a Sergio Lapegüe y a su familia: su mamá, Elba, sufrió un brutal asalto en su vivienda de Banfield. La mujer de 90 años, que padece Alzheimer avanzado, estaba con dos cuidadoras cuando al menos cuatro delincuentes entraron por la parte trasera de la casa. La noticia se conoció en "A la tarde", donde dieron a conocer pormenores del dramático episodio. El periodista, que ya en 2022 había sufrido un hecho similar en su casa, revivió el calvario y esta vez tuvo que hacerlo desde el lugar más doloroso: ver a su propia madre como víctima.

Los ladrones maniataron a las cuidadoras, les vendaron los ojos y a una de ellas, Gladis, la ahorcaron para que entregara dinero. A Elba, que por su enfermedad no podía dar información, también le taparon la cara. Revolvieron cada ambiente, vaciaron colchones, rompieron cuadros y se llevaron unos 50 mil pesos, un celular y los discos de las cámaras de seguridad. La escena que encontró Lapegüe al llegar era de destrucción total. "Qué hijos de p..., mirá cómo tiraron todo", exclamó mientras grababa con el teléfono los destrozos .

Pero el verdadero impacto no estaba en los muebles rotos ni en la plata desaparecida. Estaba en la habitación donde vive su mamá. Lapegüe se sentó a su lado, le tocó el piano -ese mismo piano que ella tocaba cuando podía- y entonces pasó lo que definió como el momento más fuerte de todos. "Mi mamá me agarró la mano, Adrián, y no me la soltaba. Viste cuando somos chicos y ellos te van llevando al colegio, te agarran la mano y no te la sueltan... esto era al revés, yo tenía la mano de mi mamá y ella no me la soltaba a mí", confesó. Y completó: "Como diciendo ‘yo te sostuve siempre, ahora te quiero sostener a vos'" .

Fue en ese cruce con "Intrusos" cuando Adrián Pallares no pudo disimular la emoción. "Queríamos saludarte. Sabemos que debe ser un momento tremendo. Pero también es un momento que uno tiene que agradecer. Te escucho, me conmueve. Te abrazo fuertemente, amigo, a vos y a toda tu familia y ya va a pasar", le respondió con la voz cortada. 

El gesto de Pallares, que suele mantener la línea profesional, esta vez se corrió al costado del compañero que abraza. Porque cuando Lapegüe habla de su madre, no hay libreto que aguante.

"Lo importante es que están bien, que están vivos, y que estamos vivos", cerró Lapegüe, que hace años decidió renunciar a su trabajo en el noticiero para acompañar a Elba en el deterioro del Alzheimer. Él mismo contó que ella ya casi no lo reconoce, que hay días en los que pasa de largo sin mirarlo. Pero ese día, después de que cuatro tipos entraran a su casa a golpear y robar, ella le apretó la mano. Como si en ese gesto antiguo cupiera todo lo que la enfermedad le fue sacando de a poco.

El periodista sigue yendo a visitarla todos los días. Toca el piano para ella y a veces, muy de vez en cuando, ella mueve los pies al compás. O dice su nombre. Este miércoles, además, le sostuvo la mano. Lapegüe no necesita pruebas ni cámaras: tiene la memoria del tacto. 

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