Duki corrió el eje de los escándalos de Emilia Mernes hacia él: una fuerte demanda por uso de imagen
Según La Pavada de Diario Crónica, un tatuador denunció al cantante por usar sus diseños sin permiso, y las polémicas apuntan a él.
Tras el fuerte conflicto que su novia Emilia Mernes tuvo con Tini Stoessel, que arrastró a María Becerra y las esposas de la Selección, ahora el foco parece correrse hacia su novio, Duki. El artista, que recientemente participó del nuevo single de Neo Pistea, "Medusa" , ahora recibió una demanda de parte de su propio tatuador.
Según La Pavada de Diario Crónica, ahora que bajó la espuma con su novia Emilia Mernes, Duki queda en el centro de la escena mediática. El cantante tiene problemas con su tatuador, ya que lo está denunciando por no pagarle derechos de autor por utilizar las alitas que Duki tiene tatuadas debajo de los ojos. Al parecer, el artista usó ese diseño para campañas publicitarias y merchandising sin autorización del creador.
Iván de Quilmes, el tatuador responsable de algunos de los diseños más reconocibles del músico, inició acciones legales en las últimas horas. Detectó que uno de sus trabajos apareció en distintas piezas de merchandising oficial sin su consentimiento. El eje de la polémica gira alrededor del emblemático diseño de las alas, uno de los tatuajes más identificados con el cantante. Con el paso del tiempo, ese dibujo terminó convertido en parte de su estética artística y comercial.
A través de sus redes sociales, Iván compartió capturas de conversaciones privadas con el músico. En esas charlas, le expresa su malestar por el uso de los diseños. Según mostró, el cantante le respondió que no había advertido la situación y que su equipo iba a comunicarse para llegar a un acuerdo. Sin embargo, el tatuador aseguró que eso nunca ocurrió y decidió hacer pública su postura.
"Hace bastante tiempo me vienen diciendo que me van a reconocer y pagar lo que me corresponde por mi arte, pero pareciera que si uno no pone abogados en el medio, nadie escucha. Mientras tanto, siguen usando mi obra y mis dibujos sin autorización, sin licencia y sin siquiera tener la delicadeza de avisarme o hablarlo conmigo", expresó en su descargo.
El mensaje se viralizó rápido y abrió una fuerte discusión en redes sociales sobre los límites entre el arte, la propiedad intelectual y la explotación comercial de los tatuajes. En otro tramo de su publicación, Iván manifestó su decepción por cómo evolucionó el conflicto y confirmó que ya se encuentra asesorado legalmente. "Duele que se aprovechen del esfuerzo, de la creatividad y de la confianza de alguien que siempre actuó de buena fe, creando y ayudando. Lamentablemente, después de intentar resolverlo de la mejor manera, ya estoy asesorado por abogados de mi confianza, quienes se están encargando de proteger mis derechos y reclamar lo que legítimamente me corresponde", sostuvo.
La situación generó repercusión inmediata entre fanáticos y usuarios de redes, especialmente porque los tatuajes faciales de Duki forman parte esencial de su identidad visual desde hace años. Mientras el cantante todavía no emitió una respuesta pública oficial, la controversia sigue creciendo. Lo que arrancó como un reclamo privado entre dos personas, ahora se transformó en un caso testigo sobre los derechos de los tatuadores. Y Duki, sin buscarlo, quedó en el ojo de la tormenta justo cuando todos miraban para otro lado.



