Mauro Icardi no pudo vender "La casa de los sueños" de Wanda Nara: el embargo lo frena y hablan de "fake news"
Según información exclusiva de La Pavada de Diario Crónica, el futbolista intentó deshacerse de la propiedad en Nordelta. Aunque habían anticipado la venta, habría sido información falsa.
"La casa de los sueños", el bien más preciado que se disputan Wanda Nara y Mauro Icardi, ahora les genera resentimiento, rencor y venganza. Cuando el futbolista se instaló con la China Suárez, la conductora se vengó con un embargo de la propiedad como parte del juicio por manutención de sus hijas. En la tarde del miércoles, trascendió que Icardi había vendido la casa, pero nueva información asegura que fue una noticia falsa. La guerra continúa.
Según La Pavada de Diario Crónica, mientras China Suárez llega a la Rivera Maya por los Premios Platino, su pareja Mauro Icardi no pudo vender la "casa de los sueños" en Nordelta. Al parecer, sigue vigente el proceso judicial de embargo que le impuso el juez de la causa por alimentos, que lleva adelante la letrada Ana Rosenfeld. Según indicaron fuentes cercanas, la versión de la venta es una "fake news". La propiedad, entonces, sigue a nombre del futbolista, pero con una traba legal enorme.
La mañana del miércoles arrancó con una bomba silenciosa. Wanda Nara subió a sus historias de Instagram un fondo negro, letras blancas y una frase que encendió todas las alarmas: "El que ríe último come mejor". Sus seguidores, entrenados en decodificar cada uno de sus movimientos, asociaron el texto con Icardi y la China. Pero había un dato de fondo: se conocía que Icardi habría vendido la mansión de Nordelta. Esa misma propiedad que Wanda señaló durante su relación como "la casa de los sueños". El lugar donde planeaba el futuro familiar.
Finalmente, nunca pasó. En enero de 2025, mientras él se recuperaba de una lesión, Icardi compró la mansión y se instaló con la China Suárez. Wanda lo sintió como una puñalada. "Lo hizo porque sabía que era la casa de mis sueños", reconoció.
Pero los problemas económicos saltaron rápido. El futbolista se atrasó con la cuota alimentaria y la propiedad terminó embargada. El monto del embargo: 232.443 dólares más 100.000 de intereses. Wanda pidió una ampliación. Quiere que el número llegue a 600.000 dólares más intereses. La jueza definirá.
El martes, la periodista Yanina Latorre soltó que Mauro había vendido la casa, y que el comprador era un vecino del mismo barrio privado. Una operación rápida, casi sospechosa. Seis millones de dólares que entraron y salieron como un fantasma. Al parecer, estos datos no serían ciertos. Se trataría de una maniobra de especulación o una intentona para desestabilizar. El embargo sigue activo. Icardi no pudo vender. Wanda, por ahora, festeja. Pero en esta guerra, nadie gana. Solo se lastiman. La casa, entretanto, sigue esperando. Como la justicia. Como los sueños que nunca llegaron.



