Así es la casa donde nació Carlos Gardel, en Toulouse
Con el hallazgo de la partida de nacimiento donde precisa que el nacimiento de Gardel fue en esa ciudad de Francia, muchos discuten aún en qué lugar nació y hay polémica. Crónica estuvo en el lugar. Mirá las fotos.
@jorgecicu
Desde Toulouse
La casa es sencilla, a unas cinco cuadras del río Garonne, que atraviesa la ciudad de Toulouse, la llamada “Ciudad Rosa”, por el color dominante en sus edificios antiguos, construidos con ladrillos caravista. Esta casa también es de ladrillos a la vista. En el número 4 de la calle Du Canon d’Arcole. Su fachada no ha cambiado mucho en el último siglo. Pero una placa de mármol colocada en 1997 la distingue de las demás. Allí dice que “el 11 de diciembre de 1890, nació en este edificio Charles Romuald Gardes, que fuera famoso en todo el mundo bajo el nombre de Carlos Gardel”. A 84 años de la muerte del morocho del Abasto –ocurrió en la colombiana Medellín, un 24 de junio de 1935-, muchos discuten aún en qué lugar nació.
Los uruguayos insisten con Tacuarembó. Pero los toulousenses no tienen duda alguna. Ni uruguayo ni argentino, Gardel nació en Toulouse –la cuarta en importancia del país-, del suroeste de Francia. Así consta en el Registro Civil de Toulouse. Una partida de nacimiento descubierta por unos investigadores confirma el nacimiento de “El Zorzal Criollo” el 11 de diciembre de 1890 en el Hospital de Saint Joseph de la Grave, y fue a vivir a ese departamento cuando su madre, Marie Berthe Gardes, fue dada de alta.
En este lugar vivieron por dos años, hasta que Marie Berthe Gardes –madre soltera-, decidió dejar Francia y partir rumbo a Sudamérica. Algunos investigadores sostienen que el padre de Gardel fue un francés llamado Paul Jean Lassere, quien además de Charles Romuald tuvo otros dos hijos naturales. Con dos años y tres meses de vida, Gardel fue llevado por su madre de Toulouse, al puerto de Burdeos desde donde partieron rumbo a Buenos Aires. Y allí comenzó otra historia.
De "River" a "Volver"
“Crónica” llegó al edificio de la calle Du Canon d’Arcole, cerca del centro de Toulouse. Fracasados los intentos de algunos “gardelianos” por convertirla en un museo, ahora queda solamente la fachada de la época en que allí nació Gardel. En su interior, los departamentos han sido totalmente renovados y desde 2016 se alquilan a un precio algo más alto que los demás, ya que se ofrecen como “la Casa Carlos Gardel”. Lamentablemente, puro marketing. Solamente en un patio interior aparece en una pared un retrato del morocho del Abasto. Pero en el resto de la casa, no hay rincón alguno que se mantenga como en 1890. Lo llamativo son los timbres que, sin números, tienen nombre “argentos”. Así, en la puerta de calle se ven los nombres de cada uno de los departamentos en alquiler: “Volver”, “Buenos Aires”, “Tango”, “River Plate”, “La Boca”, “Rosario” y “Garufa”, fueron los elegidos. Pero el toque argentino queda nada más que en esos nombres. Nada más.
No existe un “circuito Gardel”, ni se promociona turísticamente en Toulouse el lugar de su nacimiento y donde dio sus primeros pasos. El interés alcanzó para que el 24 de junio de 1983, al cumplirse 48 años de su muerte en el accidente aéreo de Medellín, se inaugurara un pequeño monumento a Gardel en los Jardines Compans Caffarelli, a unas pocas cuadras de la casa natal. Al monumento se sumó el año pasado una estatua. Obra del artista local Sébastien Langloÿs, pudo hacerse gracias a donaciones de fanáticos del cantante. Con un parecido bastante discutible, lo representa con un sombrero en su mano derecha y, sobre la izquierda, una pareja miniatura que baila tango. La escultura, de 1,90 metros de alto, está en la esplanada Compans Caffarelli, a doscientos metros de la casa de Du Canon d’Arcole.
Los biógrafos de Gardel destacan no menos de cinco viajes de Gardel a Francia entre 1924 y 1934, y en algunos de ellos, además de París, visitó Toulouse para reencontrarse con sus familiares. Un monumento de piedra, una estatua y una placa de mármol sobre la fachada de su casa natal, son los registros de Carlos Gardel en Toulouse. Estas tres cosas y el negocio que representa alquilar –algo más caro, por ese motivo-, unos departamentos confortables y modernos en el viejo edificio de la Ciudad Rosa. No hay más.
Gardel no le cantó a Toulouse, sí en varios temas a la capital francesa. Y como decía en “Araca París”: Pianté de Puente Alsina para Montmartre, que todos me batían pa' m'engrupir: "Tenés la pinta criolla pa' acomodarte con la franchuta vieja que va al dancing... ¿Qué hacés en Buenos Aires? ¡No seas otario! Amura esas milongas del Tabaris; con tres cortes de tango sos millonario, morocho y argentino, rey de París." Y, sí, un morocho argentino reinando en París… pero nacido en Toulouse.



