Bizarrap, el amo del marketing musical
Con el lanzamiento de su última sesión junto a Milo J, el productor volvió a demostrar estar en la vanguardia audiovisual. Leé más, en la nota.
Todo comenzó hace dos semanas, cuando Bizarrap cambió su nombre a "Bizapop". De esta manera, el productor, que con cada anuncio suele viralizarse, puso a andar su máquina de misterio para generar una gran duda sobre su próxima colaboración.
Recién salida del horno está su nueva sesión, con el adolescente Milo J, un exponente de la música urbana nacional que viene creciendo. El foco está en Milo, pero obviamente no por su popularidad, sino por la jugada maestra de Gonzalo Julián Conde, nombre real del productor.
El cambio de nombre de Biza fue su primera jugada, dando pistas ¿equivocadas? sobre su próximo single. Provocó bronca entre sus fans porque supuestamente dejaba de lado el rap, algo que musicalmente venía haciendo con sus últimas colaboraciones, pero por una cuestión de popularidad: Biza llevó a su estudio a Shakira, que se desquitó contra su ex Gerard Piqué, y su música llegó a lugares quizás inimaginables para el joven de Ramos Mejía que empezó haciendo ediciones de batallas de rap junto a sus amigos.
A partir de ese momento pasó de popularidad a masividad. El mundo entero conoce a Bizarrap y sus canciones entran en los charts de decenas de países, más allá del idioma y la cultura. Él mismo sabía que cada decisión que tomara se transformaría en algo más grande. Consciente de las críticas por sus nuevas colaboraciones, porque nadie escapa a la etiqueta de "vendido", optó por captar la atención generando más discusiones.
Tras el cambió de nombre, filmó un trailer adelanto cinematográfico en el que actuó nada menos que Guillermo Francella, que hizo las veces de un jefe/consejero/conciencia del músico, en una superproducción que referenciaba a la película "El lobo de Wall Street", de Martin Scorsese. Sembrando más pistas falsas en dicho video, los fans las tomaron para crear teorías sobre quién lo acompañaría en su nueva sesión: Lali Espósito, Dua Lipa, Belinda y Justin Bieber resonaron, concluyendo entre supuesta evidencia en el video, el nombre Bizapop y la especulación sobre ir incluso más arriba, ya que es sabido que Biza no tiene techo.
Y su jugada maestra dio resultado: su próxima sesión, la más esperada hasta el momento por lo que Biza provocó, armando él mismo la conversación, es con un joven de 16 años, conocido en la escena, pero lejos de Justin Bieber. Entre especulaciones y hasta cuestiones filosóficas en el medio -planteadas en el tráiler sobre qué es la música y quién la escucha-, Bizarrap volvió a mostrar la hilacha. Bizarrap produce, no solo compone. Desde un show en el que él solo genera una fiesta para 10 mil personas con fuegos artificiales y una experiencia audiovisual. Produce hasta la expectativa más grande con un artista como con los que empezó sus sesiones. Volvió a las raíces, pero con el poder del mainstream.



