Benjamín Vicuña mostró un video inédito de su hija Blanca a 13 años de su muerte: "Sigo escuchando tu risa..."
El actor publicó en redes un sentido homenaje a la hija que tuvo con Pampita, que trágicamente falleció en Chile cuando tenía tan solo 6 años. Mirá todo en la nota.
Los 8 de cada mes son días difíciles para Pampita y para Benjamín Vicuña, ya que es el aniversario de la muerte de Blanca, su hija, que falleció el 8 de septiembre de 2012. En las últimas horas, Vicuña la recordó a 13 años de su muerte. Al igual que todos los años par esta fecha trágica, el actor escribió un desgarrador posteo. Hace poco, él y Pampita también la homenajearon el 15 de mayo, cuando hubiera cumplido 19 años.
Vale recordar que Blanca Vicuña Ardohain murió por una neumonía hemorrágica y una infección generalizada que causaron la falla de sus órganos vitales, tras permanecer internada durante nueve días en cuidados intensivos. Aunque nunca se tuvieron certezas sobre cómo sucedió todo, se especuló que comenzó con una bacteria adquirida durante unas vacaciones en México, y el cuadro se complicó con un derrame cerebral y el deterioro de sus funciones vitales, llevando a su fallecimiento en septiembre de 2012.
En este nuevo aniversario, Benjamín la homenajeó como suele hacerlo. Junto a un video que él había filmado en el que juega y se abraza con Blanquita y Bautista, escribió en su Instagram: “Estas palabras ya las dije, estos recuerdos ya los tuve, se acaban, se pierden. Yo, como un guardián de la memoria, sigo estoico en la puerta esperando tu respuesta. Un guardián que esperó demasiado, un guardián al que le aprieta el traje”.
El mensaje continúa: "El frío me penetra hasta los huesos pero me resisto a cerrar la puerta de la eternidad. Por eso escribo estas palabras, para no olvidar, para dejar la puerta abierta y que corra el viento. Sigo escuchando el eco de tu risa en la risa de tus hermanos, sigo leyendo señales, sigo hablando solo, dialogo con la música, con los colores, con los pájaros y con las sombras".
Y cierra: “Un año más que se pierde en el relato del tiempo, pero acá estoy, más viejo y más fuerte, honrando tu nombre, tu nobleza y la alegría que iluminó cordillera y mar, que pudo enseñar a amar y también llorar. Acá estamos honrando la vida, de pie, sonriendo pero con los ojos cansados de vigilar, sosteniendo el peso de la memoria y tu legado inmortal”.



