Guido Icardi pasó de villano a amigo de Wanda Nara: "Que asco de ser vivo", y otro viejos mensajes de odio que explotaron las redes
El hermano de Mauro Icardi se mostró en una reunión familiar con la conductora, Maxi López y Martín Migueles. La imagen causó furor y resucitó los feroces ataques que Guido publicó contra ella en el pasado.
Un viejo personaje del Wandagate se sumó nuevamente en esta temporada, pero lo que antes era un villano furioso ahora aparece como amigo de Wanda Nara, Maxi López y hasta Martín Migueles, el novio de la conductora de "MasterChef Celebrity". Es que Guido Icardi, una de las personas que más odiaba a la rubia, se mostró en una reunión familiar con ella y sus hijas, Francesca e Isabella. Todo ocurre mientras Mauro Icardi está en Turquía, sin completar el divorcio con Wanda y, para colmo, festejando San Valentín con La China Suárez a lo grande. La postal del reencuentro entre Guido y Wanda descolocó a propios y extraños, mientras se difundían viejos mensajes que confirmaban la terrible enemistad entre ellos, y las redes se llenaron de preguntas: ¿qué pasó para que el odio se transforme en paz? La respuesta, por ahora, la tienen ellos.
Pero antes de la foto sonriente, hubo años de guerra sucia. En 2022, tras la primera ruptura escandalosa entre Wanda y Mauro, Guido agarró el teléfono y disparó sin filtro. "Qué asco de ser vivo", escribió en Instagram, apuntando directo a su excuñada. El mensaje fue el primero de una serie que dejó en evidencia el nivel de bronca que existía puertas adentro. "Digan lo que digan, es un asco. La hipocresía... a ver si me denuncia por decir lo que pienso a mí también. Ah no, que no me saca ni un euro", agregó en ese entonces, dejando claro que el conflicto también pasaba por lo económico.
La artillería pesada llegó después. Guido acusó a Wanda de haber destrozado a su familia sin ningún tipo de reparo. "Separó una familia, nos trató de muertos de hambre, quiso extorsionar a mi hermana, quiso manipular a mi madre, se ríe de todos en nuestra cara. La gente debería saber", lanzó en uno de los descargos más duros que se recuerden. Las palabras quedaron flotando en el aire y, durante años, marcaron a fuego la relación entre los Icardi y la conductora. Nadie imaginaba que tiempo después iban a posar juntos como si nada hubiera pasado.
El conflicto siguió escalando. Ya en 2024, cuando Mauro y Wanda volvieron a estar en el ojo de la tormenta judicial, Guido volvió a la carga. "Hoy es un día para festejar. Por fin el asco de ser humano se aleja de mi familia. Ahora es problema de otros", escribió tras una audiencia clave. En paralelo, Ivana Icardi, su hermana, mostró su desgaste emocional: "Gracias a todos los que se interesan por mi opinión y si no respondo espero que entiendan la situación", dijo en sus historias, marcando distancia del escándalo.
Por eso la imagen de esta semana cayó como un baldazo de agua fría. Guido compartió una foto junto a Wanda, sus sobrinas, Maxi López y Martín Migueles, en la casa de la conductora. Rápidamente, los usuarios resucitaron los viejos mensajes y el contraste generó memes, críticas y sorpresa. Ante la ola de repercusiones, Guido salió a explicar: "Fue una cosa entre los dos para poder conocer a la familia. Desde que las nenas nacieron no las conocí, tuve la oportunidad y aproveché". La excusa, lógica para algunos, no conformó a todos.
El hermano de Mauro contó que, tras su paso por la televisión, el odio virtual se multiplicó. "Hablé con Ivana y está todo bien. Ella me vio en tele y me dijo que me cuide de la exposición", reveló. Además, admitió que recibió mensajes hostiles y que incluso evaluó asesorarse legalmente por la magnitud de los ataques. Así, en cuestión de horas, Guido pasó de ser el héroe del reencuentro a tener que dar explicaciones por su propio pasado digital. El Wandagate, una vez más, demostró que nunca termina.



