Murió la madre de Analía Franchín y la periodista la despidió con un emotivo mensaje: "Hoy te me escurriste entre los dedos..."
La panelista de "A la Barbarossa" despidió a Amalia, su madre, con un sentido texto en redes. Detrás de la mujer dulce de "MasterChef Celebrity" había una infancia de maltratos y una historia de superación.
Analía Franchín atraviesa las horas más duras de su vida. La panelista de "A la Barbarossa" perdió a su mamá, Amalia, durante la madrugada de este sábado y le dedicó un mensaje desgarrador que en pocos minutos se viralizó. Detrás de ese adiós público se esconde una historia mucho más profunda, con heridas que apenas ahora empezaban a cicatrizar.
El nombre de Amalia, o ‘Amelie' como muchos la conocieron en la tele, quedó grabado en el corazón del público gracias a sus apariciones en "MasterChef Celebrity". Con su personalidad dulce y su amor por la cocina -y por Germán Martitegui-, la madre de Analía conectó al toque con todos. Pero detrás de esa imagen entrañable había una vida marcada por el dolor y la lucha constante para salir adelante.
"Hoy te me escurriste entre los dedos mamita. Lo venías diciendo, lo venía pensando. Pero así y todo duele", arrancó Analía en su posteo. Y siguió: "Siento en el fondo la paz que sentiste al cerrar esos ojos azules. Esos ojos que ya no lloraban. Esos ojos adormecidos por tanto dolor soportado desde que eras tan solo una niña rubísima a la que solo maltrataban". Esas palabras destaparon una verdad que pocos conocían: Amalia creció en un contexto muy difícil, con abusos y maltratos que la llevaron a escaparse de su casa a los 17 años.
Luego, la panelista profundizó sobre los vaivenes de esa relación madre e hija. "Cuántas idas y vueltas tuvimos a lo largo de la vida. Ufff Dios sabe cuánto hemos peleado. Pero mi amor hacia vos siempre logró resolver todo. Qué suerte que estos últimos años pude comprender que hiciste lo que pudiste. Que a veces te dolía la vida", contó Analía. Un perdón tardío que las dos necesitaban para cerrar heridas viejas.
"Como te dije hoy cuando ya sabía que se venían tus últimos latidos: gracias por darme la vida, gracias por enseñarme a hacer de todo (literalmente de todo), gracias por tus milanesas, tus trapos de piso (los mejores del mercado) y por la ropa que me cosiste", siguió. Y cerró con un texto que parte el alma: "Te perdono y perdóname por esas cosas que solo nosotras sabemos. Te amo mamita. Descansa. Encontrá la paz".
Detrás de ese mensaje late la historia de una mujer que, pese a todo, supo construir un vínculo de amor con su hija. Analía Franchín ahora despide a esa mujer fuerte que aprendió a cocinar y a coser para sobrevivir, y que años después se ganó el cariño de todo un país. El adiós duele, pero también trae alivio: Amelia, por fin, dejó de sufrir.



