Wanda Nara asegura que Mauro Icardi la llamó, borracho, pidiéndole volver: "El alcohol o lo que realmente sentís..."
La conductora de "MasterChef Celebrity" reveló que el futbolista la contactó a la madrugada para reconquistarla y agitó el escándalo con la China Suárez. Asegura que tiene capturas y mensajes guardados.
Mauro Icardi volvió a quedar en el centro de un huracán mediático internacional. Todo empezó cuando se viralizó un video del futbolista a los besos con una misteriosa joven en un boliche de Turquía, la misma noche en la que, casi en simultáneo, el delantero había desarchivado las fotos con su ex, Wanda Nara, en las redes sociales. El gesto encendió las alarmas: algo pasaba con su relación con la China Suárez. Pero lo que vino después fue una bomba atómica: Wanda salió a contar que Icardi la llamó, borracho, pidiéndole volver. Y, como si fuera poco, tiene las pruebas.
La mediática no se guardó nada. Apenas comenzaron a circular los rumores sobre la noche del rosarino en Estambul, ella misma prendió la mecha con un tuit que no dejó lugar a dudas. "Los niños y los borrachos no mienten. ¿El alcohol o lo que realmente sentís? Unos mensajitos de WhatsApp más para la justicia. Con fecha de ayer", escribió Wanda, y automáticamente las redes estallaron. La frase, críptica pero certera, confirmaba que el delantero la había buscado después de la fiesta. Y que ella, lejos de ignorarlo, decidió exhibirlo.
Horas más tarde, en diálogo con Yanina Latorre en "SQP", Wanda amplió los detalles de ese contacto. "Sí, me empezó a escribir a la madrugada saliendo de la fiesta. Estaba en su camioneta solo y me quería llamar por cámara", reveló la conductora de "MasterChef Celebrity", que también confesó que rechazó la videollamada. Según su relato, Icardi insistió varias veces, pero ella se negó. Eso sí: guardó cada mensaje. Esas capturas, dice, ya forman parte del expediente que acumula para la Justicia.
Mientras tanto, desde Turquía, el futbolista intentó apagar el incendio. A través de sus historias de Instagram, desmintió el video del boliche y acusó a Wanda de orquestar una operación de prensa para ensuciarlo. "Es una mentira más, intentan destruir lo que construimos con la China", escribió, aunque sin mencionar los chats de madrugada. Su postura fue clara: quiere despegarse del escándalo y sostener su vínculo con la actriz. Pero ella, por ahora, prefiere el silencio.
Wanda, en cambio, subió la apuesta. Con el tono filoso que la caracteriza, sentenció en su cuenta de X: "El mismo que ayer me escribió es el de hace 3 años. Guarden este tweet". La comparación con el Icardi de la época de las infidelidades cruzadas con la China no pasó desapercibida. Para la mediática, el presente se parece peligrosamente al pasado. Y esta vez ella se guarda la posibilidad de mostrar las conversaciones cuando lo crea necesario.
El culebrón, lejos de terminar, parece estar empezando. Con Icardi en Turquía, la China en Buenos Aires y Wanda al frente de "MasterChef Celebrity", los próximos capítulos se escriben minuto a minuto en las redes. ¿Se animará la rubia a publicar los chats? ¿O los guardará como un as bajo la manga para la batalla judicial? Por ahora, lo único seguro es que la frase de Wanda quedó flotando: los borrachos dicen la verdad, y ella tiene los mensajes para comprobarlo.



