Clásico humor inglés en una nueva versión
CRÍTICA. "Como el culo" , la tercera temporada de una obra que no se agota. Calificación: Muy Buena
@RFilighera
La obra “Como el culo” (“The play that goes wrong”) de los autores ingleses Henry Lewis, Jonathan Sayer y Henry Shields, se constituyó, desde su fecha de estreno en nuestras playas, hace 3 años, en un verdadero capolavoro de entretenimiento y efectividad en el complejo arte del humor.
En una nueva versión, con elenco renovado, se puede ver otra vez en la cartelera porteña que también hace gala de otro éxito del citado trio autoral con la pieza “Chorros” y que ostenta, precisamente, similitud de estructura en el desarrollo de la historia, fuerza en el impacto y creativa escenografía acorde a una nueva dinámica para nuestros escenarios.
En esta oportunidad, el elenco se integra con Gustavo Garzón, Víctor Laplace, Fabián Gianola, Alejandro Paker, Miriam Lanzoni, Gonzalo Urtizberea, Tamara Garzón y Fabián Rendo. Probablemente, el equipo actoral que mejor ha entendido las diversas implicancias de una historia que marca lo inefable de la desventura y la torpeza consuetudinaria.
La obra de marras está enfocada en las desaveniencias de un grupo de teatro, en derredor de un delirio escénico imponente, quienes tratarán de encauzar un espectáculo que se les ha escapado de las manos, del argumento, de la intención actoral, de la escenografía y de la dirección.
En consecuencia, el caos se ha apoderado del gobierno principal del espectáculo y, como reza el título de la traducción, nada puede salir peor, aunque siempre puede ser posible dar un paso más hacia el abismo. El argumento gira en torno de un crimen en una casona habitada por especiales personajes y con el marco de un tiempo desapacible signado por la tormenta y la nieve.
¿El asesino siempre vuelve a la escena del crimen? Aquí lo hace y, todos contra todos, irán tratando de desentrañar los motivos de un episodio delictivo, reiteramos, con la torpeza como dueño y señor de todas las acciones. Y es que el humor inglés tiene, precisamente, esa constante: la búsqueda de situaciones imprevistas recorridas por el error, la impericia del desorden permanente, el conflicto y el desconcierto.
Esta pieza abreva en aquellos intérpretes fundamentales del “fino humor inglés”, capitaneados por los maestros Alec Guinness y el gran Peter Sellers gran. Referencia inevitable, fundamental y clásico de los clásicos si los hay es el filme “El quinteto de la muerte” (1955), en el que un grupo de ladrones alquila la habitación de una simpática viejita en un viejo hotel y que luego de creer que la frágil anciana se enteró de sus inminentes proyectos de robos a sangre y fuego, van a intentar pasarla a mejor vida en una serie de intentos desopilantes por lo altamente torpes, burdos e ineficientes.
A ellos también, todo les va a salir “como el culo”, un estilo que suele instalarse en cualquier actividad más allá de las buenas intenciones. En el espectáculo que nos ocupa en estas líneas, la dirección de Manuel González Gil y la escenografía de Daniel Feijoo juegan factores decisivos en la rúbrica de una propuesta que se propone hacerle pasar un rato muy divertido ( y vaya si lo consigue) a su majestad: el público.



