@Rfilighera

El ingreso de Miguel Ángel Solá en el mundo del espectáculo se ha dado prácticamente desde que vio las primeras luces del mundo: su primera participación fue en la obra "El carro de la basura" (se trataba del bebé que introducían en el carro), interpretada por su tía, la emblemática actriz, directora y formadora de artistas Luisa Vehil.

Proveniente de una familia volcada al espectáculo, su padre fue boletero del Teatro Maipo en los años de mayor explosión del género revisteril; su madre, la legendaria Paquita Vehil; en tanto, su tío materno fue Juan Vehil. Incluso sus bisabuelos abrazaron la actuación.

Con estos antecedentes, Miguel Ángel no podía abstraerse de la profesión familiar. En 1971 se inició con el teatro independiente a través de la obra "La noche de los ratones crueles". Dos años más tarde participó en un programa emblemático de la televisión que se denominó "Lo mejor de nuestras vidas, nuestros hijos" y, luego, estuvo en otros ciclos: "El sol y la luna" y "Los retratos". Después, en 1974, junto con Osvaldo Tesser y dirigidos por Andrés Percivalle, intervino en "Greta Garbo, quién diría, está bien y vive en Barracas".

En 1976, ya instalada la dictadura, tendrá la posibilidad de dar el gran salto a la popularidad y que su nombre empiece a engrosar el capítulo de oro del espectáculo nacional con la obra "Equus", del autor Peter Shaffer.

En efecto, se puso en la piel de aquel adolescente atormentado por aquel misterioso episodio en el que había cegado a varios caballos; en tanto, el rol del psicoanalista estuvo a cargo de Duilio Marzio, con la dirección de Cecilio Madanes, primera etapa de esta producción que se dio a conocer en el teatro Ateneo.

El desnudo total de Solá había causado, para ese entonces, una verdadera conmoción en una sociedad pacata y militarizada. Durante la realización de una presentación en La Plata el espectáculo sufrió un atentado, lo que generó la suspensión de las funciones. Posteriormente, en 1983, tras ganarle una demanda legal al empresario Alejandro Romay, Solá invierte dicho dinero en la segunda fase de "Equus", convocando para la dirección a una leyenda del teatro y cine argentino: don Arturo García Buhr, amigo y compañero de ruta de su tía Luisa Vehil.

Miguel Ángel Sola, un hito en las tablas.
Miguel Ángel Sola y un hito sobre las tablas.

Durante esa temporada teatral, llevada a cabo en Mar del Plata, Solá sufrió un accidente en el escenario que le ocasionó una lesión en la columna vertebral, situación por la que debió ser operado a los pocos días, aunque pronto retomó las funciones.

Aquí comenzaron las dificultades en materia de articulación de huesos del actor y que se agudizaron posteriormente con el trabajo en "El hombre elefante", junto a Solita Silveyra, en el teatro Liceo, labor en la que encarnó a un persona deforme. Esto le demandó, durante casi un año, posturas físicas que le ocasionaron agudos malestares. Sin dudas, un artista que puso el cuerpo.