Turf celebró sus 30 años con una fiesta arrolladora y un C Art Media completamente rendido
Con un show cargado de historia, canciones inéditas, clásicos generacionales y una energía demoledora, la banda convirtió su aniversario en una verdadera celebración del rock nacional.
Afuera, la noche porteña marcaba apenas 8 grados. Pero adentro del Complejo C Art Media, el termómetro parecía jugar otro partido. Minutos antes de las 21 horas, con una sala colmada, eufórica y completamente entregada, Turf dio inicio a una noche histórica celebrando sus 30 años de carrera con un show que combinó nostalgia, potencia, emoción y una conexión absoluta con su público.
La entrada fue tan cinematográfica como inolvidable: la banda apareció sobre un descapotable antiguo, desatando una ovación inmediata y marcando el tono de una noche pensada como una verdadera fiesta. Con actitud, presencia y una puesta impactante, el grupo dejó claro desde el primer minuto que no se trataba de un recital más, sino de una celebración a la altura de su historia.
La apertura llegó con "HLQH", una canción inédita que anticipa el próximo capítulo musical de la banda y que fue recibida con entusiasmo por los fans. Sin bajar la intensidad, le siguieron clásicos como "No Se Llama Amor" y "Casanova", encendiendo por completo a un público que no dejó de cantar, saltar y acompañar cada canción.
A lo largo de más de dos horas, Turf construyó un setlist de más de veinte canciones, recorriendo distintas etapas de su discografía con temas como "Malas Decisiones", "Panorama" y "Vade Retro", además de presentar dos canciones inéditas que formarán parte de su próximo álbum.
La puesta escénica acompañó el clima festivo con una producción visual de alto impacto: pantallas gigantes, visuales especialmente diseñadas para la ocasión, pisos intervenidos y enormes pelotas inflables viajando del escenario al público y de regreso, generando una interacción constante. Como detalle central, una gran torta de cumpleaños digital dominaba las pantallas, reforzando el espíritu de aniversario que atravesó toda la noche.
Al frente, Joaquín Levinton ofreció una performance magnética. Dueño absoluto del escenario, su carisma, humor, irreverencia y conexión con la gente elevaron cada momento del show. A su lado, Leandro Lopatín, Fernando Caloia, Carlos Tapia, Nicolás Ottavianelli y Santiago Tato sostuvieron una performance sólida, precisa y explosiva.
Uno de los momentos más celebrados llegó con "Loco un Poco", cuando enormes globos comenzaron a recorrer el venue mientras el público explotaba de emoción, convirtiendo el lugar en una fiesta total.
Para el tramo final, la banda eligió himnos como "Desconocidos", "Todo x Nada" y "Pasos al Costado", coronando una noche que ya era inolvidable. El cierre definitivo llegó con una enorme torta sobre el escenario y la banda soplando las velitas junto a sus fans, en una postal que resumió a la perfección el espíritu del show.
Treinta años después, Turf sigue demostrando que no vive de la nostalgia: sigue escribiendo su historia con la misma fuerza, irreverencia y vigencia que lo convirtió en parte fundamental del rock argentino.




