El 70/30 de Duscher, los errores defensivos y una nueva derrota de Quilmes

Quilmes perdió por 2 a 0 ante Racing de Córdoba tras jugar un partido espantoso. Julián Vignolo aprovechó un error de Flores para poner el 1-0 a los dos minutos y luego Pablo Chavarría anticipó a Aranda para estampar el resultado final. Aldo Pedro fue expulsado cuando promediaba el complemento.

¿Hasta cuándo? Es la pregunta que se hacen muchos hinchas de Quilmes, porque cada presentación es verdaderamente una vergüenza, es pensar en qué jugador se va a equivocar, en qué planteo o cambio irrisorio hace un entrenador que sigue creyendo que con la camiseta ganás los partidos y todos los rivales te vapulean.

Lo del martes pasado ante Atlanta parece cada vez más un milagro futbolístico que una muestra de carácter, ni siquiera ganarle a un candidato a quedarse con la zona A les dio el envión para poner actitud, o eso que Duscher se encargó de señalarle a toda la platea Cervecera hace seis días atrás, porque esta noche en Nueva Italia volvió a ser otra muestra para poner en el cuarto de los olvidos, porque Quilmes ni siquiera aprende de sus errores, porque al entrenador no se le cae una idea de su espectacular equipo.

El Cervecero arrancó perdiendo el partido desde el pitazo inicial, tan solo bastaron dos minutos para que el local se pusiera en ventaja. Francisco Flores, sí, otra vez Francisco Flores, fue muuuuy displicente a disputar una pelota dividida y se la regaló a Julian Vignolo, un delantero velocísimo que cazó la lanza y fusiló a un debutante Lautaro Herrera que muy poco pudo hacer.

A los que nos corre sangre en las venas, a los que nos calentamos por ir debajo en el resultado, nos da mucha bronca ir perdiendo. Sin embargo parece que el plantel fue conformado por futbolistas a los que les da lo mismo y a los 24 minutos Racing aprovechó eso, ese golpe inicial que fue un trompazo y que le dio al local la posibilidad instantes despues para aumentar la ventaja en los pies de Pablo Chavarría, que anticipó a Gabriel Aranda y remató al gol.

Esa mitad de la etapa inicial marcó el final del partido para Quilmes. Para un equipo que está dirigido por un entrenador perdidísimo, que se encargó de decir desde el inicio de su paso por el club que mira 70% en su plantel y un 30% en el rival porque “Quilmes es el grande”. Sin embargo esto es fútbol, no se trata de una fórmula para armar un fernet y por eso suelen tener más exitos aquellos técnicos que son estudiosos de los oponentes, que trabajan los partidos de manera particular y no en general cuando no tenés la jerarquía para hacerlo. Para colmo, Duscher fue expulsado cuando promediaba el segundo tiempo y se quedó algunos minutos protestando la decisión del árbitro en lugar de dar agilidad al juego con sus dirigidos perdiendo por 2 a 0. 

Se vienen tiempos complicados, a algunos se les nubló la vista tras ganarle a un Atlanta que viene en caída pensando que estabas para pelear arriba. El problema es que a muchos de estos jugadores no los motiva nada, da la sensación que cada fin de semana juegan por obligación pero quedan nueve fechas para Quilmes, nueve partidos para saber si se da una situación que por momentos parece milagrosa, que es escapar de la zona de descenso. Hoy no tenés argumentos, ni entrenador ni futbolistas que te den garantías para pensar otra cosa.

 

Formaciones:

Racing Cba: Álvaro Maslovski; Raúl Chamorro, Elías Calderon, Valentín Perales, Gianfranco Ferrero; Matías Machado, Gonzalo Rostagno, Francisco Monticelli; Germán Díaz; Julián Vignolo, Pablo Chavarría

Quilmes: Lautaro Herrera; Federico Pérez, Gabriel Aranda, Francisco Flores, Leandro Allende; Ramiro Martínez, Enzo Kalinski, Iván Ramírez; Marcos Roseti; Gabriel Carabajal, Jano Coronel

Árbitro: Joaquín Gil

Goles: Vignolo, Chavarría (R)

Estadio: Miguel Sancho

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