Ciencia argentina en primera línea: investigador de la UNQ integra estudio clave sobre cáncer

El trabajo reunió casi 600 modelos tumorales de ratón y abre nuevas puertas para entender cómo actúan las mutaciones genéticas en cada tipo de tumor.

El director del Centro de Oncología Molecular y Traslacional de la Universidad Nacional de Quilmes (UNQ), Daniel Alonso, participó de una investigación internacional que fue publicada recientemente en la prestigiosa revista científica Nature. 

El estudio aporta una herramienta inédita para la investigación oncológica y ayuda a responder una de las preguntas clave en el desarrollo del cáncer.

La investigación se divide en dos grandes partes. Por un lado, el equipo desarrolló un "atlas de líneas celulares de cáncer de ratón", que reúne casi 600 modelos de células tumorales utilizados para estudiar la enfermedad. Por otro, a partir de ese atlas, lograron responder un interrogante central: ¿por qué la mutación de un mismo gen puede impulsar el cáncer en algunos tejidos y no en otros?

En diálogo con la Agencia de Noticias Científicas de la UNQ, Alonso explicó que el atlas "contiene los modelos de estudio de cáncer de todo el mundo y son los mejores para conocer cómo funcionan los tumores". Una línea celular, detalló, implica hacer crecer células cancerosas "in vitro", es decir, en laboratorio. "Ese cultivo se puede mantener de manera indefinida, congelar, preservar o trasplantar a animales para generar el modelo en vivo y estudiar la enfermedad", señaló.

El atlas reúne 590 líneas celulares de cáncer de ratón y está disponible de manera online para que la comunidad científica y el público puedan acceder. Estas líneas pueden ser trasplantadas en roedores, donde generan una enfermedad muy similar a la que se produce en humanos, tanto en el desarrollo del tumor como en la respuesta del sistema inmune, lo que facilita su análisis.

El "eslabón perdido" del cáncer

Según Alonso, el atlas funciona como un banco de información desde donde se pueden responder múltiples preguntas. "Lo utilizamos por primera vez para contestar un interrogante que es casi el eslabón perdido en el conocimiento del cáncer: cómo un gen que muta en la célula tumoral impacta de manera distinta en cada tejido", explicó.

La alteración genética es la base del inicio de la enfermedad. En ese marco, los investigadores analizaron el comportamiento del gen RAS, presente en todas las células y responsable de regular su crecimiento y división. "Si bien es un gen dominante, su alteración no alcanza para que se produzca cáncer en todos los casos, pero sí está involucrado en el 50 por ciento de los tumores, como en pulmón, páncreas o intestino", indicó.

Sin embargo, su impacto varía según el tejido. "En cáncer de mama, por ejemplo, el gen RAS puede estar mutado pero no es el factor principal. Se suman otros errores genéticos que terminan generando el crecimiento descontrolado de las células", explicó el investigador.

Comprender estas diferencias permite avanzar hacia tratamientos más precisos. "Saber cómo funciona el gen en cada tipo de cáncer ayuda a los médicos a entender mejor qué sucede y a definir qué estrategia terapéutica podría ser más efectiva para cada paciente", remarcó.

La investigación fue liderada por un equipo científico alemán e involucró a institutos de Europa y Estados Unidos. En Latinoamérica, Daniel Alonso fue el único representante que participó del estudio, posicionando a la UNQ en una publicación científica de máximo nivel internacional.

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