El mundo repudió el ataque contra Donald Trump y expresó apoyo al presidente de Estados Unidos
Líderes internacionales y figuras del arco político estadounidense condenaron el tiroteo ocurrido durante la cena anual de la Asociación de Corresponsales.
El ataque contra el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, durante la cena anual de la Asociación de Corresponsales de la Casa Blanca generó una inmediata reacción internacional. Líderes de distintos países expresaron su respaldo y manifestaron preocupación por el episodio.
Europa: "Un escenario de miedo"
Desde Europa, la Unión Europea condenó el hecho ocurrido en Washington, que obligó a evacuar al mandatario, a la primera dama Melania Trump y a los asistentes.
La presidenta de la Comisión Europea, Ursula von der Leyen, destacó que todos se encontraban fuera de peligro y remarcó: "La violencia política no tiene cabida en nuestras democracias".
En la misma línea, la jefa de la diplomacia europea, Kaja Kallas, sostuvo que "la violencia política no tiene cabida en una democracia". Además, afirmó: "Me alegra saber que todos los asistentes, incluido el presidente Trump, se encuentran a salvo tras el tiroteo ocurrido en la cena de corresponsales de la Casa Blanca".
Kallas también lamentó que un evento destinado a celebrar la libertad de prensa terminara convertido en "un escenario de miedo", al tiempo que deseó una pronta recuperación al agente de seguridad herido.
El descargo de Kaja Kallas.
Por su parte, el titular del Consejo Europeo, António Costa, calificó el hecho como "profundamente preocupante" y rechazó la violencia política. En tanto, la presidenta del Parlamento Europeo, Roberta Metsola, expresó alivio porque no se registraran víctimas entre los presentes.
El presidente del Gobierno español, Pedro Sánchez, también repudió el ataque al señalar que "la violencia nunca es el camino". Y agregó: "la humanidad solo avanzará a través de la democracia, la convivencia y la paz".
Desde Francia, Emmanuel Macron manifestó su respaldo: "El ataque armado dirigido contra el Presidente de los Estados Unidos anoche es inaceptable. La violencia no tiene cabida en una democracia. Extiendo mi pleno apoyo a Donald Trump".
Sudamérica condena el atentado
En Sudamérica, distintos mandatarios se sumaron a la condena y coincidieron en rechazar la violencia política, además de expresar alivio por el estado de salud del mandatario estadounidense y los asistentes.
El presidente de Brasil, Luiz Inácio Lula da Silva, expresó en redes sociales: "Mi solidaridad con el presidente Donald Trump, la primera dama Melania Trump y todos los presentes en la cena con corresponsales en Washington. Brasil repudia enérgicamente el ataque de anoche. La violencia política es una afrenta a los valores democráticos que todos debemos proteger".
Desde Venezuela, la vicepresidenta Delcy Rodríguez condenó "enérgicamente" el intento de ataque y afirmó: "Les enviamos nuestros mejores deseos a ellos y a todos los asistentes a la Cena de Corresponsales". Además, sostuvo que "la violencia nunca es una opción para quienes defienden los valores de la paz".
También se pronunció el senador brasileño Flávio Bolsonaro, quien envió "oraciones" al mandatario estadounidense y cuestionó el uso de la violencia: "Intentar quitar la vida a quien piensa diferente usando balas o cuchillos no tiene cabida en una democracia. Que Dios nos proteja de este tipo de violencia, allí o aquí, en Brasil".
Repercusiones en el frente interno
En el ámbito interno de Estados Unidos, el Partido Republicano reaccionó de forma unificada tras el episodio ocurrido durante la cena.
El presidente de la Cámara de Representantes, Mike Johnson, quien asistió al evento junto a su esposa, declaró: "Kelly y yo estábamos en el evento esta noche, y estamos agradecidos de que ninguna persona inocente resultara herida y que todos estén ahora a salvo"
Y añadió: "Estamos agradecidos, como siempre, con las fuerzas del orden y los primeros respondedores que actuaron tan rápidamente para controlar la situación. Orando por nuestro país esta noche"
El senador Lindsey Graham expresó alivio porque el presidente, la primera dama y el vicepresidente JD Vance se encontraran fuera de peligro. Además, advirtió sobre un "flujo de amenazas sin precedentes" contra Trump y otros funcionarios.
Por último, el representante Mike Lawler cuestionó los protocolos de seguridad del evento y señaló la existencia de "numerosos problemas de seguridad evidentes".

