El Gobierno oficializó una reestructuración en la Jefatura de Gabinete: redefinió áreas de gestión de medios y ciberseguridad
El Ejecutivo dispuso una reorganización de la Jefatura de Gabinete que redefine su organigrama, amplía funciones claves y centraliza la gestión de la comunicación, la innovación tecnológica y la coordinación política. Con esta medida, se busca optimizar recursos, fortalecer áreas estratégicas y adaptar el funcionamiento del Estado a nuevos desafíos.
El Gobierno oficializó este jueves una profunda reestructuración en la Jefatura de Gabinete de Ministros, que modifica el organigrama y los objetivos de algunas dependencias e incorpora nuevas funciones de áreas estratégicas.
La decisión fue confirmada esta madrugada mediante el Decreto 269/2026, publicado en el Boletín Oficial. En esa línea, indicaron que la medida tendrá un impacto directo en la gestión de la comunicación, la coordinación política y el desarrollo tecnológico del Estado.
Según el texto oficial, la decisión apunta a optimizar el funcionamiento interno, mejorar la articulación entre organismos y actualizar las competencias de las distintas áreas que dependen de la Jefatura de Gabinete. Además, el rediseño alcanza a organismos descentralizados y desconcentrados bajo su órbita.
En ese sentido, el Ejecutivo destacó que uno de las modificaciones más relevantes es la centralización de la comunicación institucional. A partir de ahora, la Unidad Gabinete de Asesores tendrá entre sus principales funciones coordinar la relación con la prensa, la difusión de contenidos y la estrategia comunicacional del Gobierno.
En este contexto, se dispuso la transferencia de áreas jurídicas vinculadas a comunicación desde la órbita de Karina Milei hacia la Jefatura de Gabinete, que conduce Manuel Adorni. La medida busca concentrar la gestión legal y administrativa en un mismo ámbito.
En tanto, con esta nueva estructura se otorga un mayor protagonismo a la Secretaría de Coordinación Legal y Administrativa, la Secretaría de Asuntos Estratégicos y la Secretaría de Innovación, Ciencia y Tecnología, que asumirán funciones ampliadas y redefinidas en el nuevo esquema.
Entre las áreas destacadas también aparece la Secretaría Ejecutiva, que incorpora funciones clave como la coordinación interministerial y la evaluación presupuestaria, además de supervisar la Oficina Nacional de Contrataciones.
Por su parte, la Secretaría de Innovación, Ciencia y Tecnología tendrá un rol central en el desarrollo de políticas vinculadas a ciberseguridad, inteligencia artificial, blockchain e internet de las cosas, en línea con los desafíos tecnológicos actuales.
La disposición también establece que esta área se encargará de administrar sistemas estratégicos como el SINTyS y ejercerá control sobre organismos relevantes como el ENACOM, el CONICET y la CONAE, consolidando su peso dentro de la estructura estatal.
Por último, desde el Ejecutivo aclararon que la reestructuración no implicará un aumento del gasto público, ya que se financiará con partidas existentes. Con estas modificaciones, se busca una gestión más eficiente, integrada y alineada a las demandas tecnológicas y comunicacionales del Estado argentino.

