El velatorio del Indio Solari, entre los más masivos de la historia argentina junto a los de Maradona, Néstor, Evita y Perón
El último adiós al cantante se ubicó entre los que más personas juntó y marcó un récord el ambiente de la música.
La despedida del Indio Solari ya quedó grabada en la historia argentina. La multitud que se acercó al Polideportivo Gatica para rendir homenaje al emblemático cantante de rock alcanzó dimensiones inéditas para una figura de la música y lo ubicó en un selecto grupo de personalidades cuyos funerales movilizaron a una verdadera marea de gente.
De acuerdo con una estimación realizada por el Ministerio de Seguridad, alrededor de un millón de personas participaron del último adiós al ex líder de Patricio Rey y sus Redonditos de Ricota. Las largas filas para ingresar al predio, que llegaron a extenderse a casi 100 cuadras, reflejaron la magnitud de una convocatoria sin antecedentes dentro de la escena musical argentina.
La cifra coloca al velatorio del Indio a la altura de algunas de las despedidas públicas más conmovedoras que atravesó el país. Entre ellas aparecen las de Diego Armando Maradona y Néstor Kirchner, cuyos funerales también reunieron cerca de un millón de personas.
La muerte de Maradona, ocurrida el 25 de noviembre de 2020, provocó una conmoción nacional y su velatorio duró 10 horas tras producirse incidentes en las afueras de Casa Rosada. Kirchner, fallecido el 27 de octubre de 2010, fue despedido durante poco más de un día, también en Balcarce 50.
En el caso de Juan Domingo Perón, cuyo deceso ocurrió el 1 de julio de 1974, el país atravesó días de profundo impacto político e institucional. Su funeral congregó a más de un millón de personas en el Congreso Nacional durante un día, mientras que otro millón acompañó el recorrido del cortejo fúnebre hasta la Quinta de Olivos, donde se lo despidió por 48 horas.
Sin embargo, ninguna de esas despedidas alcanzó el récord histórico que todavía conserva Eva Perón. La líder justicialista murió el 26 de julio de 1952, a los 33 años, y su fallecimiento generó una manifestación de dolor popular sin comparación con un último adiós que se extendió durante dos semanas.
El velatorio se desarrolló entre el Ministerio de Trabajo y el Congreso de la Nación. Se calcula que la convocatoria llegó a los tres millones de personas, una marca que continúa siendo la más alta registrada en una despedida pública en Argentina.

