Trabajar para una app como "changa": "Se hace porque no se llega a fin de mes"
Por la crisis del empleo, las plataformas son un recurso cada vez más utilizado por aquellas personas que tienen un trabajo pero que no les alcanza el salario.
El trabajo tiene su plataforma o, mejor dicho, busca su plataforma. La estrepitosa caída del poder adquisitivo salarial, como una oferta laboral a la baja, desencadenaron el auge del ingreso masivo de trabajadores a los servicios de reparto y traslados por aplicación como trabajo o "changa". Quienes la desarrollan, aseguran que es meramente un medio de subsistencia, lejos de garantizar estabilidad y futuro.
"Se hace porque no se llega", argumentó a Crónica Mariano, quien por necesidad se volcó a desempeñarse como chofer de aplicación: "El costo de vida es muy elevado, los alimentos están cada vez más caros y tengo una nena de 9 años que se alimenta y va a la escuela, y con mi sueldo de docente solo no puedo mantenerla", dijo, al explicar el motivo por el cual incursionó en esta actividad.
El caso del hombre da cuenta de una de las vertientes de este masivo recurso laboral. Al respecto, Pablo León, presidente de la Agrupación de Choferes de Aplicaciones Unidos, distinguió dos factores principales de este vuelco laboral masivo hacia el reparto y el traslado por app. En este sentido, remarcó que "uno de los causales radica en el cierre de fábricas y entonces los trabajadores no tienen opción". Pero, a su vez, añadió: "Hay quienes no llegan a fin de mes con su sueldo, y entonces necesitan un ingreso complementario para subsistir. Muchos de ellos son profesionales como policías, trabajadores de la salud, e incluso jubilados".
El transportista por plataforma remarcó que esta afluencia de trabajadores, profesionales y desocupados a esta modalidad laboral digitalizada "viene creciendo desde hace 2 años, de forma acelerada, y en los últimos 3 o 4 meses de forma exponencial".
La misma expresión empleó Belén D'Ambrosio, secretaria general del Sindicato de Base de Trabajadores de Reparto por Aplicación (Sitrarepa), al reflejar que "hay un crecimiento exponencial, somos más repartidores que viven de esta actividad porque perdieron su ingreso principal". Por lo tanto, la referente sindical enfatizó, ante este medio: "Esto es insostenible. ¿El trabajo por plataforma hasta dónde va a seguir absorbiendo trabajadores?".
Refugio
Actualmente son 200.000 los repartidores, aproximadamente, y 900.000 los choferes que acuden a las apps. "Estas cifras están estrechamente vinculadas al aumento de la desocupación, que da cuenta que a diferencia de trimestres anteriores, el trabajo en plataformas ya no puede funcionar como refugio para la gran caída de la ocupación formal. Advertimos que esto iba a suceder cuando detectamos que esta mecánica de empleo estaba funcionando como refugio pero en vías de saturación", señaló el abogado laboralista Juan Manuel Ottaviano.
Justamente esta explosión de la oferta laboral en las aplicaciones conspiró contra dos aspectos atractivos de esta modalidad de ocupación, como la facilidad de acceso y de obtener ingresos, y la flexibilidad horaria. En consecuencia, quienes desempeñan estas tareas desarrollan una carga horaria que oscila entre las 10 y las 14 horas, y en muchos casos de lunes a lunes, para alcanzar una suma que apenas supera el millón de pesos, y como expresó Belén D'Ambrosio, "araña la canasta básica".
En este sentido, Pablo León, de Choferes de Aplicaciones Unidos, reveló: "No es la mejor actividad para vivir exclusivamente de esto, es muy difícil cubrir el costo, no tenemos vacaciones, ART, ni obra social. Estamos jugando muy al límite. La recaudación puede llevar a un falso panorama porque por ejemplo de 2 millones de pesos de recaudación, la mitad se va en costo operativo".
Por su parte, Mariano, docente que transporta pasajeros a través de una reconocida plataforma, dejó en claro que "sirve para zafar pero no para estructurar la vida de uno".
La baja demanda desequilibra la balanza ante la gran cantidad de repartidores y choferes, y a ello se le suma, según la referente de Sitrarepa, que "las empresas suben los precios, pero nosotros trabajamos por pedido por 2000 pesos o menos, llegamos a cobrar 900 pesos". "Hay un desfasaje porque la empresa se queda con un proporcional mucho mayor", agregó.
Un crítico estado de situación del que Ottaviano responsabiliza "a la degradación del mercado laboral". Por su parte, D'Ambrosio sentenció: "Lo que hizo la reforma laboral fue alimentar el fraude laboral de las aplicaciones. Estamos trabajando para sobrevivir, vamos a terminar todos siendo Rappi o Uber".
En este contexto, desde la naciente Agrupación de Choferes de Aplicaciones Unidos llaman a una mesa de diálogo con las autoridades pertinentes a fin de regular la actividad de acuerdo a sus necesidades.
La informalidad en números
Los trabajadores de las aplicaciones son un ejemplo claro de la informalidad laboral, que en los últimos años creció a pasos agigantados. Según reveló esta semana el Indec, al difundir su informe sobre el mercado de empleo, un 43% de la población de los aglomerados urbanos reviste en esa situación. Son alrededor de 7 millones de personas que carecen de cobertura legal, aportes jubilatorios y derechos básicos.
Este nivel de precariedad, el más alto en 17 años, se concentra en jóvenes (7 de cada 10 entre 16 y 24 años) y sectores como construcción y servicio doméstico. No es un fenómeno exclusivo de ese grupo: las personas de entre 25 y 44 años representan el 48,5% del total, es decir, casi la mitad de los trabajadores informales del país.

