UN VIAJE AL PASADO

Ni churros ni bolas de fraile: estas son las "rosquitas materas de la abuela", una preparación económica para la merienda

Estas tradicionales masas fritas son una bomba de sabor, ya que entremezcla un interior esponjoso con aroma a limón, una superficie dorada crujiente y la infalible decoración de azúcar. Además, su paso a paso es tan sencillo que cualquier persona los puede hacer. 

La rosquitas materas son una de esas recetas de abuela que no pasan de moda, ya que demuestran que no se requiere contar con grandes presupuestos para hacer algo rico, rendidor y perfecto para acompañar los clásicos mates de la merienda

De hecho, gracias a que lleva ingredientes básicos y fáciles de conseguir en cualquier comercio de barrio, existe la posibilidad de hacerlas en pocos pasos sin tener conocimientos previos de cocina. Asimismo, vale la pena destacar que saldrán unidades sumamente deliciosas y crujientes, tal como las que venden en las panaderías.

Es importante mencionar que el procedimiento para hacerlas requiere de tiempo, pero el resultado final es excelente. Además, existe la posibilidad de aportarles un toque de magia con decoraciones creativas como chocolate, chips de colores y la infaltable azúcar. 

Los ingredientes que se necesita para hacer las tradicionales rosquitas materas de la abuela
  • 1 kilo de harina 000
  • 200 centímetros cúbicos de agua
  • 5 huevos
  • 12 cucharadas de azúcar
  • 50 gramos de levadura
  • 2 cucharadas de grasa
  • 1 cucharadita de sal fina
  • Esencia de vainilla a gusto
  • Ralladura de limón 
  • 1 cucharadita azúcar 
  • 1/2 kilo de grasa para freír
Las rosquitas de la abuela son una bomba de sabor.
Las rosquitas de la abuela son una bomba de sabor. 
Paso a paso de las riquísimas rosquitas materas de la abuela

1- Para empezar con esta tradicional preparación, que no pasa de moda, ponemos el kilo de harina en un bowl grande. Acto seguido, incorporamos la cucharadita de sal final y hacemos un hueco en el centro para luego activar la elevación de los productos. 

2- En el centro que realizamos en el paso uno, vertemos el agua, la cual debe estar tibia, con la cucharadita de azúcar rubia y la levadura rota o triturada. Disolvemos estos ingredientes, mezclamos todo y dejamos espumar/ levar por unos 10 o 15 minutos. 

3- Pasado el tiempo, agregamos los 5 huevos, las 12 cucharadas de azúcar, el chorrito de esencia de vainilla, la cucharada de grasa y la ralladura de limón. Unimos todos los ingredientes hasta formar una única preparación. Amasamos por 10 o 15 minutos y dejamos reposar por una hora (aproximadamente) 

4- Cuando la masa haya duplicado, tomamos la masa, cortamos en unidades pequeñas y estiramos una por una hasta que se formen “chorizos”. Unir las puntas con unas gotitas de agua y damos la forma de las tradicionales rosquitas. Volvemos a dejar reposar por separado en una superficie, previamente enharinada, por 30 minutos (aproximadamente). 

5- Faltando pocos minutos para que se cumpla el tiempo de descanso de la masa individual, ponemos el ½ de grasa en una olla y dejamos derretir. Cuando la materia esté bien disuelta y caliente, colocamos las rosquitas y cocinamos vuelta y vuelta hasta que queden bien doradas. 

6- En el momento en el que adquieren un color dorado, sacamos de cocción y escurrimos en un recipiente con papel absorbente o de cocina. Sin que las piezas enfríen, empanamos cada una de las rosquitas con un poco de azúcar y servimos con la infusión que más nos guste. 

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