Ni marucha ni picaña: el corte con el cual muchos le dijeron "chau" al vacío y sale espectacular con el asado
Se lo conoce como el “corte del carnicero” y está conquistando las parrillas por su sabor, textura y precio accesible. Más tierno que la entraña y más barato que el vacío, queda fabuloso con este secreto de cocción.
En Argentina, el asado del fin de semana es mucho más que una comida: es un ritual que reúne familia, amigos y tradición. Ya sea con parrilla, disco, horno o fuego improvisado, este plato sigue siendo el corazón de cada encuentro.
Con los precios en alza, muchos buscan cortes alternativos que ofrezcan calidad sin vaciar el bolsillo. Por ello, aprovechar descuentos, promociones de carnicerías o explorar piezas menos conocidas es la nueva estrategia para no resignar sabor.
Más allá de la Marucha y la Picaña, existe una pieza vacuna con el que muchos le dijeron chau al vacío. Lo llaman el “corte del carnicero” por una razón: es sabroso, tierno y mucho más accesible que otras alternativas premium.
El corte de carne con el que muchos le dijeron “chau” al vacíoLa arañita es uno de esos cortes que, aunque pocos conocen, se ganan el respeto de los expertos por mérito propio. En términos generales, se destaca por su ternura inusual, gracias a una fina infiltración de grasa que proviene de un músculo que casi no se esfuerza y la ubicación en la pelvis de la vaca, dentro de la cavidad del hueso ilíaco, justo en la cara interna del cuarto trasero.
No es un corte abundante: solo se obtiene una pieza por cada media res, lo que la convierte en un pequeño tesoro para los que saben buscar. Su sabor es comparable al de la entraña, pero con una textura más suave y menos fibrosa, ya que no tiene la clásica membrana que suele acompañar a ese otro corte.
Por su perfil único, la arañita es uno de los cortes favoritos de los comerciantes. Muchos se la reservan para ellos mismos, y por eso en algunos lugares se la conoce como el “churrasquito del carnicero” o directamente “el corte del carnicero”. Quienes la prueban, suelen volver por más.
La arañita no es un corte que abunde, y por eso no siempre se encuentra disponible en supermercados o carnicerías de barrio. Al ser una pieza pequeña y muy buscada, lo mejor es encargarla con tiempo a un carnicero de confianza que pueda preparártela como corresponde.
Además de su sabor y ternura, la pieza tiene otra gran ventaja: su precio. Aunque es comparable en calidad a cortes premium, su valor es mucho más accesible. Hoy ronda entre $10.000 y $12.000 el kilo, pero si aprovechás el descuento del 35% de Cuenta DNI del Banco Provincia, podés pagarla mucho menos.
Es una excelente oportunidad para probar este corte sin romper el presupuesto. Por ejemplo, con esta promo, podés llevarte la pieza (un kilo) por unos $7.800 (aproximadamente), gracias a una devolución aproximada de $4.200. Esta cifra puede ser aún mejor si el ticket final es de $20.000.
Este beneficio estará nuevamente disponible en junio. Para acceder al descuento, tenés que pagar con débito vía QR, Clave DNI o Link de Pago en los comercios adheridos con terminal POSNET. Hay que tener en cuenta no aplica si usás códigos QR de otras billeteras digitales.
La arañita se cocina rápido, así que es importante que la parrilla esté bien caliente antes de colocarla. Un fuego medio-alto es ideal: suficiente para dorar por fuera sin secarla por dentro.
2. Cocción corta: vuelta y vueltaNo necesita más de 3 a 4 minutos por lado, dependiendo del grosor. Si la cocinás de más, pierde jugosidad. Buscá un punto jugoso a término medio, donde conserve toda su ternura y sabor.
3. Sal gruesa, justo antes de la parrillaCondimentala con sal gruesa justo antes de ponerla al fuego. Si querés, podés sumarle pimienta o un toque de ají molido, pero no necesita mucho más: su sabor natural es protagonista.
4. Nada de marinarlaLa arañita ya tiene grasa intramuscular, lo que la hace jugosa y sabrosa. Marinarla no es necesario y puede tapar su sabor característico. Dejala brillar tal como es.
5. Reposo antes de cortarUna vez que la sacás del fuego, dejala reposar 3 a 5 minutos antes de cortarla. Esto permite que los jugos se redistribuyan y la carne quede aún más tierna.
6. Cortá en contra de la fibraAunque es un corte blando, si la cortás a favor de la fibra puede volverse un poco más masticable. Siempre hacelo en contra de la fibra para que se deshaga en la boca.

