La cámara oculta a Marcelo Moretti, el golpe de nocaut para una gestión cargada de polémicas en San Lorenzo
Desde que asumió como presidente de San Lorenzo, Marcelo Moretti vivió una serie de situaciones polémicas y criticadas por los hinchas.
La cámara oculta a Marcelo Moretti recibiendo una supuesta coima de 25.000 dólares parece ser el corolario de una gestión en San Lorenzo marcada por situaciones polémicas y que generaron muchas críticas de los hinchas. Y todo en apenas un año y medio de mandato.
En su primer discurso como presidente, apuntó duro contra la gestión saliente de Horacio Arreceygor, que marcó el final de la era de Matías Lammens y Marcelo Tinelli iniciada en 2012. El flamante mandatario enfatizó en la compleja situación económica y financiera que debía afrontar para ordenar a la institución, al punto que tuvo que levantar en los dos primeros mercados de pases inhibiciones por más de 5 millones de dólares.
Además, Moretti y su Comisión Directiva fueron gestionando el fútbol y la institución con muchos vaivenes y el primer conflicto se dio con Rubén Darío Insúa, ídolo del club. Después de haberle renovado el contrato por dos años, el presidente echó al “Gallego” por falta de buenos resultados a los tres meses. El DT había expresado públicamente que recibía operaciones desde adentro del club en su contra.
Leandro Romagnoli fue el elegido para reemplazar a Insúa. El Pipi consiguió meterse en los octavos de final de la Copa Libertadores, donde fue eliminado por Atlético Mineiro. Pero entre los flojos resultados y el complicado cima interno en el club, terminó renunciando el 14 de octubre de 2024.
También tuvo un final abrupta su relación con Néstor Ortigoza, encargado del fútbol. En su lugar puso al vocal Julio Lopardo, de tono crítico hacia la AFA, quien a los dos meses fue reemplazado por Ángel Bernuncio, encargado del Departamento de Fútbol hasta que se confirmó al vicepresidente Néstor Navarro, luego acompañado por Carlos "La Roca" Sánchez como manager, como la nueva cabeza de esta área, al mismo tiempo que se haría cargo de una reestructuración económica y financiera.
El otro punto fuerte del año de Moretti fue el caso del comprobante trucho denunciado por Daniel Vila, presidente de Independiente Rivadavia de Mendoza, en la operación por la compra de Matías Reali. El escándalo fue tal que debió intervenir AFA y Agremiados para resolver la situación, por lo que el “Ciclón” tuvo que pagar 1,8 millones de dólares al contado y en una cuota, además de pedirle disculpas a Vila y al club mendocino.
También hubo conflicto debido a la abultada deuda con el plantel, que desembocó en un importante malestar en el vestuario. De hecho, Francisco Fydrizsewki, incorporado por Moretti, decidió irse luego de un acuerdo en Agremiados ya que no había cobrado su salario. El resto de los futbolistas cobraron con varios días de retraso tras darle un ultimátum al presidente luego de varias promesas de pago incumplidas. En paralelo, se conoció la venta del 50 por ciento de los juveniles Agustín Hausch y Santiago Sosa a Defensa y Justicia por un total de 1,7 millones de dólares.




