CONSAGRACIÓN

Los Knicks son campeones de la NBA tras 53 años: vencieron a los Spurs en el Juego 5 de las Finales

En el Frost Bank Center de San Antonio, el equipo de Mike Brown ganó 94-90 como visitante y cerró la serie 4-1, con una noche soñada de Jalen Brunson, que terminó con 45 puntos.

Los New York Knicks pusieron fin a más de medio siglo de espera y se consagraron campeones de la NBA tras imponerse en el quinto juego de la serie final frente a los San Antonio Spurs. El equipo neoyorquino, que había llegado con ventaja de 3-1, no dejó pasar la oportunidad: cerró la serie como visitante y desató un festejo histórico para una franquicia que no levantaba el trofeo desde 1973.

De la ventaja en Texas a la gloria como visitante

El camino hacia la consagración tuvo momentos de altísimo dramatismo. Los Knicks habían ganado los dos primeros partidos en suelo texano (105-95 y 105-104) y luego sufrieron una derrota en el tercer juego en el Madison Square Garden. La serie pareció dar un giro en el cuarto encuentro, cuando Nueva York protagonizó la mayor remontada en la historia de las Finales de la NBA, al revertir una desventaja de 29 puntos para ganar 107-106 y quedar a un triunfo del título.

Con ese envión, el quinto juego se presentaba como la gran chance para sellar la corona. Esta vez no hubo sorpresas: los Knicks mostraron solidez colectiva y eficacia en los momentos decisivos para imponerse 94-90 y bajar el telón de la serie con un contundente 4-1.

Brunson, la figura de una consagración histórica

Con Jalen Brunson como líder y figura excluyente a lo largo de toda la serie, el equipo dirigido por Mike Brown construyó una campaña memorable que incluyó un sweep ante los Cleveland Cavaliers en la final de la Conferencia Este. Tras el campeonato, visiblemente emocionado, el base aseguró que el grupo siempre encuentra la forma de responder a cualquier desafío que se le presente.

Del otro lado, ni el talento de Victor Wembanyama alcanzó para unos Spurs que llegaban a su primera final desde 2014 y que pelearon hasta el final tras una dura serie de siete partidos ante Oklahoma City en la final de Conferencia Oeste. Así, Nueva York vuelve a lo más alto del básquet mundial y pone fin a una de las sequías más largas de la historia de la liga.

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