CRÓNICA DEL ASCENSO

Pablo Vicó DÉCADA Brown de Adrogué tras más de una década

Pablo Vicó rompió el silencio luego de la confirmación que dejará Brown de Adrogué luego de una década.

Hay cosas que de solo nombrarlas ya pueden emparentarse con otras. Así como la lluvia y las tortas fritas, Diego Maradona y la camiseta número 10 o el domingo y el asado, decir Pablo Vicó es también un sinónimo de Brown de Adrogué. Y eso no es casualidad, ya que fue él quien condujo los destinos del club durante los últimos ¡15 años!, marcando así un precedente para el fútbol argentino y mundial. Sin embargo, en los últimos días se confirmó una noticia que nadie en el mundo del ascenso esperaba: Don Ramón, anoche dejó de ser el director técnico del Tricolor en lo que definitivamente es el fin de una era.

Está claro que el presente futbolístico del club no era el mejor. El conjunto del Sur está peleando los últimos puestos en la Zona B de la Primera Nacional. Claro está que en más de una década no es la primera vez que Vicó afronta una racha adversa, pero en esta oportunidad consideró que al no poder revertir la situación prefirió dar un paso al costado.

Punto de partida

Su etapa como entrenador de Brown dio inicio en 2009, pero su historia con el club comenzó mucho antes. Primero trabajó como sereno de la pensión, etapa en la que se desveló por hacer que a los pibes no les faltara nada. Tiempo más tarde llevó su conocimiento al baby fútbol, donde tuvo sus primeros pasos como entrenador propiamente dicho. De allí dio un paso más para trabajar con las Inferiores del Tricolor, hasta que luego llegaría el gran desafío de su vida: tomar las riendas del plantel profesional.

Todo comenzó el 21 de marzo del 2009, cuando le tocó dirigir su primer partido en condición de interino. Aquel empate 1-1 frente a Italiano en condición de visitante por la B Metropolitana marcó el comienzo de una historia que tuvo el partido de anoche ante Estudiantes de Río Cuarto como punto final después de 15 años. Obviamente, en todo ese tiempo fueron un sinfín de emociones y proezas las que pudo conseguir.

Entre el dolor y el festejo

Sin duda alguna, una de las tardes más especiales que le tocó vivir fue la del 14 de noviembre del 2015. A comienzos de ese año Vicó sufrió uno de los golpes más fuertes de su vida con el fallecimiento de su hijo Cristian. El joven de 40 años estaba manejando su camioneta cuando lo chocó un auto con delincuentes que escapaban a alta velocidad después de asaltar un hogar, y terminó falleciendo días después en el hospital.

Meses más tarde el DT consiguió su segundo ascenso con Brown a la B Nacional después de conseguir una victoria en el último minuto ante Morón y en condición de visitante. En más de una oportunidad el propio Pablo sostuvo que sintió a su hijo presente en esa última jugada y le agradeció a él por haber conseguido ese objetivo. Tal fue la emotividad de esa jornada que la propia hinchada del Oeste lo terminó reconociendo, e incluso el propio Gallito, la mascota del club, lo fue a abrazar tras el partido.

Los aplausos y el cariño que recibió por parte de la gente de Morón son un claro ejemplo de lo que representa Vicó no solo para Brown, sino para todo el fútbol argentino. Es que con el paso de los años dejó de ser un simple entrenador para convertirse en un verdadero símbolo del club y una verdadera representación de lo que significa el amor, la pasión y la entrega absoluta por lo colores.

Vientos de cambio

"Es simple. En 15 años dirigiendo la Primera División yo creo que fueron muchas las cosas que hicimos por el club. Tengo dos ascensos, llegamos a 566 partidos, batimos el récord argentino y estamos quintos en el mundo, le ganamos a todos los grandes, dejamos afuera de las copas a Independiente... Creo que se hicieron cosas que eran valederas. Muchas, muchas. Pero bueno, este año las cosas no salieron y la verdad que tengo que pedirle disculpas al hincha, al socio de Brown", dijo Vicó en una entrevista con el programa El Ascenso x 3, donde confirmó su partida. También, enumeró que "llegamos a cuatro Reducidos, dos semifinales que perdimos con Sarmiento y, en 2013, les ganamos a todos los grandes de la categoría. Son muchas cosas las que dejamos".

Y agregó: "No me gusta perjudicar al club, así que lo primero que hicimos es tratar de darle la posibilidad a la Comisión Directiva para que elijan a otra persona que a lo mejor pueda sacar esto adelante. Nosotros hoy por hoy no le encontrábamos la vuelta, entonces hacemos un paso al costado después de 15 años".

En sintonía con la última declaración, el ahora ex entrenador del Tricolor, sumó que "lo más inteligente era dar un paso al costado". Ante lo cual, lo ejemplificó de una manera muy contundente: "Si vos realmente querés a la institución, era lo que tenias qué hacer".

Lo que viene

A pesar de que su extensa etapa en los de Adrogué finalizó hace muy poco, el técnico ya pone el foco en lo, que será su próximo destino. Claro está, será muy extraño verlo sentado en otro banco de suplentes, pero aseguró que es algo de lo cual ya da cuentas.

En diálogo con TyC Sports, no ocultó su fanatismo por Huracán, lo cual es motivo de uno de los deseos que persigue. Con una dosis de esperanza a flor de piel, comentó: "Sería una ilusión muy linda, ojalá. Pero no depende de nosotros". Instantes después, aclaró que "depende de los dirigentes, si quieren apostar a un técnico del fútbol de ascenso".

Fiel a su estilo, sacó pecho al enumerar que "a Diego Martínez, Ricardo Caruso Lombardi, Ricardo Zielinski, Sergio Rondina son técnicos del ascenso a los que no les fue mal. Todos hicieron buenas campañas". Por el mismo sendero se refirió, cuando aseguró: "Con mi cuerpo técnico estamos capacitados para ir una categoría más arriba". Asimismo, hizo hincapié en que estaba abierto a recibir cuanta propuesta formal se le acerque: "Escucharemos a todos. En mi grupo de trabajo somos siete personas. No nos vamos a apurar, aunque tenemos la necesidad de trabajar".

De aquí en más será muy extraño observar el banco titular en el Lorenzo Arandilla y no encontrar el rostro de Vicó, o saber que ya no vive más en la casita pegada al estadio. De todas formas es más que obvio decir que su imagen se mantendrá intacta en el corazón del hincha Tricolor, porque el amor entre él y el club va mucho más allá de una categoría o los resultados deportivos.

El Tricolor es además, literalmente, la casa de Don Ramón. Son tan solo 75 pasos los que separan el hogar del DT más importante en la historia del club del terreno de juego del Lorenzo Arandilla, lo que marca también el por qué de esta relación y sentido de pertenencia que perdura más allá del tiempo. Ahora él mismo confirmó que dejará la casita donde vivió durante prácticamente los últimos 20 años, aunque de todas maneras una parte suya seguirá estando allí aunque él ya no ocupe ese lugar.

Hoy, a sus 68 años, tomó la decisión de dar un paso al costado. La falta de buenos rendimientos en la temporada y la compleja posición en la tabla en esta Primera Nacional terminaron por marcar su suerte al frente del equipo. Por su puesto, la historia de Vicó con Brown de Adrogué trasciende el tiempo, los resultados y las categorías; es un amor eterno.

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