A 30 años de un partido inolvidable en el que Defensores envió a la C a Excursionistas
El 27 de mayo de 1995 Defensores de Belgrano envió a la C a Excursionistas, su clásico rival.
En el ascenso, siempre hay encuentros que marcan unos más que otros. Pero, sin dudas, los que se juegan cosas importantes son los que quedan en las retinas de los fanáticos. Más aún, si quienes están frente a frente son dos acérrimos rivales. Y eso sucedió hace tres décadas atrás, cuando en la última fecha del campeonato, se enfrentaban Defensores y Excursionistas, en cancha de Platense. Como si fuese hace muy poco tiempo, en el común futbolero aún se recuerda la victoria 2-0 del Dragón, con los dos tantos de Leonardo Almanza, lo que motivó el descenso del elenco del Bajo Belgrano a la Primera C.
Una de las melodías más reconocidas de Fito Páez sirven a la perfección para expresar lo que sucedió aquella tarde en Vicente López: "Hay recuerdos que no voy a borrar, personas que no voy a olvidar...". Claro, no todos los días se produce un choque definitorio entre dos instituciones con una rivalidad tan marcada, como la que sucedía en aquella tarde.
En la jornada final, ambos tenían la obligación de quedarse con los dos puntos, por aquel entonces. De los dos, el más urgido era el Verde, pues si se imponía iba a salvar la categoría. Mientras que, de conseguir un empate, forzaría un desempate con Colegiales. Así, tenía prohibido perder. Por su parte, Defe debía ganar y esperar alguna ayuda divina para clasificarse al Reducido.
El partidoDigno de todo lo que se jugaba, en medio de la lucha, quien prevaleció fue el Dragón que golpeó con Almanza, el que fusiló a Sanmartino. Con sus armas, el Villero intentó acercarse con peligro a la valla defendida por Silvio Traverso, pero la falta de claridad en los últimos metros no hacia más que hacerle franco favor al Rojinegro.
La desventaja le jugó una mala pasada a Excursionistas, pues producto de la impotencia, en la segunda parte fueron expulsados Lazarte, Scacchi y Pérez. Desde ese momento, la suerte del elenco del Bajo Belgrano comenzó a echarse. Sólo un milagro lo mantenía en la categoría.
Si bien no pudo siquiera generar alguna ocasión de riesgo, el desenlace comenzó a tener un claro rumbo.
Sobre el cierre, el propio Almanza, le dio la estocada final al Villero, con un potente disparo. Un partido que, a la postre, se convirtiría en un clásico de la historia del ascenso.




