Alan González, hijo del histórico Nacho y arquero de San Miguel, se recibió de Contador Público: "Soy el primero de mi familia con título universitario"
Alan González, hijo del histórico arquero de Racing y la Selección Argentina, no sólo defiende el arco de San Miguel, sino que también termina una carrera universitaria y se recibe de contador.
Nunca dejará de ser el hijo de Nacho González, aquel ex jugador que se inició en Racing, que jugó en Las Palmas y la Selección Argentina, que es entrenador y que actualmente trabaja como panelista en la TV. Dos años atrás, cuando logró un histórico ascenso al Nacional con San Telmo, lo era. De todas maneras, Alan González, que emuló al viejo en su deseo de calzarse los guantes, hizo su camino hace rato. Y aunque lleve la sangre de quien se caracterizaba por utilizar pantalones largos y ejecutar penales, debe empezar a hacerle ruido que lo sigan marcando como el hijo de...
Y la verdad, tendría razón si así pensara pues ese muchacho de 27 años es ahora el Contador Público Alan González, el que después de ocho años y medio "tragándose libros o apuntes", haciendo el esfuerzo de compatibilizar una carrera universitaria con el fútbol, dice con orgullo que valió la pena el esfuerzo, el sacrificio de tantas jornadas con ojeras en los entrenamientos o bostezos antes de sacar una bolilla para rendir un parcial o final. El actual arquero de San Miguel es uno de los tantos fieles reflejos de que el deporte y la educación se pueden aunar pensando en un futuro mejor. En diálogo con Crónica del Ascenso, el guardavalla y ahora contador habló de este proceso que terminó de la mejor manera, para alegría personal y de sus seres queridos.
"Hice la primaria en España, cuando mi viejo jugaba allá. El secundario lo arranqué en Barracas y después, como estaba en inferiores en Lanús pasé a un colegio cercano. Matemáticas es la materia que más me gustaba. También contabilidad", arrancó diciendo quien se hizo del título más deseado tras cursar cerca de su casa, en el centro porteño. "Elegí la UADE porque me facilitaba con el tema de que cada día era una materia. Es decir, los martes, durante las cuatro horas que estaba, veía sólo esa. Entonces si quería hacer dos en un cuatrimestre, iba sólo dos días en la semana. Empecé metiendo muchas materias y con el tiempo me di cuenta que terminaba muy cansado. Es como que aflojé y fui más de a poco. La mayoría la termina entre cuatro y seis años pero en mi caso fueron ocho y medio", agregó orgulloso demostrando que lo importante no es el tiempo sino conseguirlo.
-¿Cuál es el secreto para que el fútbol y el estudio puedan complementarse?
-Tratar de acomodar bien los horarios y, obviamente, tener ganas. Si no hay ganas, siempre hay una excusa y no lo terminás haciendo. Siempre me gustó el tema de los números pero la elección de la carrera la definí en el último año del colegio. Mis viejos siempre me insistieron para que estudiara algo porque la carrera del futbolista es corta y siempre que se termina hay que tener un plan B para seguir trabajando.
-¿Por qué pensaste en abandonar la carrera?
-No. Lo que pasa es que tuve momentos en que se me hizo dura y sentía que me faltaban muchas materias para terminar. En total son 40. Se me pasó por la cabeza dejarla pero traté de seguir metiéndole. Al final fui aprobando muchas y la pude cerrar.
-¿Cómo son las materias?
-Tenés algunas que son llevaderas y otras que son bastante pesadas. Pero el secreto es prestar atención en la clase y después practicar. Porque cuando no le estás encima, pasa una semana, no te acordás lo que viste y ya te empezás a olvidar.
-¿Cuáles fueron las pesadas y cuáles las agradables?
-La más complicada es Impuestos por, valga la redundancia, la cantidad de impuestos que tenemos y por tener que entender bien como es cada uno. Y las que más me gustaban eran Matemáticas, Estadísticas y Economía. La que más me hizo la vida imposible es Auditoría, que es complicada pero depende del profesor que te toca, de cómo te la explique.
-Fuiste de mayor a menor porque de entrada metiste unas cuantas...
-Si, el primer año metí ocho. Igual las primeras no son las más complicadas. En el medio de la carrera se empieza a hacer más complejo. En el segundo creo que hice nada más que cuatro. Después tuve un año donde me fue mal y si no recuerdo metí sólo tres. Y ya en pandemia, debido a que se cursaba virtualmente pude aprobar siete y después fueron seis en los últimos dos años.
-Se puede decir que supiste sacarle tajada a la pandemia...
-La verdad que me ayudó porque al estar tanto tiempo encerrado, te liberaba un poco para estar con tu familia. Y además me facilitaban para hacer más materias porque no tenía que moverme tanto. Estaba siempre en casa.
-Imaginamos que muchas veces has ido a entrenar sin dormir...
-Sí. Lo que más me mataba era al volver del entrenamiento y después de comer que me agarraba un sueño increíble. A todos los que entrenamos por la mañana nos ocurre. A veces tenía que ir a la facultad después de almorzar y me compraba un café porque me dormía. Hubo veces en que me anoté para cursar por la tarde, de 14 a 18 y otras por la noche, entre 18.30 y 22.30. Ahí podía dormir una siesta.
-¿Cuál fue la materia de la graduación?
-Fueron el trabajo de Práctica Profesional e Impuestos lll. La noche anterior estaba nervioso, pero más que nada antes de rendir. Sin embargo, como le estaba encima a la materia y entendía, estaba convencido de que iba a rendir bien porque sabía del tema.
-¿Qué pasó en tu mente en ese momento?
-Tenía una felicidad enorme. Apenas salí se me vinieron a la cabeza todos los momentos que viví estudiando, lo largo que había sido y sentí que verdaderamente valió la pena. Soy el primero de la familia en tener un título universitario. Esto es para ellos. Y gracias a toda mi familia, a mi novia y a mis amigos que están siempre.
-¿Ya estás pensando en el debut como Contador?
-Sí, mientras siga jugando me gustaría ir haciendo algunos trabajos de forma independiente, arrancar de a poco para ir agarrándole la mano. ¿Qué sería? Y, no sé... ayudar a alguien a que se abra un monotributo, armarle las declaraciones juradas, manejarle lo que es el IVA si es responsable inscripto y otras cosas.
-¿Qué consejos le darías a colegas futbolistas que inician esta linda aventura en pos de un título universitario?
-Que traten de buscar algo que les guste fuera del fútbol y una vez que lo encuentren, que le metan. No explotarse con el tema del estudio, ir de a poco, paso a paso, sin apurarse. Si uno es constante las cosas terminan saliendo.
-Cuándo decidas dejar el fútbol para dedicarte exclusivamente a esta nueva profesión, ¿cómo te imaginás?
-Primero espero haber tenido una buena carrera futbolística. Y después seguro que me gustaría tener mi propio estudio. Y quisiera asesorar a los jugadores en el tema de sus ingresos para que en el día que se retiren puedan tener un buen respaldo económico.




