SORPRESIVO

Talleres dejó al desnudo a River y lo eliminó de la Copa Argentina: el primer tiempo fue un paseo cordobés

La T jugó una primera parte de excelencia pero solo le pudo hacer un gol al Millonario. Ya en el segundo tiempo, todo fue más peleado. Tremenda actuación del elenco cordobés. Flojo arbitraje de Rapallini.

El campeón argentino tiene en Talleres a su bestia negra. Después de la consagración en el torneo local, River quedó eliminado de la Copa Argentina a manos del Tallarín, que se impuso 1-0 en Mendoza. Duro golpe para los de Núñez, que ahora tendrán que cambiar rápidamente de página y pensar en la Libertadores. 

La iniciativa la tomó el elenco de Javier Gandolfi, que estuvo muy cerca de madrugar al Millonario. Es que apenas habían transcurrido dos minutos cuando Gastón Benavidez ganó en las alturas y convirtió, pero la acción fue anulada por fuera de juego. Así y todo era la T quien parecía tomar las riendas.

Con el transcurso del juego, River se fue amigando con la pelota pero igualmente fue muy impreciso a la hora de asociarse. Así y todo tuvo una buena oportunidad con un remate mordido de Beltrán que no pudo desviar Aliendro.

 

Sin embargo, Talleres volvió a adueñarse del juego y las acciones de peligro. Aprovechando varias fallas en la última línea, el Tallarín contó con varias posibilidades para abrir el marcador, siendo la más clara un zurdazo de pique al suelo de Bustos que se terminó estrellando contra el poste izquierdo. 

A su vez, Armani también debió intervenir en un par de gran manera en un par de oportunidades para mantener su arco en cero. De todos modos, tanto llegó el equipo blanquiazul que al final encontró su premio. En una jugada donde merodeaban el área chica sin poder definir quien rompió con la paridad fue Rodrigo Garro, que de zurda fusiló al Pulpo para poner el 1-0 a falta de cinco para el final del primer tiempo.

Completamente distinta fue la imagen que mostró River al momento de iniciar el complemento. El equipo de Martín Demichelis tomó definitivamente la iniciativa y empezó a jugar en terreno rival buscando llegar con asociación de pases y aprovechando espacios. De movida tuvo la chance del empate con un cabezazo en soledad de Robert Rojas que quedó en las manos de Herrera. Más tarde, Nacho Fernández tuvo dos chances concretas para empar: primero con un disparo cruzado que tapó el arquero de la T y luego con un buen zurdazo que salió muy cerca del travesaño.

 

Si bien se terminó desdibujando, River buscó con más corazón que ideas. Los cambios de Micho no surgieron efecto y el partido lentamente se le fue escapando de las manos. Talleres, de a poco, supo acomodarse bien en su terreno y no dejó nunca que el campeón del fútbol argentino se sintiera cómodo. Así el tiempo se agotó y el Millonario se terminó quedando con las manos vacías. Impotente y expuesto ante una tromba, que se lo comió, sobre todo, en la pimera parte, que de no ser por el permisivo arbitraje de Rapallini quizá la desventaja para el Millo hubiese sido más notoria.

 

 

 





 


 

 

 

 


 

 

 

 

Esta nota habla de: