Rogelio Domínguez, un arquero brillante
El Flaco tuvo una brillante carrera desde que surgió en Racing, pasando por la Selección Argentina y alcanzando la gloria con Real Madrid siendo compañero de Di Stéfano. También dejó su huella como entrenador
El Flaco, como se lo conocía en el ambiente futbolístico a Rogelio Domínguez, surgió de Racing. Nació en el barrio de Parque Centenario, Buenos Aires, Argentina, el 9 de marzo de 1931 y falleció el 23 de julio de 2004, a los 73 años. Jugó en Racing, River, Vélez, Cerro, Nacional y Flamengo, además de ser una leyenda en Real Madrid. También se destacó en la Selección Argentina, ganando el Panamericano del 51, la Copa América del 57 y atajando un partido en el Mundial del 62. Posteriormente tuvo una amplia trayectoria como entrenador.
A fines de 1945, cuando contaba con 14 años, llegó a la final del certamen intercolegial de la Ciudad de Buenos Aires, que se adjudica su equipo que contaba con el ex jugador de River, Carlos Peucelle, quien le insistió para que vaya a probarse a las inferiores del club. Con 15 años juega en Dock Sud y sin debutar en Primera División fue descubierto a sus 17 años por delegados de Racing Club de Avellaneda, que inmediatamente consiguieron de los derechos federativos del jugador.
Rogelio Domínguez, reiterado Campeón en Tercera y Reserva con La Academia se coronó en el Campeonato Panamericano a los 19 años, defendiendo el arco del Seleccionado Nacional en 1951 y ese mismo año debutó en el Campeonato de Primera División, donde fue distinguido como titular y Racing se consagró como el primer tricampeón del fútbol argentino en una recordada final ante Banfield. El Flaco llamaba la atención con su 1.90 metros, sus saltos y su elasticidad en los movimientos.
Continuó destacándose en Racing y tras la consagración en la Copa América de 1957 con Argentina, Real Madrid lo contrató y allí pasó unos años maravillosos llenos de títulos con un equipo inolvidable (ver página 4)
En la Academia, el primer cotejo fue el 26 de agosto de 1951, en un empate 1- 1 frente a Estudiantes, y el último tuvo lugar el 30 de junio de 1957, en una derrota 2-1 contra Newell’s.
Pegó la vuelta
A comienzos de 1962 regresó a Argentina y llegó a River, donde fue suplente de Amadeo y formó parte del seleccionado argentino en el Mundial de Chile. De allí a Vélez, donde pudo mostrase más y dejó un buen recuerdo antes de irse del país, pero muy cerca: a Uruguay. En 1966 intervino en Cerro y de allí a Nacional, donde aún lo recuerdan con mucho cariño (70 partidos), con un equipo que jugó la final de la Copa Libertadores perdiendo con “su” Racing en tres partidos. Para seguir demostrando que los “grandes” lo querían, Flamengo lo tuvo bajo los tres palos hasta 1970 siendo subcampeón del certamen Carioca. En el mítico club brasileño se retiró tras una notable trayectoria.
En el certamen de 1965, Atlanta venció 4-1 a Vélez y fue el último partido del Flaco en el fútbol argentino, el 29 de noviembre, tras desempeñarse 121 veces en Racing, 12 en River y 33 en Vélez.
Como DT
A punto de cumplir 40 años, en 1970, colgó los guantes comenzó una extensa carrera como entrenador dirigiendo a San Lorenzo (fue subcampeón del Nacional 1971), Chacarita en 1972, Boca entre 1973 y 1975 siendo subcampeón del Metropolitano; Gimnasia La Plata en 1976, la vuelta a San Lorenzo en 1977, una gran campaña con Atlético Tucumán en el Nacional 1979 (fue segundo de Racing en la Zona C, y llegó a semifinales donde cayó con Unión), Quilmes en 1980, Loma Negra, que formó un equipazo en 1981 y en 1982 fue a su querido Racing donde tuvo dos ciclos, el último de ellos en 1986, antes de que asumiera nuevamente el Coco Basile. Tras dirigir Quilmes y Everton de Chile, no volvió a ser DT.
En cuanto a su paso por Loma Negra de Olavarría vale destacar que fue sorpresa de aquel Nacional, ganándole a Ferro y compartiendo el segundo lugar con River en la Zona, quedando afuera por diferencia de gol. En 1982, Loma Negra le ganó 1-0 al seleccionado de Unión Soviética… Se decía que sus equipos “jugaban bien, pero les faltaba ‘algo’ para ser campeones”.
Siguió ligado al fútbol como analista y fue director general de San Miguel. La vida de Rogelio Antonio Domínguez se apagó el 23 de julio de 2004, en la Ciudad de Buenos Aires, dejando un gran legado, ya que en ese momento se lo eligió como el mejor arquero de Racing de la historia, como así también el DT Helenio Herrera afirmó que “fue el mejor portero que vi en mi vida”.
7 EQUIPOS Lo tuvieron en sus filas: Racing, Real Madrid, River, Vélez, Cerro, Nacional (ambos de Uruguay) y Flamengo de Brasil
COMO DT Dirigió a San Lorenzo, Chacarita, Boca, Gimnasia La Plata, Atlético Tucumán, Loma Negra de Olavarría, Quilmes y Everton de Chile
10 TÍTULOS Consiguió en su carrera: 1 con Racing (1951); 7 con Real Madrid (3 Ligas españolas 57/58, 60/61 y 61/62; 3 Copas de campeones de Europa 58, 59 y 60; y la Intercontinental 1960) y 2 con la Selección Argentina (Panamericano 1951 y Copa América 57)
De la celeste y blanca de Racing a la celeste y blanca de la Selección Argentina... En el mismo año en el que la Academia ganaba el tricampeonato, en 1951, Rogelio Domínguez fue campeón en los Juegos Panamericanos. Ese equipo venció 5-0 a Venezuela, 7-1 a Costa Rica, 2-1 a Chile y 2-0 a Paraguay.
Posteriormente, en la Copa América de 1957, para muchos fue el mejor equipo argentino de la historia, el de Los Carasucias de Lima, con una delantera integrada por Corbatta, Maschio, Angelillo, Sívori y Cruz. Ellos se lucían arriba, pero en el arco El Flaco les brindaba seguridad y tranquilidad. Fueron 5 triunfos y una derrota: 8-2 a Colombia, 3-0 a Ecuador, 4-0 a Uruguay, 6-2 a Chile y un inolvidable 3-0 a Brasil. Ya campeones, cayeron 2-1 con Perú.
Fue convocado por Juan Carlos Lorenzo, para disputar la Copa Mundial de Fútbol de 1962 en Chile, y se dio el gusto de jugar un partido, ante Hungría con empate 0-0, y Argentina quedó eliminada.
“Haber jugado en la Selección Argentina y haber salido campeón son cosas que quedan para siempre y son inolvidables. Son momentos que uno quiere guardar para siempre y compartirlo con sus seres queridos. Ese equipo de la Copa América fue sensacional, pero también hubo muy buenos equipos, que así como algunos fueron campeones, otros lamentablemente no pudieron”, reveló tiempo después sobre lo que significó representar al país.




