GRANDES ARQUEROS DEL FÚTBOL ARGENTINO

Agustín Irusta, uno de los mejores arqueros de la historia

Agustín Irusta fue considerado uno de los mejores arqueros de la historia, especialmente en San Lorenzo de Almagro, donde tiene la mayor cantidad de presencias bajo los tres palos, se ganó la admiración de los hinchas por su estilo y por todo lo que le dio a la institución en la logró varios títulos

Agustín Irusta, el Mono, para todos, fue un ilustre arquero que se destacó fundamentalmente en San Lorenzo, nació en Noetinger, cercano a Villa María, Provincia de Córdoba, el 9 de julio de 1942, este año cumplió 82 años. Hijo de arquero, hermano de arquero y posteriormente tío de arquero, su destino estaba escrito debajo de los tres palos. 

En 1961 se probó en San Lorenzo de Almagro y mientras jugaba en la Tercera trabajaba en el club: Hacía mantenimiento. Fue albañil, cerrajero, electricista y hasta pintaba las butacas del Gasómetro.  

 

En lo más alto, con un golpe de puño aleja el peligro en un ataque de Independiente. (ARCHIVO CRÓNICA)
En lo más alto, con un golpe de puño aleja el peligro en un ataque de Independiente. (ARCHIVO CRÓNICA)


Su debut en Primera fue el 23 de junio de 1963, en una derrota 3-2 con Atlanta, que tenía al Loco Gatti en el arco. El comienzo del equipo fue malo y asumió como DT José Barreiro, quien puso en el arco a Juan Carlos Bertoldi, sin garantías. Para el partido siguiente le dio la chance a aquel pibe cordobés que era suplente en la tercera, y solía lucir una camiseta oscura, al estilo Lev Yashin. Irusta terminó adueñándose de la valla azulgrana hasta el final del campeonato, siendo una grandísima revelación en un equipo con sangre joven, que levantó el nivel imponiéndose a Racing en Avellaneda después de 21 años y 3-0 de visitante a Boca
En ese certamen hubo otros dos partidos que Irusta no se olvidará jamás. Así como debutó frente a Atlanta, en la segunda rueda contra los Bohemios sufrió la única expulsión de su extensa carrera. Le pegó un golpe a Carone, fue expulsado, el tucumano Albrecht fue al arco y el remate de Julio Nuín dio en el poste derecho... En 1964, fue el año de los “Carasucias” e Irusta atajó los 30 partidos de titular. En 1965, ante Lanús, se enfrentó a su hermano Rolando, quien defendía el arco rival y también fue golero profesional. 

Con su hermano Rolando se cruzó en la cancha en un San Lorenzo-Lanús.
Con su hermano Rolando se cruzó en la cancha en un San Lorenzo-Lanús.


El Mono Irusta fue campeón del Metropolitano 1968, con Los Matadores. En 1970, “Batman” Buttice regresó y a fines de ese año partió a lucirse en el fútbol brasileño. En 1971 Irusta alternó la titularidad con Jorge D’Alessandro y en 1972 tuvo su revancha. El Toto Lorenzo le otorgó plena confianza y el Mono respondió en forma brillante, alcanzando el pico culminante de su trayectoria. San Lorenzo, dueño total y absoluto del fútbol nacional, pasó por arriba a todos sus adversarios y se adueñó de los dos Campeonatos: Metropolitano 1972, Nacional 1972 (este último en forma invicta una vez más). Entre los dos torneos participó en 43 partidos –sólo faltó a 5 – y en 19 confrontaciones mantuvo la valla invicta
En 1973 fue el arquero titular del Ciclón que llegó a las Semifinales de la Copa Libertadores.  Durante el ’74 jugó toda la serie del Metropolitano, pero en el Nacional, Osvaldo Zubeldía, le dio el respaldo a Alfredo Anhielo, que arribó de Defensores de Belgrano. De todas maneras, el Mono se dio el gusto de apoderarse de su cuarto Campeonato, el Nacional 1974; habiendo jugado dos partidos, con sendas victorias, Atlético Regina 4-0 y Chacarita 3-1.
En 1975 alternó con Anhielo y otro recién llegado, Ricardo La Volpe. Aprovechando la convocatoria de La Volpe para integrar la Selección Argentina, Irusta finalizó su ciclo jugando la mayoría de los encuentros. Sin duda, se ganó el cariño incondicional de la hinchada que lo erigió en uno de sus ídolos y hasta recibió el aplauso de parcialidades rivales, que reconocían su humildad y profesionalismo. 

El Mono, posando para la cámara antes de un partido. (ARCHIVO CRÓNICA)
El Mono, posando para la cámara antes de un partido. (ARCHIVO CRÓNICA)


El Mono jugó su último partido con el buzo del Ciclón, un empate 2-2 contra Ferro en Caballito, en un equipo de San Lorenzo que fue conducido por la Subcomisión de Fútbol. Terminando el año 1976 abandonó San Lorenzo, y fue transferido a Unión de Santa Fe, hasta 1978 y en 1979 estuvo poco tiempo en Nueva Chicago para posteriormente renunciar y dejar el fútbol profesional, con 37 años.

El equipo de San Lorenzo campeón del Nacional 1972. 
El equipo de San Lorenzo campeón del Nacional 1972. 


Irusta se convirtió en una leyenda del Ciclón. Respetado por sus rivales, amado por los hinchas, querido por sus compañeros; todavía sigue siendo el guardameta que más partidos lució el buzo azulgrana, con 267 presentaciones entre 1963 y 1976, y con el récord de vallas invictas (91). Cuando se le preguntó por qué era arquero, simplemente respondió que “mi padre era arquero, en Córdoba y yo jugaba ahí con ellos todo el día. Hasta que un día un señor llamado Rodríguez de la Cruz, me trajo a Buenos Aires, me preguntó si quería probarme en San Lorenzo y desde 1961 estuve ligado al club”. ¿Un detalle? La manera de pegarle a la pelota, fuerte, con dirección, reconociendo que lo había aprendido de otro grande, de Amadeo Carrizo.
En la Selección Argentina tuvo sus chances: fue suplente en el 3-2 ante Alemania en 1973, y frente a Paraguay (3-1), también ese año.

En su último partido en el Ciclón, ante Ferro. (ARCHIVO CRÓNICA)
En su último partido en el Ciclón, ante Ferro. (ARCHIVO CRÓNICA)

 

 

 

 

  • 267 PARTIDOS Atajó en San Lorenzo, siendo el arquero con más presencias en la historia del club
  • 91 VALLAS INVICTAS Tuvo en el Ciclón, una cifra aún no igualada}
  • 4 TÍTULOS Consiguió: Metropolitano 1968, Metropolitano y Nacional 1972 y Nacional 1974
  • 1 ROJA Vio en su carrera, en un partido ante Atlanta


Ese penal contra Huracán…
 


San Lorenzo venía de perder 3-2 con Atlanta, y en la fecha siguiente, la 9 del Metropolitano, se venía el clásico ante Huracán. A los 4 minutos, el Globo tuvo un penal a favor, que Irusta le atajó a Arredondo, y resultó fundamental para el desarrollo, ya que el Ciclón ganó 3-1.

“No me había ido bien en el partido anterior y justo venía el clásico. Como si fuera poco, en cuanto empezó el partido, penal para Huracán… Pero tuve la suerte de atajarlo, ganamos 3 a 1 y fue como que la gente empezó a reconocer mi trabajo”, admitió Irusta en distintas entrevistas, recordando una situación que fue decisiva para su carrera en el Ciclón.

Oscar Rossi en dos ocasiones y Eladio Zárate marcaron los goles del Ciclón, a la vez que Brítez Sánchez, hizo el de Huracán. San Lorenzo formó con Irusta; Paez y Nielsen; Posenatto, Telch y Albrecht; Facundo, Rossi, Zárate, Carotti y Rodriguez, mientras que Huracán lo hizo con Ayala; Troche y Vidal; Arredondo, Cubilla y Schneider; Brites Sanchez, Sarnari, Marchesse, J.J. Rodriguez y Obberti.
 

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